La abuela que le ganó al correo: una lección de astucia navideña
En todos los pueblos hay historias de abuelas invencibles, esas que no solo hacen los mejores tamales, sino que además, si te metes con ellas, terminas aprendiendo la lección de tu vida. La siguiente historia, que se ha hecho viral en Reddit, nos lleva a una época donde el internet no existía y las compras navideñas eran toda una odisea de paciencia, ingenio y un toque de picardía. Porque si algo nos queda claro después de leerla, es que jamás hay que subestimar a una abuela decidida.
¿Quieres saber cómo una sencilla señora logró poner en jaque a todo el sistema postal de su pueblo y, de paso, enseñarle a más de uno a respetar a las abuelas? Quédate, porque esta historia tiene más giros que una novela de las buenas.
Una Navidad a la antigua: catálogos, paciencia y mucha estrategia
Hace más de 50 años, cuando la televisión aún era en blanco y negro y pedir cosas por catálogo era lo más moderno, la abuela de esta historia tenía una tradición: comprar todos los regalos de Navidad en el famoso catálogo de Sears. En aquellos tiempos, se usaba mucho el sistema "C.O.D." (Cash on Delivery), que aquí podríamos traducir como "pago contra entrega", es decir, uno pagaba cuando llegaba el paquete, ni antes ni después.
Como buena estratega, la abuela hacía sus pedidos con mucha anticipación, a veces hasta antes de que se sintiera el olor a pavo en Acción de Gracias (sí, allá ese día es casi tan importante como la Navidad). Pero ese año, nada llegaba. Ni un solo paquete. Así que, preocupada por la posibilidad de que sus nietos se quedaran sin regalos, hizo lo que cualquier abuela latina haría: fue directamente a la fuente, en este caso el teléfono, y luego personalmente al correo del pueblo.
Cuando la burocracia se encuentra con la astucia de las abuelas
En el correo, el jefe le explicó todo con el típico tono burocrático: "Tenemos 30 días para entregar los paquetes. Si después de 30 días no llegan, avísenos por escrito. Luego de recibir su notificación escrita, tenemos otros 30 días para investigar. Y si después de ese tiempo no aparecen, le pagamos a Sears para que usted pueda volver a pedir los regalos". Como quien dice: "Póngase cómoda y espere sentada".
Pero nuestra abuela no era de las que se dejan. Decidió volver a pedir los regalos, ahora diferentes para no repetir, por si acaso los originales aparecían después (ya planeando hasta los regalos del siguiente año, porque las abuelas siempre están un paso adelante).
Todo parecía solucionado cuando, dos semanas después, llegaron los nuevos paquetes y la abuela pagó con su cheque al cartero. Pero, ¡sorpresa! A la semana siguiente, vuelven los del correo con la historia de que su cheque, simplemente, se había perdido. "¿Podría hacernos otro favor y darnos un nuevo cheque?", le dicen. Ahí es donde la abuela sacó su verdadera carta maestra.
El arte de la venganza chiquita (pero efectiva)
Con toda la calma del mundo y sin perder la sonrisa, la abuela les respondió usando las mismas reglas que le habían dado antes: "Ustedes tienen constancia de que ya les pagué. Mi política es la siguiente: tienen 30 días para encontrar el cheque. Si después de 30 días no lo encuentran, notifíquenme por escrito. Después de recibir su notificación, tengo 30 días adicionales para emitir un nuevo cheque".
¡Bum! Así de simple. Como dicen en México, les aplicó un "toma tu chocolate, paga lo que debes". Y claro, el cheque jamás apareció, pero Sears marcó la cuenta como pagada. La abuela se fue tranquila, los nietos tuvieron regalos y el jefe de correos, seguramente, aprendió a no meterse con ella.
No es de extrañar que uno de los usuarios más populares en Reddit dijera, adaptándolo al español: "Ella no era solo la jefa del correo, era la verdadera jefa de todos". Y otro agregó: "Las abuelas de antes eran de una madera especial. Te miraban fijamente y no te atrevías a desobedecerlas". Hasta hubo quien bromeó diciendo que la abuela inventó la famosa ley de "el que busca, encuentra... y si no, se aguanta".
El poder secreto de las abuelas y la nostalgia de los catálogos
Muchos lectores recordaron cómo antes, hacer la lista de Navidad era todo un evento familiar: sentarse con el catálogo, marcar lo que uno quería y soñar con lo que podía llegar. "Nos pasábamos horas viendo qué pedir, era como una fiesta", comentó alguien. Hoy, entre apps y compras en línea, esa magia se ha perdido un poco, pero las historias de abuelas astutas nos recuerdan la importancia de la paciencia, la creatividad y la picardía latina.
Y es que, en el fondo, esta historia no solo es de una abuela enfrentando a la burocracia. Es un homenaje a esas mujeres que, con su inteligencia y ternura, logran que la familia siempre tenga una Navidad inolvidable, aunque el mundo se ponga en su contra.
¿Tú también tienes una abuela así?
Seguro que sí. En cada familia hay una abuela que con una ceja levantada pone orden, o que con una sonrisa saca adelante a todos. Cuéntanos en los comentarios: ¿qué historia de abuela ingeniosa tienes tú? Porque si algo nos ha enseñado esta anécdota es que, en Latinoamérica, las abuelas no solo hacen magia en la cocina... ¡también en la vida diaria!
¿Te gustó la historia? Compártela con esa persona que siempre dice: "Como las abuelas de antes, ya no hay".
Publicación Original en Reddit: C.O.D. and lost check