¡La lógica de Kevin ataca de nuevo! El cliente que siempre tiene la peor excusa
¿Alguna vez te ha tocado lidiar con un cliente que parece vivir en su propio mundo de fantasía? Si trabajas de cara al público, seguro que sí. Pero hay personas que llevan esa habilidad al extremo, como el protagonista de nuestra historia de hoy: el legendario “Kevin”, cuyo talento para inventar excusas absurdas es digno de un premio… al menos al más creativo. Prepárate para reírte, indignarte y, sobre todo, para reflexionar sobre ese tipo de personajes que parecen salidos de una telenovela cómica.
El regreso del Kevin: cuando las excusas sobran
Hace un mes, en la típica tienda de barrio donde todos se conocen (sí, de esas donde hasta el perro del vecino te saluda), nuestro narrador tuvo que lidiar con un cliente reincidente: Kevin. Ya lo había cachado robando varias veces. La última vez, Kevin se quiso salvar diciendo que era “nuevo en el pueblo” y que nunca había visto al encargado. Pero, como bien diría cualquier mamá latina: “No nací ayer, mijito”. Con ese corte de pelo tipo “soldadito” y brackets de adolescente en pleno desarrollo, era imposible no reconocerlo.
Pues bien, como en toda buena historia de barrio, el Kevin volvió. Esta vez entró campante, se acercó al mostrador y preguntó por vapes (sí, esos cigarros electrónicos que están tan de moda entre la chaviza). El encargado, que ya lo tenía bien fichado, ni se molestó en disimular: “Compadre, mejor vete saliendo de aquí”. Obvio, no le iba a vender nada.
Pero aquí viene el momento estelar: la excusa maestra de Kevin para zafarse de la situación. Con toda la frescura del mundo, suelta: “¡Pero si tengo 27 años!”. ¿Qué tiene que ver la edad con que te hayan cachado robando? La lógica de Kevin es como un meme de “no tiene sentido, pero funciona (para él)”.
Cuando la lógica brilla por su ausencia: humor y comunidad
La historia se hizo viral en internet gracias a la comunidad de Reddit, donde la gente no perdió el tiempo en comentar y reírse de la situación. Uno de los usuarios más votados, buckwaltercluck, resumió perfectamente el tema: “Kevin está tan metido en su mundo que ni se imagina que lo reconocen. Seguro pensó que lo corrieron por parecer menor de edad”.
La autora del relato original (u/PurpleBirdieLady623) hasta le dio la razón en los comentarios, aceptando que quizás Kevin vive tan perdido que ni se da cuenta que ya lo tienen bien identificado. Pero otro usuario (BottomBinchBirdy) fue más directo y le echó un balde de agua fría al asunto: “Le das demasiado crédito. Yo dudo que siquiera sepa quién eres, mucho menos que sepa que tú sí sabes quién es él”. Ahí tienes, ni para ilusionarse con que Kevin es un genio del engaño.
Y como buen chisme de barrio, no faltaron los comentarios sarcásticos: “¡Pero si ya sabes... él tiene 27 años!” (que en Latinoamérica sería como decir: “¡Y eso qué, joven!”). Otro usuario, RedDazzlr, remató con humor negro: “Hay un hueco enorme en su lógica”, a lo que otro respondió: “Sí, como la distancia entre sus orejas”. Hasta sugirieron que el doctor tenga cuidado por el vacío que debe haber ahí… ¡Puro humor de barrio, de ese que no perdona!
La cultura de “el cliente manda”… ¿o el cliente se pasa de lanza?
En Latinoamérica, tenemos esa costumbre de siempre querer atender bien al cliente, aunque a veces se pasen de listos. Pero también sabemos reconocer cuando alguien ya abusa de la confianza. En este caso, el encargado de la tienda actuó como cualquiera de nosotros lo haría: “Aquí ya no, joven. Váyase a hacer sus dramas a otro lado”.
Y es que, ¿quién no ha escuchado alguna vez una excusa absurda para no pagar, para colarse en la fila, o para justificar algo injustificable? Desde el clásico “es que era para mi abuelita enferma”, hasta “no sabía que había que pagar”. Pero lo de Kevin supera todo: su lógica es tan retorcida que hasta parece sacada de una telenovela de Televisa, con el villano que jura que nadie lo reconoce aunque traiga bigote postizo.
Reflexión final: ¿Kevin nace o se hace?
Lo interesante de la historia es que, según los comentarios, este tipo de personajes abundan más de lo que uno pensaría. Hasta bromearon diciendo que hay una raza de “Kevin” y “Jake” (el hermano maligno), y que todos viven en una dimensión paralela donde sus excusas tienen sentido.
Ya sea por falta de sentido común, exceso de creatividad o simplemente por vivir en otro planeta, la realidad es que siempre habrá un Kevin en cada barrio, mercado o tienda. Y, como buenos latinos, lo mejor que podemos hacer es reírnos, compartir la anécdota y aprender a poner límites… con humor, pero con firmeza.
¿Tú qué harías si te encuentras con un Kevin en tu trabajo? ¿Tienes alguna anécdota similar? ¡Cuéntanos en los comentarios! En una de esas, hasta armamos la telenovela de “Los Kevin del barrio”.
¡Nos leemos pronto para más historias que parecen mentira, pero son más reales que el pan de la esquina!
Publicación Original en Reddit: His excuse this time may very well be even worse than his last one