La venganza se sirve en la gasolinera: cuando el pasado te llena el tanque
¿Te imaginas ir a cargar gasolina y encontrarte cara a cara con el mismo tipo que te dejó tirado en la calle años atrás? No, no es el guion de una serie de Netflix ni de una telenovela mexicana, es una historia real de Reddit que nos recuerda que la vida, a veces, tiene un sentido del humor tan retorcido como sabroso.
En tiempos en que ir a la gasolinera era todo un ritual, cuando te limpiaban el parabrisas y hasta te revisaban el aceite, una anécdota se viralizó por mostrar que la mejor venganza puede ser tan sutil como dejarle una propina al enemigo. ¿Quieres saber de qué va? Acomódate, porque esta historia es de las que se cuentan con café y pan dulce.
Cuando ir a la gasolinera era todo un evento
En América Latina, muchos todavía recuerdan cuando ir a cargar gasolina era casi como ir al mercado: saludabas al despachador, te bajabas a estirar las piernas, y hasta echabas chisme con los demás conductores. Si eras afortunado, el señor de la gasolinera te revisaba el nivel de aceite, te limpiaba los cristales, y te preguntaba si querías “completo”, como si estuvieras pidiendo tacos.
En la historia original de Reddit, el autor cuenta cómo una publicación en Facebook lo hizo recordar esa época dorada. En países como México, Argentina o Colombia, todavía existen estaciones donde el servicio completo es la norma, pero en muchos lugares, especialmente en Estados Unidos, esto ya es cosa del pasado. Algunos usuarios comentaban sorprendidos que en Oregon y Nueva Jersey hasta hace poco era ilegal que tú mismo te sirvieras gasolina, algo que para muchos en Latinoamérica sería inimaginable. ¿Te imaginas que te multen por intentar ahorrarte la propina?
Un reencuentro digno de telenovela
Pero volvamos al drama: nuestro protagonista, siendo un conductor novato, vivió una pesadilla de esas que uno preferiría enterrar en el olvido. Dos tipos lo atacaron brutalmente en una pelea de tránsito y lo dejaron herido en la carretera. El tiempo pasó, las heridas sanaron (al menos por fuera), y la vida siguió. Pero, como dice el dicho, el mundo es un pañuelo y las vueltas que da la vida no las da ni la rueda de la fortuna de la feria.
Años después, entra a una gasolinera y, al pedir que le llenen el tanque, se topa con un empleado que le resulta extrañamente familiar. Un “bowser boy”, como le llaman en Australia y Nueva Zelanda al despachador de gasolina. Ahí, entre el olor a combustible y el sonido del surtidor, lo reconoce: es el mismo tipo que lo golpeó años atrás. Ahora, mucho mayor, recién salido de prisión, y trabajando humildemente detrás de la bomba de gasolina. La venganza, como dicen por aquí, no es buena… pero a veces sabe a gloria.
El momento cumbre llega cuando el total de la cuenta es de $4.96 dólares. Nuestro héroe saca un billete de $5, se lo entrega y, con una sonrisa sutil, le dice: “Quédate con el cambio”. El agresor, avergonzado, no puede más que sonrojarse. Nada de gritos, ni golpes, ni dramas. Solo una pequeña victoria, fría y elegante, que deja claro que la vida, tarde o temprano, pone todo en su lugar.
La comunidad opina: entre nostalgia y carcajadas
La historia desató un torrente de comentarios. Algunos se reían de lo irónico del destino, otros recordaban con cariño esas estaciones de servicio donde te atendían “como rey”. Hubo quien, como el usuario que comentó “esto es la venganza servida en plato de porcelana”, aplaudió la elegancia de la reacción. Otros, como en toda buena reunión entre amigos, aprovecharon para contar anécdotas propias: que si el despachador les daba una galleta al perro, que si en pleno aguacero llegaban a la gasolinera solo porque el cuate trabajaba ahí y después se iban por unas cervezas.
Por ahí surgió la duda sobre el término “bowser”, desconocido para la mayoría. Un internauta explicó que en Australia y Nueva Zelanda así le llaman a la bomba de gasolina, y que el nombre viene del inventor estadounidense Sylvanus Bowser. No faltó el que hiciera el chiste geek: “Bowser es el jefe de los Koopa en Mario Bros”, y todos soltaron una carcajada virtual.
Lo curioso es que, mientras en Norteamérica el autoservicio es la regla, en la mayor parte de Latinoamérica seguimos confiando en el amable despachador que, de paso, te platica el clima, la última noticia del barrio y hasta te recomienda la mejor taquería cercana.
Al final, todos nos topamos en la gasolinera
Esta historia nos deja varias lecciones: que la vida puede ser tan sorprendente como un giro de novela, que la verdadera venganza no necesita gritos ni violencia, y que, a veces, basta con una pequeña acción para cerrar un ciclo.
¿Tú qué hubieras hecho en su lugar? ¿Prefieres la venganza silenciosa o eres del club de “ojo por ojo”? Cuéntanos tu experiencia en la gasolinera o la vez que el destino te puso frente a alguien de tu pasado. Porque, a fin de cuentas, todos alguna vez terminamos encontrándonos en la fila para cargar gasolina… y quién sabe, tal vez te toque vivir tu propia historia de karma instantáneo.
Y recuerda, la próxima vez que vayas a la gasolinera, observa bien a quién te atiende… nunca sabes si detrás de ese uniforme hay un capítulo pendiente de tu vida.
¿Tienes alguna anécdota digna de ser contada? ¡Déjala en los comentarios y hagamos juntos la mejor tertulia de historias de gasolinera!
Publicación Original en Reddit: Slow and sweet