“¡Lo encontré más barato en internet!”: Aventuras y desventuras con clientes tercos en tienda
Hay días en la tienda que parecen tranquilos, casi como si la vida te diera un respiro después del ajetreo. Pero a veces, justo cuando piensas que todo va a fluir, llega ese cliente que convierte una noche normal en un episodio digno de telenovela. Así fue como terminé lidiando con un señor convencido de que podía comprar un multipack de Dr Pepper al precio que vio… ¡en una foto vieja de Facebook!
El cliente rey del “pantallazo”
Imaginen esto: ya casi es hora de cerrar, los clientes de última hora buscan lo esencial y uno solo quiere terminar la jornada para irse a casa. Pero no, la calma se rompe cuando la cajera me llama con voz de resignación: “Oye, ¿me ayudas a verificar el precio? El cliente dice que debería costar 12 libras, pero la caja marca 15. Tiene una foto como prueba”.
Llego a la góndola y reviso todo. No hay ningún letrero, ni oferta, ni nada remotamente parecido a 12. Todo marca 15. Así que voy con mi mejor sonrisa de vendedor latino (esa que mezcla paciencia con “por favor, no me hagas perder el tiempo”) y le explico la situación. Pero el señor, como si estuviera exorcizando demonios, me pone su celular en la cara. La imagen: un screenshot de Facebook, con otro screenshot adentro, mostrando el precio de 12 libras… ¡pero en otro supermercado y de hace seis meses!
El arte de discutir con quien no quiere escuchar
Aquí es donde uno se acuerda de todas esas frases de mamá: “No discutas con necios, hijo, solo te vas a desgastar”. Y es verdad. Como bien decía el autor original en Reddit, hay dos tipos de verdades con estos clientes: ellos tienen tiempo y ganas de pelear, tú no; y muchas veces, lo que buscan no es el descuento, sino tener con quién platicar, aunque sea para quejarse.
En los comentarios, varios compartían su estrategia favorita. Uno decía: “Cuando me muestran el celular, contesto: ‘¡bonito teléfono!’ y me voy”. Otro, más creativo, contaba que cuando un cliente gritaba solo el nombre de un producto, él respondía “¡mesa!” y se alejaba. No cabe duda que en Latinoamérica también tenemos esos personajes y hasta los memes abundan: “Si está más barato en otra tienda, ¡vaya a comprarlo allá, patrón!” ¿A poco no?
El “triunfo” invisible y la verdadera victoria
Al final, le ofrecí el reembolso completo y le sugerí que fuera a comprar su Dr Pepper a la tienda de la oferta fantasma. Él, con aire de victoria, aceptó el reembolso como si hubiera ganado una batalla épica. Pero la realidad es otra: uno aprende con los años que no se trata de ganar discusiones, sino de salir rápido y en paz. Como decían varios en Reddit, antes uno se gastaba peleando, pero nunca salía ganando porque el cliente terco jamás acepta que está equivocado.
Un usuario comentó algo muy sabio: “Si no planeabas comprarlo, no ahorraste $50, gastaste $100”. Es el clásico caso del “ahorro” que solo existe en la cabeza del comprador. Y sí, hay quienes gastan más gasolina y tiempo persiguiendo ofertas que lo que realmente se ahorran.
Detrás del celular: humanidad y soledad
Algo que me hizo reflexionar fue un comentario sobre la soledad. A veces, estos clientes solo buscan alguien que les preste atención, aunque sea para discutir. Tal vez su círculo social real es pequeño y el mundo virtual los llena de valentía. Por eso, aunque sean cansinos, hay que tratarlos con ese mínimo de empatía. Como decimos en México: “No sabes las batallas que cada quien pelea”.
Y ojo, no se trata de dejarse, sino de entender hasta dónde vale la pena invertir tiempo y cuándo es mejor desearle buena suerte y seguir adelante. A veces, la mejor estrategia es la del “sí, patrón, lo que usted diga”, devolverle su dinero y dejarlo ir feliz con su “victoria”.
¿Y tú, qué hubieras hecho?
Estas historias no solo nos hacen reír, también nos dejan lecciones sobre el trato humano, la paciencia y cómo sobrevivir en el mundo del retail. ¿Tienes anécdotas parecidas? ¿Cuál ha sido tu estrategia infalible con clientes tercos? Cuéntanos en los comentarios y hagamos catarsis juntos, que seguro más de uno tiene historias para escribir un libro.
La próxima vez que veas a alguien discutiendo con su celular en la mano, recuerda: a veces, lo único que buscan es que los escuchen… aunque sea por el precio de una soda.
¿Te identificas? ¡Comparte tu experiencia y sigamos riendo (y sobreviviendo) juntos!
Publicación Original en Reddit: 'I found it cheaper online!'