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Lo que no debes hacer afuera de la recepción: ¡Un turno nocturno digno de telenovela!

Ilustración 3D en caricatura de un compañero de trabajo contando una anécdota divertida en la entrada.
En esta vibrante escena en 3D, nuestro compañero comparte una historia hilarante de un caótico turno de viernes, resaltando lo absurdo de la vida y esos momentos inesperados que hacen que el trabajo sea memorable. ¡Acompáñanos mientras exploramos las travesuras que surgen al mezclar una noche complicada con un toque de humor!

¿Alguna vez has sentido que tu jornada laboral se convierte en el guión de una serie de Netflix? Así fue para dos recepcionistas de hotel, quienes vivieron una noche digna de meme, con niños corriendo, papás desentendidos y, para colmo, un visitante inesperado haciendo cosas que ni en las peores colonias. Si creías que trabajar en recepción era aburrido, prepárate para esta historia que te hará agradecer tu trabajo de oficina.

Una noche de locos: cuando la recepción parece guardería

Los que han trabajado en hoteles saben que hay días y hay días. Pero hay viernes, y los viernes son otra cosa. Entre niños gritando como si estuvieran en la feria, padres más distraídos que el chofer del camión viendo su celular, y clientes que creen que la recepción es zona libre, el ambiente se vuelve casi surrealista. Así comenzó la noche de nuestros protagonistas, quienes, después de sobrevivir su turno, solo querían relajarse y olvidar el caos.

Como buenos colegas, decidieron irse al bar de enfrente, el clásico lugar donde uno va a ahogar las penas (o los corajes). Entre risas, botanas y una que otra anécdota que solo se cuentan entre amigos, el tiempo se les fue volando. Hasta el novio de la compañera se unió al convivio. Porque, como decimos en Latinoamérica, “al mal tiempo, buena cara”.

Cuando la realidad supera la ficción: el regreso inesperado

Ya pasada la medianoche, con el estómago lleno y el ánimo renovado, regresaron al hotel, solo para usar el baño antes de irse a casa. Nada fuera de lo común, ¿verdad? Pues resulta que, al entrar, el novio de la compañera les comenta, como quien no quiere la cosa: “Oigan, ¿vieron al tipo afuera? Tenía una pipa de esas... ya saben, de las malas”. ¡Sopas! Uno piensa que esas cosas solo pasan en series policiacas, pero no, la vida real supera cualquier ficción.

Le comentaron al auditor nocturno lo que vieron, y tomaron la decisión de llamar a la policía. Aquí es donde entra el debate: ¿qué tan rápido debes actuar en estos casos? Un usuario de la comunidad, muy al estilo “sabio de barrio”, comentó: “No hay que ‘discutirlo’ tanto cuando ves algo ilegal y peligroso. Ahora que ya pasó, la próxima vez no lo pensarás tanto”. Y tiene razón. Uno a veces duda, pero la seguridad siempre debe ir primero, como cuando ves a tu tía sacando el cuchillo para el pastel: mejor prevenir que lamentar.

El misterio del hombre invisible: ¿dónde quedó el crackero?

Justo cuando la policía llegó, el hombre misterioso, que parecía salido de una película de suspenso, se metió al edificio y... ¡pum! Desapareció como por arte de magia. Nuestras recepcionistas nunca supieron a dónde fue ni cómo logró escabullirse. Y aquí viene la parte que todos en Latinoamérica entendemos: “Me sigo arrepintiendo de no haber cerrado las puertas automáticas”. Porque, claro, uno siempre piensa en la solución después de que ya pasó el desastre. Como cuando se va la luz y te das cuenta que nunca compraste velas.

Muchos en la comunidad comentaron que la vida en recepción es así: impredecible, llena de sorpresas y, sobre todo, con historias que nadie te creería si las cuentas en la comida familiar. Y es que, como dice el dicho, “la realidad supera la ficción”, y más si trabajas en un hotel donde todo puede pasar.

Lecciones para la próxima: más vale prevenir...

Lo que quedó claro es que, en estos trabajos, hay que tener ojo de águila y reflejos de gato. No hay que dudar cuando ves algo fuera de lo normal, porque tu seguridad y la de los huéspedes está primero. Y, como bien apuntó la comunidad, la próxima vez, mejor ni pensarlo dos veces: directo a llamar a la policía y, si se puede, cerrar puertas, ventanas y hasta el WiFi si hace falta.

Pero, siendo sinceros, ¿quién no tiene una historia así en su trabajo? Ya sea el cliente pasado de copas en la boda, la señora que arma pleito en la ventanilla, o el típico vecino chismoso, todos hemos vivido momentos donde la anécdota supera cualquier episodio de La Rosa de Guadalupe.

¿Y tú, qué hubieras hecho?

Después de leer esta historia, ¿tú qué hubieras hecho? ¿Te habrías lanzado al rescate, estilo superhéroe, o también te habrías quedado pensando en cerrar la puerta después del susto? Cuéntanos tu anécdota más loca en el trabajo, esa que nadie te cree pero que seguro te hizo reír (o llorar) después. Porque, al final, todos somos protagonistas de nuestra propia telenovela laboral.

¿Trabajaste alguna vez en recepción o atención al cliente? ¿Te tocó lidiar con personajes dignos de película? Déjanos tu historia en los comentarios, y recuerda: en este mundo, más vale estar atentos... ¡y nunca subestimar un viernes por la noche!


Publicación Original en Reddit: Hey... So maybe don't do crack outside the front entrance?