La venganza de la papa: Cuando bloquear la salida no sale gratis
¿Te imaginas estar apurado para llegar a clase, medio dormido, y que justo en ese momento te bloqueen la salida del estacionamiento? Bueno, esto fue lo que le pasó a un estudiante en el sur de Francia. Pero en lugar de quedarse con la frustración, decidió tomar justicia por mano propia… ¡y con una papa como protagonista! Prepárate para una historia de esas que podrías escuchar en la sobremesa, con un toque de picardía y mucha creatividad a la latina.
La Cagole y el arte de ignorar los letreros
Todo comenzó en 2001, a las 8 de la mañana, cuando nuestro protagonista (un estudiante común y corriente con su coche que apenas funcionaba, como muchos hemos tenido alguna vez) se encontraba apurado, tarde y bajo presión. Pero al intentar salir del estacionamiento subterráneo, se topó con un obstáculo inesperado: ¡una Nissan X-trail negra, flamante, bloqueando la salida como si fuera suya!
De ese auto bajó lo que en la región llaman una “Cagole”. Para quienes no están familiarizados con el término, imaginen a la versión francesa de la “chica fresa” o la “chica plástica”, pero versión costa mediterránea: cabello rubio oxigenado, raíces oscuras, piel curtida por el sol, mascando chicle y con un cigarro colgando de la boca. Vamos, de esas personas que parecen vivir para llamar la atención.
El estudiante, ya estresado y cansado de que fuera la tercera vez en cinco días que alguien ignoraba los enormes letreros de “PROHIBIDO ESTACIONAR”, tocó el claxon y pidió amablemente (o lo más amablemente que se puede bajo presión) que moviera su coche. La respuesta fue un clásico internacional: “¡No te pongas histérico, en cinco minutos me voy, relájate!”. Y con la misma, la Cagole se fue a tomar su café, dejándolo varado.
Cuando la paciencia se agota… nace la creatividad
Pasaron cinco minutos, luego diez, y nada. El estudiante, resignado a perderse la clase (y la inevitable regañada del profesor), decidió buscar a la conductora en el local donde se había metido. Al encontrarla, la respuesta fue aún más hostil: “¡Lárgate, mocoso! ¿No ves que estoy trabajando aquí? ¡Fuera, ya me voy en media hora!”. Ahí fue cuando la creatividad universitaria salió a flote.
Inspirado por la rabia y el tiempo libre (¡media hora esperando!), nuestro protagonista subió a su departamento, agarró una papa de la cocina y la metió en el tubo de escape de la X-trail. Pero eso no fue todo: también le desinfló las cuatro llantas. Como bien comentó uno de los usuarios en Reddit, “eso ya es pasar de venganza pequeña a nivel profesional”.
Mientras tanto, el estudiante ya había llamado a la grúa municipal apenas vio la situación. Como la vida es irónica, cuando la conductora por fin salió, no pudo mover su auto… y ahí la encontró la policía, quien además de remolcarle el coche, le dio doble multa: una por estacionar en lugar prohibido y otra por insultar a los oficiales. Karma instantáneo, dirían por acá.
La sabiduría de la comunidad: papas, espuma expansiva y consejos de barrio
Esta historia encendió los comentarios de la comunidad. Algunos reían y otros aportaban sus propias ideas: “La papa en el escape ya es venganza nuclear”, dijo un usuario. Otro, muy ingenioso, sugirió que la espuma expansiva es aún más efectiva (“pero solo si tienes tiempo para que se seque bien”). Incluso hubo quien bromeó diciendo que siempre lleva una papa en la mochila, “por si acaso la vida lo requiere”.
Y sí, varios preguntaron de dónde salió la papa. El protagonista aclaró que solo tuvo que subir a su departamento, abrir tres puertas y listo: “Las papas eran el mejor amigo de un estudiante pobre”. ¡Cuántos nos hemos salvado con unas papas en la universidad!
Por supuesto, hubo quien criticó la acción, asegurando que rayar la pintura habría sido más satisfactorio, pero el protagonista respondió con esa sabiduría que da la experiencia: “Eso ya sería cruzar la línea, por eso solo desinflé las llantas”.
El toque latino: cuando la picardía es el mejor remedio
No podemos dejar de notar cómo este tipo de historias conectan con nuestra cultura. En Latinoamérica, la astucia y la picardía suelen ser las armas más poderosas cuando la vida se pone injusta. ¿Quién no ha tenido que lidiar con un vecino abusivo, un conductor prepotente o ese compañero que cree que el mundo gira a su alrededor? Aquí la lección es clara: la venganza, cuando es creativa y sin dañar a nadie, sabe a gloria.
Y ojo, como remató un comentarista, la próxima vez que alguien bloquee una salida, mejor piénselo dos veces… nunca sabes si el que está esperando tiene una papa a la mano y mucha imaginación.
Conclusión: ¿y tú, qué habrías hecho?
En fin, esta historia demuestra que a veces la justicia toma formas inesperadas (y deliciosas). ¿Te ha pasado algo parecido? ¿Cuál ha sido tu “venganza pequeña” pero satisfactoria? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y comparte este post con quien necesite una dosis de creatividad para lidiar con la gente difícil. ¡Y recuerda, nunca subestimes el poder de una papa!
Publicación Original en Reddit: 'Don't get your panties in a twist. I'll be gone in 5 minutes anyway.'