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Ocho meses sobreviviendo a un 'Kevin' imposible de entrenar: El compañero que casi destruye la fábrica (y mi paciencia)

Persona frustrada rodeada de herramientas rotas y un espacio de oficina caótico, mostrando los retos con Kevin.
El caos de manejar a Kevin se captura vívidamente en esta imagen fotorrealista, reflejando el costo de 8 meses de lucha incesante.

¿Alguna vez has tenido un compañero de trabajo que parece un personaje sacado de una comedia, pero sin la parte graciosa? Pues hoy te traigo una historia que se ha vuelto leyenda en Reddit: la de un “Kevin” mexicano que llevó el caos a un nivel casi cósmico en una fábrica de electrónicos. Prepárate para reír, sentir pena ajena y, quizá, identificar a ese “Kevin” en tu propia chamba.

Antes de que pienses que exagero, déjame aclarar: no todos los “Kevin” se llaman Kevin. Es un apodo internacional para esa persona que, aunque parece funcional, simplemente NO aprende, NO entiende, y NO hay poder humano que lo saque de su burbuja de incompetencia. En México, hasta hay memes sobre los “Kevins” y los “Bryans” de la vida, esos que en la secundaria ya traían mala fama... pero este, de verdad, se voló la barda.

¿Quién fue Kevin y cómo empezó el desastre?

Todo comenzó en 2021, cuando nuestro protagonista, un ingeniero mexicano (que narra la historia en inglés sorprendentemente bueno, como le reconocieron muchos en los comentarios), regresó a trabajar a una planta de manufactura de motherboards. No era el mejor empleo, pero la pandemia complicó las opciones y más vale chamba mala que nada, ¿no?

Ahí le asignaron a Kevin, un chavito de 19, técnico y estudiante de ingeniería. La primera interacción ya era digna de novela surrealista: “¿Te gusta el anime? Entonces seremos grandes amigos... Si no me encuentras, estoy dormido en el baño”. En México todos conocemos a alguien así: el que mezcla la confianza con la falta de vergüenza y, encima, piensa que porque tienes el pelo largo ya son almas gemelas.

Uno de los compañeros lo advirtió: “¿Ya te dio mala vibra Kevin, verdad?” Resulta que Kevin llevaba dos meses con la misma tarea (cortar cinco plantillas de papel... ¡cinco!), y apenas había terminado una. Y eso que tenía plantilla. Como diría cualquier mexicano: “¡No inventes, ni aunque le pagaran por hacerlo mal!”.

El infierno de trabajar con un "Kevin": Crónica de la desesperación

Durante ocho largos meses, nuestro ingeniero intentó todo para enseñarle a Kevin lo básico: desde usar herramientas hasta mantener un mínimo de profesionalismo. Pero Kevin era un universo aparte. Aquí algunos de sus greatest hits (y no, no son chismes, todo esto es real):

  • Llegadas tarde con excusas de telenovela: “No vine porque había un perro grande en la calle y me dio miedo”. Y esto, ¡dos veces!
  • Rompiendo cosas caras: Desde plantillas hasta piezas de equipos industriales, Kevin tenía el don de descomponer lo indestructible. Como comentó alguien en Reddit: “Cuando crees que diseñaste algo a prueba de tontos… el universo te manda un mejor tonto”.
  • Cero límites personales: Quería que su jefe lo cubriera para dormir y le reclamaba como si fueran compas de toda la vida. Aquí en Latinoamérica, todos tenemos claro: una cosa es el compadrazgo y otra muy distinta la falta de respeto en el trabajo.
  • Comentarios racistas y metidas de pata sociales: Su excelente inglés sólo servía para decir groserías y soltar comentarios incómodos. Sí, hasta en México, donde convivimos con gente de todas partes, este tipo de actitudes causan pena ajena y problemas.
  • Drama, lágrimas y cero aprendizaje: Cada que le daban retroalimentación, se lo tomaba personal, hasta el punto de casi llorar. Un usuario comentó: “Algunas personas simplemente no pueden aprender, aunque les expliques con manzanas”.

El clímax llegó cuando, por intentar arreglar una simple pieza, rompió los únicos repuestos disponibles, no pidió ayuda y casi detiene la producción de toda la línea. Ahí fue cuando el ingeniero estalló y básicamente lo mandó a “perderse” en la bodega para que, al menos, dejara de causar daños.

Reflexiones y risas de la comunidad: “Todos hemos tenido un Kevin”

Lo más divertido (y reconfortante) de esta historia es cómo la comunidad reaccionó. Desde el clásico “Hermano, tu inglés es mejor que el de muchos nativos” hasta el agradecimiento por compartir una historia tan real y dolorosamente graciosa. Y claro, algunos aprovecharon para bromear sobre el nombre “Kevin”, que en México y Europa ya trae su propio estigma: “En Alemania, nadie serio le pondría Kevin a su hijo”, decían algunos. Aquí, el equivalente femenino sería “Chantal”, según un usuario, aunque “Bryan” también tiene su fama.

Otros aportaron refranes que encajan perfecto en español: “Puedes llevar al caballo a la fuente del conocimiento, pero no puedes obligarlo a beber”. Y uno más filosófico: “Cuando diseñas algo a prueba de tontos, el universo te manda un tonto mejor equipado”.

No faltaron los que admitieron: “Todos hemos tenido un Kevin en el trabajo, y uno acaba preguntándose cómo es que sobreviven en la vida adulta”. Incluso hubo quien confesó que, tras lidiar con su propio Kevin, terminó fumando y bebiendo más de la cuenta, igualito que el narrador.

¿Qué aprendimos de esta experiencia?

La moraleja es clara: la paciencia tiene un límite, y no está mal reconocerlo. No todos pueden ser entrenados, y a veces lo mejor para tu salud mental es aceptar que ese compañero simplemente no va a cambiar. Como bien dijo el narrador, “prefiero hacer dos trabajos que aguantar uno solo, pero mal hecho”.

Y si alguna vez tienes un “Kevin” en tu equipo, recuerda: no le firmes la renuncia si te la pide Recursos Humanos (porque hasta eso logró hacer mal el personaje de nuestra historia), y nunca pierdas el humor. Al final, de todo se aprende… aunque algunos no aprendan nada.

¿Tú también tienes un “Kevin” en tu trabajo? Cuéntanos tu historia, comparte este relato y no olvides que, en la vida laboral mexicana, siempre hay espacio para un poco de comedia y mucha resignación. ¡Nos leemos en la siguiente anécdota!


Publicación Original en Reddit: 8 Months Trying To Survive An Untrainable Kevin