Las insólitas aventuras de Kevin: entre golpes, incendios y cuchilladas
Hay personajes en las oficinas que parecen salidos de una telenovela mexicana o de uno de esos memes virales que circulan por WhatsApp. Pero hay uno que supera todos los límites: Kevin, el legendario “punchado en el trasero”. Su vida parece una mezcla entre una comedia absurda y un tutorial de lo que NO se debe hacer en la vida. Prepárate, porque lo que hizo Kevin no lo haría ni el compadre más bravo del barrio.
¿Quién es Kevin? El compañero que todos recordamos
Todos hemos tenido ese colega que siempre anda metido en alguna historia loca, pero Kevin se lleva el premio mayor. Imagínate llegar a la chamba y ver a tu compa cojeando. Le preguntas qué le pasó, esperando una historia normal, pero él responde con total naturalidad: “Mi esposa me dio un puñetazo en el trasero”. Así, sin anestesia. Y claro, todos en la oficina querían escuchar el chisme completo.
Resulta que Kevin, mientras buscaba algo en la alacena de su casa, recibió el famoso golpe de parte de su esposa. El tipo quedó rengueando toda la semana, pero lo contó como si nada, como quien dice que se tropezó con la banqueta.
Pero eso no es todo. Kevin también contaba que no podía tomar nada ni muy frío ni muy caliente porque tenía los dientes rotos. ¿La razón? Según él, los obtuvo en peleas de bar. Su técnica de pelea era única: usaba la cabeza para romperle las manos a sus contrincantes. Decía, muy seguro, que el cráneo es más fuerte que los nudillos. Y por increíble que parezca, varios terminaron con la mano fracturada por golpearle la cabeza.
Un usuario en Reddit comentó algo que aquí en Latinoamérica nos hace todo el sentido: “Eso es cierto. Por eso los boxeadores se dañan tanto el cerebro, porque los guantes permiten golpear la cabeza sin romperse la mano”. Así que, aunque la técnica de Kevin suena a que la sacó de Los Simpson, ¡algo de razón tenía!
De cazarrecompensas a piñata humana
Como si fuera poco, Kevin trabajó (muy brevemente) en el negocio familiar de su esposa... ¡como agente de captura de fugitivos! O sea, lo que aquí llamaríamos un “caza-recompensas”, pero sin entrenamiento, sin saber nada y, según él, enfrentando a tipos armados solo con una sudadera para “protegerse” de los balazos. Imagínate el nivel de confianza (¿o inconsciencia?) de este compadre. Decía que si corría en dirección contraria al disparo y llevaba una hoodie, ya estaba protegido. Si fuera tan fácil, en el barrio todos andaríamos en sudadera antibalas.
El matrimonio de Kevin: de telenovela a película de acción
Lo más surrealista es la relación de Kevin con su esposa. Después del famoso puñetazo, los compañeros le preguntaban en broma si su esposa había cobrado otra víctima cada fin de semana. Pero lo que parecía chiste, pronto se volvió preocupación real: Kevin contó que su esposa ya se había calmado “después de apuñalarlo”. Así, como quien comenta que le cambiaron el plato al perro.
Resulta que la doña lo había apuñalado dos veces, en ocasiones distintas, y él lo justificaba diciendo: “Pero ya me prometió que no lo hará de nuevo”. Aquí cualquiera pensaría que está exagerando, pero no, Kevin lo contaba con un humor negro digno de una película de Almodóvar.
Para rematar, otro compañero (también llamado Kevin) confesó que su esposa tenía ganas de apuñalarlo. ¿Será que en ciertas regiones del mundo las parejas discuten con cuchillo en mano y aquí solo nos peleamos por la herencia de la abuela?
El hombre que jugaba con fuego (literalmente)
Como si nada de esto fuera suficiente, Kevin también se prendió fuego. No una, ni dos, sino TRES veces: en el trabajo, en casa y hasta en una fogata. Pero él lo veía como “incidentes menores”. Un usuario en Reddit lo resumió perfecto: “Para la mayoría, decir que te prendiste fuego en el trabajo sería la gran historia, pero para Kevin eso es solo una nota al pie”.
Aquí en Latinoamérica decimos que “al mal paso darle prisa”, pero Kevin parece que le da un maratón a cada tragedia. Su vida es tan absurda que uno ya no sabe si reírse, llorar o mandarle una limpia urgentemente.
Reflexión final: ¿Kevin es un caso perdido o el héroe menos pensado?
Lo curioso es que, aunque todos se burlaban y hacían chistes de sus aventuras, también se notaba una preocupación real. Porque, bromas aparte, vivir así no es normal ni saludable. Pero Kevin, con una sonrisa y el humor de quien ha pasado por todo, seguía adelante.
¿Será que todos tenemos un poco de Kevin en nosotros? Ese amigo que sobrevive a todo, que se mete en mil líos pero siempre tiene una historia para contar en la próxima reunión. O quizá, solo quizá, Kevin es la advertencia viviente de lo que pasa cuando la imprudencia y la suerte se juntan.
¿Qué opinas tú? ¿Te ha tocado un Kevin en tu vida? Cuéntanos en los comentarios tus historias más absurdas de la oficina, la familia o el barrio. ¡Prometemos no juzgar… pero sí reírnos juntos!
Publicación Original en Reddit: Kevin gets punched in the ass shot at and stabbed