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Los pecados capitales del huésped: Lo que NO debes hacer en un hotel (según los que están detrás del mostrador)

Ilustración en 3D de un cartoon mostrando a una persona revisando la hora en su teléfono mientras otra llega temprano y se ve frustrada.
En esta divertida escena en 3D, destacamos lo que se debe y no se debe hacer al llegar a tiempo. ¡Recuerda, saber la hora es clave, pero llegar demasiado temprano sin avisar puede causar frustración!

¿Alguna vez te has preguntado qué cosas hacen que el personal de recepción de un hotel ruede los ojos hasta el fondo del cráneo? Si crees que basta con ser cortés y dejar propina para caer bien, piénsalo dos veces. Desde llegar antes de tiempo hasta querer agua gratis como si estuvieras en el desierto de Atacama, hay una lista negra de comportamientos que te pueden convertir en el huésped menos querido. Hoy te traigo una recopilación de anécdotas y consejos sacados de la vida real –y del foro más catártico del Internet hotelero– para que nunca seas “ese” huésped.

Llegar antes, mucho antes... y sin avisar: No eres el centro del universo

¿Eres de los que cree que “más vale llegar temprano que tarde”? Pues en los hoteles, eso no siempre aplica. Imagina que el check-in es a las 3pm, pero tú te apareces a las 11am con una sonrisa y el típico “Solo vengo a checar si ya está lista mi habitación”. Y si encima te molestas porque tienes que esperar, ¡peor! Como compartió el usuario u/Hotelslave93, esto es como llegar cuatro horas antes a una fiesta y exigir que ya esté todo listo para ti.

En Latinoamérica, donde nos gusta un buen chisme y la sobremesa se alarga, entendemos que todo tiene su tiempo. Así como no le exiges al chef que te sirva el ceviche cuando apenas está exprimiendo los limones, no le pidas a la recepcionista que te dé la llave cuando las camaristas ni han terminado de hacer las camas. Un consejo de oro: si tu viaje te va a dejar mucho antes en el hotel, llama y pregunta. A veces hay suerte y te adelantan el cuarto, pero si no, aprovecha para conocer el barrio, desayunar unas arepas o tomarte un café.

Agua gratis, check-out tarde y otras pequeñas “vivezas” que cansan

Todos queremos sentirnos especiales, pero hay límites. ¿De verdad necesitas pedir agua gratis cada vez que pasas por recepción? Uno de los comentarios más populares lo compara con esas personas que se hacen los vivos en la fila del súper, colando 15 productos en la caja rápida. En muchos hoteles te dan tu botellita de cortesía al llegar; si eres del club de los sedientos, mejor compra un galón en la tienda de la esquina y ahórrate la molestia.

Y hablando de pedir favores: pedir un late check-out faltando 5 minutos para la hora de salida es como pedirle al mesero que te prepare un asado cuando ya están cerrando la cocina. Como bien dijo uno de los foristas, “¡usa tu alarma o el celular!” Es cuestión de respeto y de no hacerle la vida imposible a quienes tienen que limpiar y preparar todo para el siguiente huésped.

Los horrores de la recepción: timbres, gritos y reclamos absurdos

Hay comportamientos que parecen sacados de una telenovela. Uno de los relatos más graciosos habla de un huésped que llegó, vio el timbre y decidió tocarlo ¡ocho veces seguidas! Cuando la recepcionista salió y le quitó el timbre, el cliente puso cara de niño regañado. En serio, un toque está bien, dos si tienes prisa; más de eso y ya pareces el típico vecino que pone reggaetón a todo volumen a las 3am.

Y si nadie aparece de inmediato, no empieces con los gritos de “¡Holaaaaa!” como si estuvieras en medio del mercado. A veces el personal está ayudando a otro huésped o resolviendo un problema. Un poquito de paciencia no le hace daño a nadie.

Otra joyita de las quejas absurdas: reclamar porque se acabó el desayuno cinco minutos antes de la hora o porque no hay más huevos “solo para ti”. Como decimos por acá, “el que mucho abarca, poco aprieta”. Si llegaste tarde, pues ni modo, será para la próxima.

Política, sentido común y empatía: lo que nunca falla

La mayoría de los problemas en hoteles se resuelven con un poco de sentido común y empatía. No llegues sin identificación, no intentes pagar con la tarjeta del exnovio ni esperes que te den crédito si no te presentaste la noche anterior. Y ojo: si compraste por una agencia en línea y algo sale mal, no descargues tu furia contra el recepcionista del hotel. Como dijo un usuario, “no culpes al hotel ni dejes una mala reseña por un problema de la agencia”.

¿Y qué decir de las quejas por cortes de agua o apagones? En serio, nadie controla si se va la luz por una tormenta o si la ciudad decide cerrar la llave. No pidas compensaciones como si el personal tuviera poderes de superhéroe. Y si te toca un simulacro de alarma de incendio, mejor agradece que se preocupan por tu seguridad.

Como bien resumió un comentarista: “No seas un patán con la gente del hotel. Ellos están para ayudarte, no para servirte como si fueras el rey de España”. Y para los que viajan con niños, planifiquen; no todo es culpa del destino.

Conclusión: Sé el huésped que todos quieren recibir

Al final, todos queremos tener una estadía agradable y sin dramas, tanto huéspedes como empleados. Si eres amable, sigues las reglas y usas el sentido común, no solo te ganas una sonrisa, ¡hasta podrías recibir algún detallito extra! Y si tienes alguna anécdota digna de “La Rosa de Guadalupe” en hoteles, cuéntala en los comentarios. ¿Qué es lo más loco que te ha pasado de huésped o empleado? ¡Aquí estamos para reírnos juntos y aprender a no ser el cliente del año!

¿Te sentiste identificado con alguno de estos pecados hoteleros? ¿Tienes trucos para ser el huésped ideal? Cuéntanos tu experiencia y comparte este artículo con esa tía que siempre se queja hasta del color de las toallas. ¡Nos leemos en la próxima aventura hotelera!


Publicación Original en Reddit: Do's and Don'ts (Mainly Don'ts)