¿Malhumorado en el call center? Pues a la fila... y que Dios te acompañe
¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando eres grosero con la persona que tiene tu destino en sus manos? Bueno, hoy te traigo una historia de esas que nos hacen aplaudir por dentro. Imagina: tu internet no sirve, llevas horas esperando y, cuando por fin te contestan, decides desquitarte con el pobre agente del call center. ¿Crees que eso ayuda? Una usuaria de Reddit nos cuenta cómo fue su dulce venganza el último día en ese trabajo infernal. Spoiler: el karma existe y a veces tiene voz de operador telefónico.
El infierno de trabajar en un call center... y sobrevivir para contarlo
Trabajar en un centro de atención telefónica en Latinoamérica es casi como ser boxeador profesional: todos los días recibes golpes (verbales), aguantas el sudor y, al final, solo quieres sobrevivir para contarla. La autora, como muchos jóvenes, empezó en un call center internacional, donde el ambiente era más tóxico que un grupo de WhatsApp familiar en Navidad. ¿Por qué? Porque la empresa compraba otras compañías, los sistemas nunca funcionaban bien y siempre faltaba personal. El resultado: clientes furiosos esperando 2 a 3 horas solo para pedir ayuda.
Y sí, la mayoría de los agentes solo quieren ayudar, pero también son humanos y, como dicen por aquí, “el que mucho aguanta, poco dura”. Así que nuestra protagonista, cansada pero siempre profesional, trataba de poner la mejor cara... hasta que llegó ese día especial.
El último día: cuando ya no tienes nada que perder
Ese día, la vida le sonrió con un correo de otro trabajo mejor pagado y con menos estrés. ¡Aleluya! Decidió renunciar en ese instante, pero con ética: terminaría el turno. Lo que no sabía era que el destino le tenía preparada una última llamada, de esas que uno no olvida. Un cliente, frustrado porque cambió la clave del wifi y ahora nada servía, decidió descargar toda su rabia contra la agente. Y, como diría cualquier latino, “una cosa es que el servicio sea malo, otra que me faltes al respeto”.
Normalmente, la política era dar tres advertencias antes de colgarle a un cliente grosero. Pero, sinceramente, ¿quién sigue las reglas el último día? Miró la cola de espera: ¡cuatro horas! Así que, cuando el cliente cruzó la línea del respeto, no lo pensó dos veces y le soltó: “Disculpe, no me pagan lo suficiente para esto”. Y le colgó. Así, sin más. ¡Qué delicia!
La venganza chiquita que todos soñamos
Esta historia resonó fuerte en la comunidad. Un comentario muy popular bromeó: “Dicen las leyendas que ese tipo sigue esperando a que le contesten”. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez? En Latinoamérica, tenemos la fama (merecida) de ser pacientes, pero hasta a la abuelita más dulce se le acaba la paciencia cuando la tratan mal. Aquí, más de uno ha soñado con darle una probadita de su propia medicina a un cliente grosero, pero pocos tienen la oportunidad de hacerlo con tanto estilo.
Otros usuarios compartieron anécdotas similares: desde empleados bancarios que también colgaron a clientes malhablados (“No me pagan para escuchar groserías”, contó una), hasta quienes han tenido que poner en “time out” a clientes berrinchudos, como si fueran niños peleando por el control remoto. Y es que, como bien dijo una comentarista: “En servicios, nos toca aguantar mucho, pero ver a alguien que se desquita con un grosero nos alegra el día”.
¿Y la lección? No muerdas la mano que te ayuda
Si algo nos enseña esta historia es que, en cualquier rincón de América Latina, la cortesía nunca pasa de moda. Todos hemos tenido días malos, pero ser grosero con quien apenas intenta ayudarte es como patear el balón y esperar que te aplaudan. Como dicen nuestros abuelos: “Haz bien y no mires a quién”.
Y para quienes trabajan en atención al cliente, esta historia es como un cuento de hadas moderno: a veces, el héroe no lleva capa, sino headset. Y aunque no siempre podamos colgarle a quien se lo merece, saber que alguien lo hizo nos saca una sonrisa.
¿Alguna vez te tocó vivir algo parecido: ser el agente paciente o el cliente desesperado? Cuéntanos en los comentarios tu historia de venganza pequeña o de paciencia infinita (y si eres de los que todavía espera que le contesten, ánimo, todo llega en la vida… menos la llamada de ese día).
¿Moraleja? Si necesitas ayuda, trata bien a quien te la puede dar. Porque nunca sabes si el karma está de turno… y tiene el dedo en el botón de colgar.
Publicación Original en Reddit: Be rude? Ok, wait in queue.