La venganza más divertida contra estafadores telefónicos: ¡cuando el “abuelito” es el que los vuelve locos!
¿Te ha pasado que te llaman una y otra vez para ofrecerte cosas que no pediste? Seguro conoces esas llamadas molestas donde alguien, con acento sospechoso, promete milagros con tal de sacarte información personal. Pues bien, hoy te traigo una de esas historias que no solo te harán reír, sino que además te darán ideas para devolverles el favor a esos “timadores” telefónicos que no se cansan de fastidiar a la gente, especialmente a los adultos mayores.
Un usuario de Reddit, cansado de los estafadores que lo contactaban hasta siete veces por semana, decidió darles una cucharada de su propia medicina. ¿Su venganza? Fingir ser el abuelito más despistado y testarudo del planeta. Prepárate para conocer cómo una simple llamada se convierte en una batalla de astucia... y risas.
Cuando el cazador resulta cazado: Así nació la venganza del “abuelito”
La historia comienza como cualquier otra: una llamada, una supuesta “oferta exclusiva de Medicare” y la voz insistente de alguien que solo quiere tu número de seguro social. Pero, en lugar de colgar o enojarse, nuestro protagonista decidió hacerles perder el tiempo. Se metió en el papel de un abuelito senil, con memoria de corto alcance y una habilidad nata para desconcertar a cualquiera.
Cuando la estafadora le pidió su número de Medicare, él le dictó el número 800 de atención al cliente. Ella, confundida, insistía en que le diera las letras del ID, pero él seguía repitiendo el número, deletreándolo como si fuera una dirección de correo. Después de más de diez minutos de este juego, la estafadora, visiblemente frustrada, le exigió su número de seguro social. ¿Y qué hizo él? ¡Le dio el teléfono de atención al cliente de la oficina de seguro social y fingió que la confundida era ella! La pobre mujer terminó tan enojada que colgó furiosa, probablemente lanzando el auricular y maldiciendo en su idioma.
No estás solo: Guerreros telefónicos en todas partes
Lo más divertido de esta historia es que no es única: ¡hay toda una legión de personas que han decidido darle batalla a los estafadores! En los comentarios del post, muchos compartieron sus propias tácticas y anécdotas.
Por ejemplo, una usuaria contó cómo, tras el diagnóstico de demencia de su mamá, se convirtió en una leona defendiendo a su familia: “Yo los volvía locos o jugaba con ellos, según mi humor del día”. Otros han inventado personajes con historias tan enredadas que los estafadores terminan bloqueando el número para no volver a llamar jamás. Hasta hay quienes, como buen latino, aprovechan para pedirle a los estafadores que les pidan una pizza o pregunten por el “jefe de la casa”, como si fueran parte de un sketch de comedia.
Pero no todo es broma: varios comentan que estos timos realmente pueden dañar a los más vulnerables. Una persona relató con rabia cómo tuvo que deshacer cargos y cambios en el seguro de su mamá que estos estafadores lograron hacer. “Son unos buitres”, decía indignada, reflejando lo que todos pensamos cuando vemos que abusan de nuestros adultos mayores.
Humor, creatividad y hasta lecciones de vida
El ingenio para combatir estas llamadas no tiene límites. Algunos ponen a los estafadores “en espera”, regresan y les piden que repitan todo, o simplemente les dan datos inventados de personajes famosos (¡hasta el número de seguro social de Richard Nixon o Marilyn Monroe!). Otros, más atrevidos, aprovechan para practicar insultos en hindi o cambiar el tema radicalmente: “¿Y tú cómo andas del estómago? ¿No te has hecho popó hoy?”. Según el autor original, cuando hace estas preguntas escatológicas, cuelgan rapidísimo.
Un comentario que me llamó mucho la atención fue el de una persona que mantuvo a un estafador más de una hora en la línea, hasta que el propio estafador confesó que odiaba su trabajo y solo lo hacía por necesidad, porque no había otras opciones laborales. Esto lleva a una reflexión interesante: aunque nos divierta burlarnos, detrás de la llamada suele haber alguien en una situación precaria, muchas veces explotado por mafias internacionales.
Aun así, la mayoría coincide en algo: cada minuto que les haces perder es un minuto en que no están estafando a otra persona más vulnerable. Como dice uno de los comentaristas: “Cualquier cosa que los distraiga, es tiempo que no dedican a engañar a una abuelita que no sabe cómo defenderse”.
¿Y en Latinoamérica? ¡También tenemos lo nuestro!
Si bien la historia original es de Estados Unidos y el famoso “Medicare”, en Latinoamérica no nos quedamos atrás: aquí los estafadores llaman haciéndose pasar por bancos, aseguradoras, premios falsos, o incluso usando el clásico “¡Mamá, me tienen secuestrado!”. Todos conocemos a alguien que ha caído o ha estado a punto, y seguro también tenemos nuestras propias estrategias para cortarle las alas a estos pájaros de mal agüero.
Desde ponerles la canción de “El venao” a todo volumen, hasta responderles “Aquí no vive ese señor, pero si quiere le dejo un recado”, el ingenio latinoamericano nunca falta. Eso sí, siempre con la recomendación de nunca dar datos personales y, si la llamada se pone agresiva, reportarla a las autoridades o a tu compañía telefónica.
Conclusión: ¡No caigas y ríete en el intento!
Esta divertida historia nos recuerda que, aunque las estafas telefónicas son un problema serio, no todo está perdido. Podemos defendernos con humor, ingenio y, sobre todo, manteniendo los ojos bien abiertos. Así que la próxima vez que recibas una de esas llamadas misteriosas, recuerda: tú tienes el poder de convertir la molestia en una anécdota para contar en la sobremesa.
¿Y tú, cómo te defiendes de los estafadores telefónicos? ¿Tienes alguna historia divertida o consejo para compartir? ¡Cuéntanos en los comentarios y hagamos entre todos que estos timadores se la piensen dos veces antes de molestar de nuevo!
Publicación Original en Reddit: Revenge against annoying Medicare scammers!