La pequeña venganza de Jersey Shore: cuando mamá deja la tele encendida en cada cuarto
¿Quién no tiene a ese familiar que deja la tele prendida en todos lados? En cada casa latinoamericana hay una mamá, tía o abuela que parece tener pacto con la luz y el control remoto. Pero lo que hizo un usuario de Reddit llevó este clásico dilema familiar a otro nivel, mezclando astucia, humor y un poco de picardía digna de sobremesa dominguera.
Prepárate para conocer la historia de cómo Jersey Shore se convirtió en el soundtrack involuntario de un hogar, y cómo una pequeña travesura puede hacernos reír… y, quizá, darnos ideas para sobrevivir a las manías familiares.
Televisión encendida: el ritual secreto de muchas mamás
En América Latina, la tele siempre ha tenido un papel protagónico en la casa. Ya sea para ver las novelas, el noticiero de las ocho o el partido de la selección, es común que en más de una habitación haya una pantalla encendida, aunque nadie esté viéndola. Seguro conoces a alguien que dice: “La dejo prendida por si paso y quiero seguir el programa”, o “El silencio me pone nerviosa”.
Esto fue exactamente lo que inspiró a u/VanillaGorilla59, quien, como buen hijo con sentido del humor, decidió hacer algo con el hábito (por no decir manía) de su mamá. Ella, famosa por dejar todas las teles de su casa encendidas “para no perderse el hilo al ir de cuarto en cuarto”, terminó siendo protagonista de una broma ligera… que involucra a un grupo de neoyorquinos bronceados, músculos y gel para el cabello.
Jersey Shore: de reality gringo a tortura familiar
Para los que no lo conocen, Jersey Shore es un reality show estadounidense donde un grupo de jóvenes exageradamente extrovertidos vive fiestas, dramas y romances en una casa de playa. Imagínate un Acapulco Shore pero con más spaguetti y menos cumbia. No es precisamente el tipo de programa que tu mamá quiere escuchar de fondo mientras cocina el arroz.
Así que u/VanillaGorilla59 decidió que, cada vez que una tele quedara sola –es decir, sin supervisión materna–, cambiaría el canal a Jersey Shore. Lo divertido es que, según cuenta, su mamá ni se da cuenta al inicio, pero eventualmente, el escándalo y los gritos de “Ron, ¡detente!” empiezan a hacer mella.
Este tipo de bromas es un clásico en nuestras familias: ese pequeño “te lo mereces por necia”, pero sin malicia. Como dice un comentarista: “Esto es pura maldad chiquita… y me da un gusto que ni te cuento”. Seguro más de uno se sintió identificado.
Reacciones: entre risas y sugerencias aún más traviesas
La comunidad de Reddit no tardó en sumarse al chiste. Algunos propusieron llevar la broma más lejos, como poner un canal distinto en cada tele para que la mamá creyera que hay un “hoyo en el espacio-tiempo” (como cuando tu abuela jura que la novela va adelantada porque el canal la repite dos veces). Otros, más tecnológicos, sugirieron inventar un aparato que apague todas las teles automáticamente, como si fuera magia: “Imagínate que tu mamá entra a un cuarto y la tele se apaga sola, ¡ahí sí se asusta!”.
También hubo quienes defendieron el reality, diciendo que Jersey Shore es “el show más épico del universo” (algo así como el Chavo del 8 para los gringos, pero con más bronceador). Y claro, no faltó el que se avergonzó de vivir en un mundo donde Jersey Shore está “siempre disponible”, como cuando encuentras que tu primo sigue viendo El Privilegio de Amar en 2024.
La propia mamá, según el autor, aún no ha explotado de frustración, pero uno puede imaginar el momento en que, después de escuchar tanto “Cabs are here!” y “It’s T-shirt time!”, decida apagar la tele para siempre… o, peor, termine enganchándose al reality y ahora lo quiera ver en maratón.
Lo universal de las pequeñas venganzas familiares
Al final, este tipo de historias nos recuerdan algo muy latino: el humor es la mejor herramienta para convivir con esas costumbres familiares que nos sacan canas verdes. Todos tenemos nuestras pequeñas venganzas: esconderle el control al papá futbolero, cambiarle la hora al microondas de la abuela o, como aquí, inundar la casa de Jersey Shore.
Estas travesuras no son malintencionadas; son, más bien, el pegamento de la convivencia familiar. Nos ayudan a reírnos de las diferencias y a encontrar complicidad en lo cotidiano. Porque, admitámoslo, ¿qué sería de nuestra vida sin esas historias que contamos en la sobremesa o en la próxima reunión familiar?
¿Y tú? ¿Qué pequeñas venganzas has aplicado en casa? Cuéntanos en los comentarios tu historia o la de ese primo travieso. Quizá la próxima gran broma familiar esté por inventarse… ¡y aquí la queremos leer!
Publicación Original en Reddit: Utilizing jersey shore