¿Impresora poseída o abogado con mucha imaginación? La historia más divertida de soporte técnico
¿Quién no ha tenido alguna vez una impresora que parece actuar por cuenta propia? En las oficinas de Latinoamérica, estos aparatos ya son conocidos como los duendes tecnológicos del lugar: hoy funcionan, mañana se rebelan y, si tienes mala suerte, hasta te hacen dudar de la realidad. Pero lo que le ocurrió a una abogada en un bufete no es cualquier historia de papel atascado… ¡Aquí hablamos de una impresora “poseída” que terminó involucrando hasta al personal de seguridad!
Prepárate para reírte, sorprenderte y, tal vez, identificarte con este relato que demuestra que, en el mundo de la tecnología, a veces la explicación más sencilla es la menos esperada.
Cuando la tecnología y la superstición chocan en la oficina
La historia comienza en un típico día de trabajo en un despacho jurídico de tamaño mediano, donde nuestro héroe, el encargado de soporte técnico, recibe un ticket de “emergencia” de una de las socias más respetadas (y, según parece, con mucho tiempo libre para preocuparse): doña Margarita. En el mensaje, Margarita advierte que su impresora está “poseída” y que imprime hojas aleatorias en plena madrugada. El asunto era tan grave que ya había involucrado a los guardias de seguridad. De hecho, la palabra “intencional” estaba subrayada y el mensaje lleno de signos de exclamación. ¿Quién necesita películas de terror cuando tienes impresoras en la oficina, verdad?
Pero aquí no acaba la cosa. Margarita, convencida de que alguien entraba de noche a su oficina para molestarla a propósito, había recolectado todas las páginas impresas como “pruebas” y las guardaba meticulosamente en una carpeta manila, al más puro estilo CSI. Las hojas, eso sí, eran documentos impresos a medias, líneas sueltas y páginas en blanco… como si el espíritu tecnológico estuviera jugando al gato y al ratón.
¿Fantasmas informáticos o simple rutina olvidada?
Cuando el técnico llegó a revisar el supuesto exorcismo que debía realizar, se topó con una de esas impresoras viejas que sobreviven a todo, ubicada justo al lado de una ventana que daba al estacionamiento—un clásico en cualquier oficina latinoamericana. Revisando el historial de impresión, encontró que, efectivamente, todos los miércoles a las 11 de la noche había trabajos de impresión enviados desde una laptop que había sido retirada hace ocho meses.
Por un momento, hasta el técnico sintió ese escalofrío digno de una leyenda urbana. Pero como buen detective digital, descubrió que el exabogado que usaba esa máquina había dejado programado un trabajo automático de impresión de resúmenes semanales de casos. El servidor seguía recordando la orden, y una actualización reciente revivió esa tarea fantasma. ¡Nada de fantasmas ni brujería, solo un trabajo programado olvidado!
En menos de media hora, nuestro héroe borró la tarea y limpió el historial. Cuando le explicó a Margarita lo que había pasado, ella solo respondió con un seco: “Entonces no fue intencional”. Cerró su carpeta como si hubieran resuelto el misterio de la vida… y, honestamente, parecía más decepcionada que aliviada. Como dijo el propio técnico: “Creo que quería un villano. Te entiendo, Margarita, yo también”.
La comunidad opina: ¿todas las impresoras están embrujadas?
Después de que esta historia explotara en internet, no faltaron las respuestas de otros sufridos técnicos y usuarios. Uno de los comentarios más aplaudidos decía: “Para ser honestos, si una impresora está poseída, es una explicación razonable”. Otro usuario agregó: “Si además tiene escáner, ya no es embrujada, es una maldición ancestral”.
Aquí en Latinoamérica, muchos nos identificamos con estos comentarios. ¿Quién no ha visto a la impresora hacer ruidos extraños en la noche, o encenderse sola como si tuviera vida propia? Hasta hubo quien bromeó: “HP ya no significa Hewlett-Packard, ahora es Haunted Printer” (Impresora Embrujada). Y para rematar, alguien contó que una vez, un técnico de tercer nivel le sugirió sacrificar una gallina para arreglar una impresora testaruda. ¡Como si estuviéramos en pleno Día de Muertos!
Otros aportaron datos curiosos, como el origen del nombre de los controladores de escáner “TWAIN”, que según la leyenda, viene de la dificultad de conectar escáneres y computadoras: “Nunca los dos se encontrarán”. Y para los más supersticiosos, alguien recomendó rezarle a San Vidicón de Cátodo, el santo patrono (no oficial) de los problemas tecnológicos.
¿Por qué amamos odiar a las impresoras?
Las impresoras tienen un lugar especial en el corazón (y en la paciencia) de quienes trabajan en oficina. Son ese compañero impredecible que nunca sabes cuándo te va a fallar, pero sin quien tampoco puedes vivir. Como bien resumió un usuario: “El verdadero reto no es encontrar una impresora poseída, sino una que no lo esté”.
Y es que en cualquier oficina de Latinoamérica, la impresora es tema de conversación, excusa de sobremesa y, a veces, hasta protagonista de leyendas urbanas. Porque cuando la tecnología se pone creativa, ¡no hay lógica que valga!
Conclusión: ¿Fantasma o bug? Que cada quien decida…
Así que la próxima vez que escuches ruidos extraños en la oficina o veas hojas impresas misteriosamente, recuerda: antes de llamar a los cazafantasmas, llama al de sistemas. Tal vez la solución sea tan sencilla como borrar un trabajo programado… o, si eres fan de las historias paranormales, siempre puedes culpar al espíritu de la antigua secretaria que nunca se fue.
¿Tienes alguna anécdota sobre impresoras rebeldes o tecnología “embrujada”? ¡Cuéntanos en los comentarios! Y si eres del equipo de sistemas, comparte tus mejores historias de terror laboral que solo un verdadero latinoamericano puede entender.
Publicación Original en Reddit: The printer was 'haunted.' Sure, Jan.