La venganza más creativa: dejó su tatuaje a medias por traición laboral
¿Alguna vez sentiste que la vida te dio limones, pero en vez de limonada preferiste hacerle una broma ácida a quien te los aventó en la cara? Así se sintió la protagonista de esta historia, quien encontró la mejor manera de vengarse de una exjefa traicionera: dejarle el tatuaje de la “amistad” sin terminar. Porque si en Latinoamérica decimos “dime con quién andas y te diré quién eres”, ¡imagínate cuando esa persona termina siendo tu peor pesadilla!
En este relato, tomado de un hilo viral de Reddit, se mezcla la clásica historia de jefes tóxicos, el drama de la vida real, y un toque de humor que haría reír hasta a la tía más chismosa del grupo de WhatsApp. Prepárate para conocer cómo una traición laboral terminó en una obra de arte… inconclusa.
Cuando tu jefa es la villana de telenovela
Todo comenzó como esas historias que parecen prometer futuro brillante: una oferta de trabajo justo cuando hacía falta, seguro médico, y hasta la oportunidad de un nuevo hogar para la pareja de la protagonista. Ni en las novelas de las nueve de la noche se veían oportunidades así, pero ya sabemos que cuando algo suena demasiado bueno para ser verdad, es porque seguramente lo es.
La exjefa, a quien llamaremos Diana (nombre inventado, pero bien podría ser el de una villana en cualquier melodrama), ofreció techo y trabajo para ambos. Pero el cuento de hadas duró menos que el pan dulce en una oficina: Diana, quien tenía problemas con el alcohol, estaba metida en problemas (botando a otros gerentes y quedándose con sus puestos) y el ambiente laboral parecía sacado de una película de terror, con empleados desmotivados y una tienda que se caía a pedazos.
A pesar de todo, nuestra heroína sacó adelante la tienda: ventas por las nubes, clientes contentos, y hasta campañas publicitarias dignas de influencer. Pero, como suele pasar en la vida real y en las oficinas de Latinoamérica, cuando alguien brilla mucho, le empiezan a echar sombra. Diana, viendo que su propia mediocridad quedaba expuesta, se encargó de orquestar una traición de esas que ni Juan Gabriel hubiera podido cantar con tanto sentimiento.
La traición que ni el aguacate perdona
En un abrir y cerrar de ojos, la protagonista fue despedida por motivos que ni siquiera tenían sentido: cosas que ella misma había contado a Diana, pero que esta retorció para dejarla mal ante recursos humanos. Y para rematar el plato, dos días antes Diana le avisó que tenía dos semanas para irse de su casa, pero el verdadero golpe llegó cuando Diana apareció en la tienda solo para verla caer.
Como diría cualquier mexicano: “¡Qué gacho!” Y es que en Latinoamérica, la lealtad es sagrada. Traicionar a un amigo o compañero de trabajo es motivo de chisme eterno, y aquí Diana se ganó que la recordaran como la peor jefa de la historia.
Pero, como diría mi abuelita, “el karma no falla”. Diana no tardó en ser despedida también y, con la cara más dura que el concreto del periférico, tuvo el descaro de escribirle a la protagonista para pedirle que le terminara el tatuaje que simbolizaba su amistad. ¡El colmo!
Un tatuaje, tres historias y una venganza deliciosa
Aquí es donde la historia se pone buena, porque la venganza no fue con gritos ni reclamos, sino con algo más creativo: dejar el tatuaje a medias. Resulta que, una noche de fiesta (y copas de más), la protagonista le empezó a tatuar una rama florecida en el brazo a Diana, con tres partes distintas que representaban su vínculo: Diana, ella y su novio. Pero, como la vida misma, la obra quedó inconclusa… y así seguirá.
Algunos comentarios en Reddit no tardaron en sacar su lado más creativo, sugiriendo desde terminar el tatuaje con una rama seca y el teléfono de Alcohólicos Anónimos, hasta añadir un mensaje tipo “No Regrets” (que en español sería como tatuarse “Sin arrepentimientos”, pero mal escrito… “Sin arrenpentimientos”). Otros, más bromistas, decían: “Deberías terminarlo, pero con una grosería bien grande”.
La propia autora del relato confesó que nunca pensaba responderle a Diana, y que el tatuaje incompleto es, irónicamente, el mejor símbolo de lo que fue su amistad: algo que prometía mucho, pero al final no terminó conectando nada.
Reflexión: ¿Quién no tiene un Diana en su vida?
En Latinoamérica, todos hemos tenido una “Diana” cerca: ese jefe o colega que te sonríe de frente pero te apuñala por la espalda. Pero lo importante es aprender la lección (como decimos aquí, “no poner todos los huevos en la misma canasta”) y no permitir que la traición de otros apague tu brillo.
La venganza, a veces, se sirve fría… o en este caso, ¡se deja a medio tatuar! Así, cada vez que Diana vea su brazo, recordará no solo la amistad rota, sino también que las acciones tienen consecuencias. Porque, si lo piensas, no hay mejor castigo que llevar en la piel una historia que nunca se cerró.
¿Tú cómo hubieras reaccionado? ¿Has tenido un jefe o colega que mereciera una “venganza creativa”? Cuéntanos tu historia en los comentarios y comparte esta anécdota con ese amigo que siempre dice: “¡Eso solo pasa en las novelas!” Aquí queda claro que la vida real puede ser mucho más entretenida.
Publicación Original en Reddit: Won't finish her tattoo