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La venganza más sabrosa: cuando tu vecina rompe las reglas y tú decides devolverle el favor

¿Quién no ha tenido alguna vez una vecina o vecino que parece pensar que las normas son solo para los demás? Esa persona que se siente dueña de la cuadra, que hace lo que quiere y cuando quiere, y que cree que el respeto es opcional. Bueno, la historia de hoy va dedicada a todos los que han tenido que lidiar con alguien así y han soñado con darles una cucharada de su propio chocolate.

Hoy hablaremos de un caso que explotó en Reddit y que, sinceramente, podría haber pasado en cualquier fraccionamiento, condominio o barrio de Latinoamérica. ¿Te imaginas tener una vecina que pasea a su perro sin correa, deja que el animal invada jardines ajenos y encima te insulta si le pides que respete las reglas? Pues esta es la trama de nuestra historia. Agárrate, porque lo que sigue es un ejemplo perfecto de esa “venganza chiquita” que nos da vida y, de paso, nos da risa.

Cuando la paciencia se agota: la gota que derramó el vaso

Todo empezó con lo típico: una vecina que cree que las reglas no se aplican a ella. Pasea a su perro sin correa, lo deja correr por cualquier patio, y si alguien se atreve a decirle algo, ¡cuidado! Porque no solo se pone a gritar, sino que amenaza con llamar a la policía. Así lo contó el usuario u/just_another_basic_B, el protagonista de nuestra historia.

La situación escaló a otro nivel el día que el perro, en una de sus escapadas, arrolló al hijo pequeño del autor mientras jugaban en el jardín. ¿Y qué hizo la vecina? En vez de disculparse, se puso aún peor: insultos, amenazas y, por supuesto, ni una pizca de responsabilidad. Aquí muchos pensaríamos “ya, ni modo, así me tocó”. Pero no, nuestro amigo decidió que era momento de ponerle freno a la señora Ley del Monte.

La ley al rescate (¡y la documentación también!)

Cual detective de telenovela, el protagonista empezó a documentar cada vez que la vecina rompía las normas y mandaba reportes a la autoridad local (lo que allá llaman “bylaw”, algo así como la municipalidad o la delegación que regula la convivencia vecinal). Mientras tanto, la señora seguía con sus desplantes. Uno de los comentarios más populares en Reddit fue: “Grábala cuando pasa pateando la nieve a tu banqueta y mándalo a las autoridades. Que le pongan otra multa”. En Latinoamérica, eso sería el equivalente a grabar al vecino tirando basura y subirlo al grupo de WhatsApp de la colonia, con todo y evidencia.

Finalmente, las autoridades actuaron, le pusieron una multa a la vecina, y por fin empezó a pasear a su perro con correa. Pero como buena protagonista de novela, no podía quedarse tranquila. Ahora, al pasar frente a la casa del denunciante, pateaba la nieve del jardín hacia la banqueta, como quien dice, “ahí te va mi desprecio”.

El claxon de la justicia y la dulce venganza vecinal

Después de tanto aguantar, el protagonista decidió hacer justicia por mano propia, pero al más puro estilo latino: con un poco de picardía y sin violencia. Una noche, pasó en auto frente a la casa de la vecina y le dio un buen “claxonazo” largo, de esos que despiertan hasta al perro del vecino que duerme en el techo. No fue el acto más maduro, lo reconoce, pero ¡vaya que le supo a gloria! Como diría cualquier tía en la sobremesa: “No es por venganza, es por desahogo”.

En los comentarios, muchos le dieron ideas aún más creativas. Desde aventarle sal a su pasto para que se le eche a perder (¿quién no ha pensado en hacerle una travesura así a un vecino latoso?), hasta escribir mensajes con jabón en su jardín al amanecer. Pero otros, fieles al espíritu de comunidad, le recomendaron algo muy sabio: “Mejor toma la energía negativa y haz algo bueno. Quítale la nieve a otros vecinos, menos a ella, y así equilibras el karma”.

Reflexiones finales: la vida en vecindad y el arte de la venganza pequeña

Esta historia nos recuerda que la vida en comunidad no siempre es fácil y que, aunque a veces queremos explotar, la clave está en no perder el sentido del humor ni la creatividad. Como bien dijeron algunos en el hilo: la mejor venganza es mantener la calma, actuar por el camino correcto y, si se puede, devolverle a la vecina una pizca de su propia medicina… pero sin perder la clase.

¿Tú qué harías si tu vecino o vecina fuera así de insoportable? ¿Alguna vez has tenido que recurrir a una “venganza chiquita” para defender tu paz? ¡Cuéntanos en los comentarios! Porque en cada cuadra siempre hay una historia digna de telenovela… y todos merecemos ser el protagonista al menos una vez.

¿Tienes una anécdota parecida? ¿Tienes alguna técnica infalible para lidiar con vecinos difíciles? ¡Déjala aquí abajo y compartamos el manual del buen vecino latino!


Publicación Original en Reddit: Sunk to her level today