Kevin en la fábrica de chocolate: un novato que dio de qué hablar
En todos los trabajos siempre hay personajes inolvidables, esos que desde el primer día se ganan un lugar en la memoria colectiva… aunque no siempre por razones que uno esperaría. Hoy les traigo la historia de Kevin, el nuevo de la fábrica de chocolate donde trabaja la prometida de un usuario de Reddit. Spoiler: su primer semana fue tan épica que ya todos están esperando la segunda temporada.
Porque si creías que solo en las novelas mexicanas pasaban cosas insólitas en el trabajo, prepárate para conocer a Kevin, el hombre que logró hacer que una simple taza de café y el proceso del chocolate fueran motivo de asombro y carcajadas.
El tour de la confusión: ¿De dónde sale el chocolate, Kevin?
Imaginen la escena: grupo de nuevos empleados recorriendo la fábrica, escuchando pacientemente cómo les explican – varias veces – que la producción es “del grano a la barra”. O sea, desde el cacao puro hasta la tableta de chocolate lista para vender. Los guías muestran los granos, las máquinas, el olor a cacao invade el ambiente, todo muy Willy Wonka versión latinoamericana.
Pero ahí está Kevin, inquieto, con la ceja levantada y una duda rondándole la cabeza. Al final del recorrido, cuando piden preguntas, él levanta la mano y suelta: “Ya entiendo cómo hacen el chocolate, pero quiero saber cómo empieza. ¿Ustedes compran chispas de chocolate ya hechas o muelen barras de chocolate compradas?”
El silencio fue tan espeso como el chocolate caliente en época de posadas. El guía solo atinó a repetir que todo era “del grano a la barra”, pero Kevin parecía no quedar convencido. Algunos compañeros solo se miraron entre sí, como cuando en la escuela alguien preguntaba si el atole se hace con leche en polvo o con leche de vaca.
Un usuario de Reddit, entre risas, comentó: “Este es un Kevin que cree que la leche con chocolate viene de vacas marrones”. Y no falta razón, porque en Latinoamérica todavía hay quien piensa que los jugos salen directo de los cartones. ¡Imaginen su cara cuando descubra que el café tampoco crece en sobres instantáneos!
Café, miradas fijas y el misterio turco
Como buen latino, la pausa del café es sagrada. Mi gente, no hay jornada laboral que se respete sin el ritual de la cafetera, el chisme y la plática amena. Pero Kevin decidió convertir este momento en un episodio de “La Rosa de Guadalupe”.
Entró a la cocina, vio a la prometida del usuario preparando café turco (¡de ese que hasta parece hechizo por lo complicado!) y, con tono de misterio, preguntó qué hacían. Al saber que solo era café, respondió que prefería observar… y se quedó ahí, inmóvil, viendo todo el proceso como si fuera un documental de Discovery Channel.
En los comentarios, alguien se preguntó: “¿Será que hacen el café de una forma mágica que nunca había visto?” Otro, con ese humor ácido tan nuestro, dijo: “Solo falta que un día le expliquen de dónde viene la carne y se le caiga el mundo”.
No faltó quien defendió a Kevin: “Quizás solo tiene mucha imaginación… Hay gente que piensa que todo lo que comemos ya viene hecho, y que nosotros solo le cambiamos la forma”. Cierto, pero tampoco es para tanto, ¿verdad?
Kevinismos: la saga apenas comienza
Lo mejor del caso es que, según la prometida, estos fueron apenas los primeros capítulos de los “Kevinismos”. El chico ya dejó su huella en la fábrica, y todos están pendientes de cuál será su próxima ocurrencia. Hasta en Reddit le pidieron al autor que siga actualizando, porque la comunidad quedó picada con las historias.
Y es que todos, en algún momento, hemos tenido un compañero así: ese que pregunta si la tostada se fríe antes o después del guacamole, o que cree que los tamales nacen envueltos en la milpa. En cada oficina, taller o fábrica, hay un Kevin en potencia esperando sorprendernos.
Un usuario remató: “Solo espero que no le toque descubrir cómo se hace el mole, porque ahí sí se le explota la cabeza”.
Reflexión final: todos fuimos Kevin alguna vez
Más allá de las risas, esta historia nos recuerda que nadie nace sabiendo y que, a veces, preguntar lo obvio es mejor que quedarse con la duda. Eso sí, ¡hay que poner atención en los tours! Y si eres el nuevo en el trabajo, relájate: todos fuimos “Kevin” la primera semana, aunque algunos lo llevamos con más disimulo.
¿Y tú? ¿Tienes un compañero Kevin en tu chamba? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y sigamos celebrando las historias que hacen único a cada equipo de trabajo.
¡Saludos chocolatosos y que nunca te falte tu tacita de café (o de chocolate caliente) en la oficina!
Publicación Original en Reddit: Kevin and the Chocolate factory