La dulce venganza de los stickers: Cuando tu carrito vale más de lo que crees
¿A poco no te ha pasado que cuidas tu coche como si fuera tu hijo, aunque esté viejito y ya haga más ruido que maraca en feria, y de repente llega alguien y te lo maltrata como si no valiera nada? Así le pasó a un usuario de Reddit, que demostró que hasta el carrito más cascado merece respeto… ¡y que hay venganzas que ni el Seguro cubre!
El Chevy Aveo, guerrero de mil batallas
La historia empieza con un Chevy Aveo, ese típico carro que todos tuvimos o conocemos: pequeño, rendidor, y tan duro que sobrevive a más baches que cualquier candidato en campaña. El dueño, orgulloso de haberlo pagado completito, le exprimió hasta la última gota de vida. Ya al final, le faltaban manijas, la tapa de la gasolina y seguro tenía más abolladuras que balón de barrio.
Pero aunque el coche estaba para llorar, era SU coche. Como bien opinó uno de los comentaristas: “Es una porquería, pero es MI porquería”. Porque aquí y en China, tu nave es tu nave, y nadie tiene derecho a maltratarla.
El encontronazo: cuando la cortesía se va de paseo
Todo se fue al traste cuando, días antes de vender el Aveo a una de esas empresas tipo “Compro Tu Auto”, una señora decidió estacionarse tan pegadita que al abrir la puerta le hizo una abolladura, le dejó pintura roja en el espejo y hasta lo rajó. Y como si nada, se bajó y se fue, ignorando olímpicamente los reclamos del dueño, que hasta le pidió amablemente intercambiar seguros.
En Latinoamérica todos conocemos ese tipo de gente: la que dice “ay, ni fue tanto”, o “pues tu coche ya está viejo, ¿qué más da?”. Una comentarista contó que le pasó igual con su 4Runner 2023 y la señora ni se inmutó porque “era sólo un viejito”. Es el típico “hazte pato”, pero en versión automovilística.
La venganza más pegajosa: ¡stickers para todos!
Aquí viene lo bueno. El dueño del Aveo, en vez de armar zafarrancho o llamar a la policía, encontró una máquina de stickers baratos (ya sabes, esos que venden en las maquinitas del súper, los más feos y difíciles de quitar) y se desquitó pegándolos por todo el coche de la señora: parabrisas, puertas, manijas… ¡ni el escape se salvó!
Se escondió para ver el espectáculo y, según cuenta, la reacción valió cada centavo: “La señora armó tremendo berrinche, maldiciendo mientras pelaba sticker tras sticker”. Un usuario comentó: “Algunas personas no aprenden hasta que pasan una hora despegando calcomanías del parabrisas”. Y es que, como decimos en México, “el que no escucha, siente”.
La comunidad de Reddit celebró la creatividad. Uno dijo: “Eso sí es justicia poética”. Otro aportó que los stickers baratos, de esos de papel, son una pesadilla bajo el sol: “Se hacen pedacitos y el pegamento nunca sale”. Hasta hubo quien sugirió ponerlos sobre las cerraduras, la tapa de la gasolina, los limpiaparabrisas y, por supuesto, el parabrisas a la altura de la vista, porque “si no ves, no manejas”.
Reflexión: El respeto no depende del valor de tu coche
Muchos se preguntaron si no era mejor llamar a la policía o al seguro, pero el autor aclaró: “En un mundo perfecto, sí. Pero mi carro ya estaba para el arrastre y lo iba a vender en una semana. La venganza fue lo que más se sintió justo”.
Y es que, en nuestra cultura, aunque tu coche sea un “vochito” de los 80 o un flamante último modelo, el respeto ajeno no está a discusión. Como dijeron por ahí: “Nunca te metas con alguien que no tiene nada que perder”. Porque a veces el castigo más dulce viene en forma de pequeños pedazos pegajosos y coloridos.
¿Y tú, cómo reaccionarías?
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Prefieres la vía legal o te late más la creatividad para dar una lección? La próxima vez que veas una maquinita de stickers, ya sabes: a veces, la venganza más simple es la que más pica.
Cuéntanos en los comentarios tus historias de “justicia chiquita” o cómo te has desquitado de los gandallas que no respetan lo ajeno. Porque aquí, la venganza se sirve fría… ¡y con pegamento!
Publicación Original en Reddit: Hope you like stickers.