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¡No es culpa del hotel si no revisaste los detalles antes de reservar!

Ilustración de anime que muestra a viajeros frustrados por errores en la reserva de hoteles, destacando la verificación de detalles de la propiedad.
Esta vibrante escena de anime refleja la frustración de los viajeros que pasan por alto detalles importantes de las propiedades antes de reservar. ¡Exploramos por qué es crucial revisar las comodidades y el estilo de tu alojamiento para evitar malentendidos!

Imagínate llegar a un hotel después de un largo viaje, listo para descansar, y de repente te das cuenta que… ¡no hay elevador! O peor aún: tu habitación da justo a la autopista y los camiones parecen pasar por encima de tu almohada. ¿La culpa? Para muchos, siempre es del hotel. Pero, ¿y si te dijera que en la mayoría de los casos, todo se podría haber evitado con unos minutos de investigación y una llamadita previa?

Esta historia es para todos los que alguna vez han viajado… o trabajado en hotelería. Y sí, también para los que han hecho berrinche en recepción porque “no sabían” que el hotel tenía el mismo encanto que un motel de carretera en los años 70.

La cultura del "yo sólo reservo y después veo qué onda"

En Latinoamérica, así como en todo el mundo, nos encanta la improvisación. Pero cuando se trata de hospedaje, a veces esa “espontaneidad” nos sale cara (y no sólo en la cartera). ¿Cuántos no han reservado por precio o por una foto bonita en Internet, sin leer siquiera si había wifi gratis, desayuno incluido o si el hotel estaba pegadito a una avenida ruidosa?

En un foro de hotelería, un recepcionista compartió su frustración: huéspedes que llegan molestos porque no hay elevador, aunque en todas las fotos del hotel y en la descripción lo dice clarito. O los que se quejan del ruido de la carretera… pero ni siquiera revisaron el mapa antes de reservar. Como diría mi abuelita: “El que por su gusto es buey, hasta la coyunda lame”.

Un comentario muy acertado de la comunidad fue: “Vivimos en la era del ‘yo, yo, yo’, pero esos son los comentarios menos útiles. Hay que dejar claro que el problema no es el hotel, sino el despistado que no leyó”. Y es verdad, porque hasta las reseñas negativas pueden ser una oportunidad para aclarar las cosas de forma elegante (y de paso, dejar en evidencia al despistado).

Cuando la culpa siempre es del de recepción… aunque la reserva la hizo tu esposa

Una de las anécdotas más sabrosas fue la de un señor mayor que, al llegar, armó un dramón de media hora porque el hotel era estilo motel, según él, inseguro y con pocos pisos. Exigía cancelar sin penalización, aunque la política era clarísima: no hay cancelaciones el mismo día. Al final, resultó que ni siquiera él había hecho la reserva… ¡sino su esposa! Pero eso sí, el pobre recepcionista se llevó toda la bronca y el dolor de cabeza.

En los comentarios, alguien dijo: “Eso es problema de ellos, no tuyo”. Pero como bien respondió la autora del relato: “Se vuelve mi problema cuando me gritan durante media hora porque no quieren una habitación en el segundo piso, la reservaron hace una hora en viernes lleno y su papá está en silla de ruedas”.

La moraleja: si necesitas algo especial, ¡avisa antes! No esperes que el recepcionista haga magia a última hora. Y como bien dijo otro usuario: “No es un problema mío, es un problema tuyo”. O como decimos aquí: “No soy adivin@, ni tengo bola de cristal”.

Investiga antes de reservar: una costumbre que te ahorra corajes (y memes)

Hoy en día, con Google Maps, fotos, videos y hasta reseñas en TikTok, no hay pretexto para no saber dónde te estás metiendo. Una persona compartió que lo primero que hace es ver fotos del hotel, revisar los alrededores y, si necesita algo especial, ¡llama! Así, se evita sorpresas o berrinches de último minuto.

¿Que necesitas cama extra, habitación con acceso para silla de ruedas, o una zona alejada del ruido? ¡Llama directo al hotel! A veces las páginas de terceros exageran o no tienen información actualizada. Como comentó una viajera experimentada: “No entiendo cómo hay gente que reserva sin investigar. Eso me daría una ansiedad terrible. Mejor me ahorro el susto y busco hasta estar segur@”.

Y sí, hay hoteles que le meten fotos viejas o “embellecen” la realidad, pero ahí entran las reseñas de otros viajeros. Eso sí, no falta el que se queja de todo: que si el desayuno era sólo pan dulce, que si el aire acondicionado sonaba como tractor, o que el hotel quedaba al lado de las vías del tren (¡eso sale hasta en el mapa!).

Consejos para no ser “ese” huésped (y no hacer el ridículo en recepción)

  • Lee bien la descripción del hotel y revisa las fotos. ¿No ves elevadores? Probablemente no hay.
  • Usa Google Maps para ver la ubicación real. Si está en una avenida principal, prepárate para el ruido.
  • Llama o manda un correo si tienes alguna necesidad especial. No esperes a llegar para pedir milagros.
  • Revisa las políticas de cancelación antes de pagar. Así no armarás el show después.
  • Toma en cuenta que el personal de recepción no es tu psicólogo, ni tiene superpoderes. Trátalos como te gustaría que te trataran.

Y si aún así tienes dudas, pregunta a otros viajeros en redes sociales o foros. Más vale preguntar que arrepentirse.

Conclusión: Viaja informado y sé buen huésped

Viajar puede ser una aventura o una pesadilla, todo depende de cómo te prepares. Así como no vas al tianguis sin ver bien qué vas a comprar, no reserves hotel sin saber dónde te vas a meter. Recuerda: la información está al alcance de tu mano (o celular), y preguntar no cuesta nada.

¿Alguna vez te llevaste una sorpresa por no investigar antes de reservar? ¿Trabajas en hotelería y tienes historias para no dormir? ¡Cuéntanos en los comentarios! Así entre todos, aprendemos a ser mejores viajeros… y a no perder la cabeza en la recepción.

¡Buen viaje y que no te pase lo del elevador invisible!


Publicación Original en Reddit: Not my fault you can’t check the details of the property!