La venganza más chiquita: Cuando un cliente pasado de listo cae en su propia trampa
En la vida, todos hemos tenido que aguantar a personas que se creen más listas que uno. Ya sea el típico “vivo” que se cuela en la fila de las tortillas, el que quiere regatear a última hora o, como en esta historia, un cliente que se pasa de lanza y piensa que nadie se dará cuenta. Pero a veces, la venganza llega en forma de creatividad y, claro, con un toque de humor.
Hoy les cuento una historia que nació en Reddit, ese rincón del internet donde la gente comparte anécdotas que te hacen reír, reflexionar o simplemente decir: “¡Eso sí que es tener ingenio!”. Esta historia, contada por una ex-escort estadounidense, es una auténtica joya de la venganza pequeña pero sabrosa.
Cuando el cliente quiere pasarse de listo y termina siendo el tonto
Imaginen la situación: Una escort espera a un cliente que llega más de una hora tarde y, para colmo, le paga menos de lo acordado. Aquí, muchos hubieran dicho “pues que se vaya a freír espárragos”, pero nuestra protagonista decidió darle el servicio, aunque con un plan bajo la manga.
El cliente, bastante nervioso (y con razón, porque en Estados Unidos este tipo de servicios es ilegal), le pregunta si es policía. Y aquí es donde empieza la magia. La escort, en vez de responder simplemente “no”, se inventa toda una historia sobre cómo preguntar correctamente si alguien es agente de la ley.
Le dice que no se pregunta “¿Eres policía?”, porque eso sólo cubre a una rama, sino que hay que preguntar si es “oficial juramentado de la ley”. Según ella, así cubres a todos: FBI, CIA, ICE, policía estatal, del condado, de la ciudad, ¡hasta los Mounties! Y para ponerle la cereza al pastel, le recomienda grabarse haciendo la pregunta “para tener pruebas en la corte” porque, según ella, a veces los policías están tan desesperados que arrestan a cualquiera.
¿Y lo mejor de todo? El cliente se lo cree completito, con todo y grabación. De seguro salió de ahí pensando que era un genio y que nunca lo atraparían en una redada. Pero la verdad, como decimos por aquí, “le dieron atole con el dedo”.
El ingenio latino y la justicia poética
Aquí en Latinoamérica, todos conocemos a esa persona que cree tener la “fórmula mágica” para librarse de la ley o para sacar ventaja en cualquier situación. Como el compadre que dice que si le das las llaves al policía cuando te para, no te puede multar, o la tía que jura que si mencionas a un político famoso, te dejan libre. Pero la realidad siempre es otra, y a veces la vida misma se encarga de poner a cada quien en su lugar.
En los comentarios de Reddit, alguien bromea diciendo que la verdadera venganza chiquita fue aceptar menos dinero pero aún así darle el servicio completo. Otro comenta que, capaz, el cliente anda por ahí preguntando la misma tontería a otras escorts y que eso puede terminar en problemas aún mayores para él. ¡Imagínense la escena! Aquí en México, seguro que terminaría con una señora gritándole en la calle o mínimo, con una historia para contar en la próxima reunión familiar.
El arte de la venganza pequeña y cómo aplicarla en la vida diaria
No hace falta convertirnos en villanos de telenovela para cobrar pequeñas venganzas. Muchas veces, basta con un poco de ingenio y paciencia para darle una lección a quienes abusan de la confianza o tratan de pasarnos por encima. En este caso, la protagonista no recurrió al enojo ni a la confrontación directa; simplemente dejó que el cliente se ahorcara solito con su propia cuerda.
Un comentarista lo resume bien: “A veces la mejor venganza es dejar que el otro crea que ganó, cuando en realidad solo se hizo más tonto”. Y es que, como dicen por acá, “al que obra mal, se le pudre el tamal”.
Reflexión final: ¿Quién fue el verdadero ganador?
Esta historia nos recuerda que, aunque a veces no podamos cambiar las reglas del juego, sí podemos usar nuestro ingenio para equilibrar un poco la balanza. No se trata de hacer daño, sino de poner límites y, de vez en cuando, disfrutar el sabor dulce de la justicia poética.
¿Ustedes han vivido alguna situación donde una “venganza chiquita” fue la mejor respuesta? ¿O conocen a alguien que se la creyó toda como este cliente despistado? ¡Cuéntenlo en los comentarios! Aquí, entre nosotros, sabemos que reírse de la picardía también es parte de la vida.
Y recuerden: No hay mejor defensa contra los vivos que un poco de creatividad y buen humor. Porque, al final, la vida siempre termina por acomodar a los listillos… aunque sea con una mentirilla memorable.
¿Tienes alguna historia de venganza chiquita? ¡Compártela y hagamos comunidad con anécdotas que nos saquen una sonrisa!
Publicación Original en Reddit: Gave bad client wrong info