La rabieta por ESPN: Cuando el fútbol convierte a adultos en niños en hoteles de Estados Unidos
Imagínate llegar cansado después de un largo viaje, solo quieres tumbarte en la cama del hotel y ver el partido. Pero, ¡oh sorpresa! Prendes la tele y… ¡no hay ESPN! ¿Qué haces? ¿Suspiras resignado, preguntas si hay otra opción, o armas un drama digno de telenovela mexicana? Hoy traigo una historia real sacada de un foro gringo donde un huésped adulto perdió totalmente la compostura por no poder ver su canal deportivo favorito. Y sí, el chisme está buenísimo.
El huésped que se volvió leyenda (por las razones equivocadas)
Todo empieza en un hotel del sur de Estados Unidos (sí, donde la pasión por el fútbol americano y otros deportes es casi religión). Un señor, ya grandecito —dicen que pasaba de los 40— llega a la recepción a preguntar si hay ESPN porque no lo encuentra en su cuarto. La recepcionista, muy amable, le explica que lamentablemente no cuentan con ese canal. Desde ahí todo se sale de control: el huésped empieza a gritar, exige hablar con el gerente distrital (como si fuera a aparecer como el Chapulín Colorado), y se va furioso, lanzando insultos que harían sonrojar hasta al Chavo del 8.
¿El motivo de tanto drama? Según él, “¡Todos los hoteles deben tener ESPN!”. Pero la pobre recepcionista ni pinta ni da color en la elección de canales. Solo puede ofrecerle hablar con el gerente al día siguiente. El señor, lejos de calmarse, regresa a los cinco minutos exigiendo un reembolso inmediato, pero como reservó por una página de terceros y pagó con tarjeta virtual, tiene que llamar a la plataforma —reglamento básico de cualquier hotel, aquí y en China.
La escena termina con el huésped grabando en video a la recepcionista, gritando frente a todos, y finalmente retirándose. Eso sí, seguro ya está subiendo el video a sus redes, buscando apoyo de otros fanáticos furiosos.
¿Por qué ESPN es tema de vida o muerte para algunos?
Para quienes no están tan empapados del tema gringo: ESPN es el canal deportivo por excelencia en Estados Unidos, propiedad de Disney y con una fanaticada casi tan fiel como la de la Selección Mexicana en Mundial. Pero, ¿de verdad vale la pena armar un escándalo solo porque un hotel no lo incluye en su paquete de canales?
Muchos en los comentarios del foro lo dijeron claro: “Si es tan importante para ti, ¿por qué no confirmaste antes de reservar?”. Y otro, con ese humor ácido que tanto nos gusta, agregó: “No reservaste ESPN, reservaste una habitación económica porque eres codo, jajaja”. La realidad es que, tal como pasa con los partidos de la Liga MX o la Copa Libertadores, la pasión por el deporte puede sacar el lado más irracional de la gente. Pero, ¿de verdad es culpa del recepcionista?
En América Latina, solemos decir “no mates al mensajero”, y aquí aplica perfecto. Al final, el que da la cara en la recepción solo cumple con su trabajo y no tiene velas en ese entierro. Además, hoy en día, casi todos llevamos el estadio en el bolsillo: con wifi y un celular, puedes ver tu partido en cualquier lado, incluso en la fila de las tortillas.
¿Servicio al cliente o terapia de control de ira?
El trabajo de hotelería tiene sus retos, pero lidiar con adultos haciendo berrinche por canales de televisión… ¡eso sí que es nivel experto! Algunos comentaristas compartieron que lo mejor es mantener la calma, mirar fijamente al cliente hasta que se le pase el coraje, o simplemente irse a la parte de atrás hasta que se canse de gritar. Otros bromeaban diciendo que, si la televisión es tan importante, mejor que vayan directo al bar de la esquina, donde seguro ponen ESPN con tal de vender cervezas.
No faltó quien sugirió: “Deberías anunciar en el lobby que no tenemos ESPN, y si alguien más quiere gritarme, que pase”. Y es que, en muchos casos, la rabieta no es por el canal, sino por esa tendencia tan humana de buscar un culpable cuando algo no sale como queremos. Como decimos por acá: “Si el río suena, es porque piedras trae”. Probablemente el señor ya venía enojado desde antes y ESPN solo fue el pretexto.
¿Qué podemos aprender (y reírnos) de todo esto?
Historias como esta nos recuerdan que, aunque la pasión por el deporte es universal, la forma en que la vivimos dice mucho de nosotros. En América Latina, nos encanta el fútbol, el béisbol, el box… pero rara vez verás a un adulto haciendo un berrinche público porque no pudo ver un partido en el hotel. ¿O sí? Quizá en la cantina después de varias chelas, pero hasta ahí.
La moraleja: antes de perder la cabeza por un canal de televisión, recuerda que el mundo no gira alrededor de tu partido favorito. Y sobre todo, trata bien a la gente que solo está haciendo su chamba. Como dijeron en los comentarios: “Un hotel es para descansar, si sales sin chinches ya fue una buena noche. Lo demás es pura ganancia”.
Y tú, ¿te ha tocado ver a alguien perder la compostura por algo así? ¿Qué canal no podrías vivir sin ver en un viaje? Cuéntanos tu historia, que aquí nos encanta el chisme tanto como el fútbol.
Publicación Original en Reddit: Grown man having temper tantrum over ESPN