Estuve casada con un “Kevin”: Crónica de un matrimonio con el rey del despiste
¿Alguna vez has conocido a alguien que parece vivir en otro planeta? De esos que te hacen preguntarte si la vida es una comedia de enredos y tú eres el personaje secundario. Bueno, prepárate para conocer la historia de alguien que no solo conoció a un “Kevin”, sino que ¡se casó con él! Esta es la crónica de cómo sobrevivir dos años de matrimonio con el rey de los despistados, contada desde la experiencia real de una usuaria de Reddit que compartió su aventura y desató carcajadas y empatía en miles de personas.
Si creías que tener un esposo olvidadizo era complicado, espera a leer lo que es compartir la vida con alguien que no sabe ni dónde vive.
Kevin: El hombre, el mito, el despiste
La autora de la historia, en un momento difícil de su vida, encontró refugio y cariño en Kevin. Todo parecía marchar bien, hasta que la convivencia empezó a mostrar la otra cara de la moneda: Kevin era el tipo de persona que no sabía su propia dirección de casa porque siempre ponía la de sus papás en todo trámite. ¡Imagínate pedirle que te recoja en algún lado!
Uno de los comentarios más celebrados en Reddit fue el de una persona que preguntó si ella se había ido de la casa o si Kevin simplemente dejó de volver porque olvidó la dirección. ¡Punto para el humor negro de internet! La autora aclaró que sí, ella se fue, pero que cuando se mudaron, tuvo que hacer que él memorizara la dirección como si fuera niño de primaria.
Pero eso no es todo: Kevin pensaba que las series de televisión tipo Game of Thrones se grababan semana a semana, así como el Chavo del 8 con público en vivo, y que el viernes ya estaban listas para el estreno. Un usuario comentó que, aunque suena absurdo, así se hacían antes muchas sitcoms: “En los noventa, las series como Friends sí grababan capítulo por semana, pero hasta para eso había organización, no magia”.
Propuestas de matrimonio y otras anécdotas para el anecdotario
¿Quién no ha soñado con una propuesta de matrimonio romántica? Pues Kevin, en su versión, se arrodilló… ¡en las dos rodillas! Como si estuviera pidiendo perdón o rogando por una segunda oportunidad. Esto desató una ola de memes y chistes en los comentarios, con usuarios diciendo: “Eso no es pedir matrimonio, ¡es suplicar!” y “Yo me caí de la risa, literal”.
Pero el toque magistral fue el anillo: Kevin propuso matrimonio usando un anillo que encontró en el tocador de su esposa, el cual ella misma había comprado en el centro comercial por unos veinte dólares. Ni hablar de que, después de la propuesta, él mismo se compró un anillo y ella nunca recibió uno. Como diría cualquier tía latina: “¡Hija, ahí ya era para sospechar!”
Y si crees que la organización de la boda fue mejor, piénsalo dos veces. La única tarea de Kevin era comprar un pantalón de vestir. Lo tomó sin probárselo y resultó que le quedaba dos tallas chico. A días de la boda, corrieron a buscarle unos nuevos. El caos no terminó ahí: su único deber después de la boda era escribir una carta de agradecimiento y no sabía ni cómo empezar ni cómo poner la dirección en el sobre. Aquí, los comentarios no se hicieron esperar: “Mejor le hubieras puesto una placa con la dirección como a los perritos”, escribió alguien, y más de uno sugirió que Kevin parecía más un niño grande que un esposo.
El gran muro… ¿de Japón?
Si hay algo que distingue a los Kevin del mundo es su capacidad de sorprender. Y a veces, de dejarte con la boca abierta (y no por admiración). Nuestro protagonista deseaba conocer el Gran Muro… ¡de Japón! Sí, leyó bien. No la Gran Muralla China, sino el mítico muro japonés que, por supuesto, no existe. Los comentarios explotaron con bromas sobre “ninjas ocultando el muro” y hasta inventaron leyendas sobre el “muro invisible” japonés. Nada como el humor colectivo de internet para digerir semejante ocurrencia.
Por si fuera poco, Kevin pensaba que la coliflor no era vegana, que las mujeres orinaban por la vagina y que hacer un “flaming shot” era tan sencillo como tomarlo en llamas (spoiler: se quemó la mitad del bigote). Y ni hablar de la higiene: su esposa, con toda la paciencia del mundo, descubrió que toda su ropa interior tenía marcas de “frenón”. Cuando le preguntó, él respondió que “es difícil limpiarse bien”. Sin comentarios.
Reflexiones y moralejas: ¿Por qué casarse con un Kevin?
Muchos en Reddit, como en la vida real, se preguntaron: ¿por qué casarse con alguien así? La autora fue honesta: “Era bueno conmigo y, en ese momento, sentí que nadie más me iba a querer”. Esta confesión resonó con muchas personas, recordando que a veces, en momentos de oscuridad, aceptamos lo que creemos merecer.
Una usuaria compartió que casi se casa con un “Kevin” que empezó a volverse controlador y peligroso, y que, inspirada por una escena de la serie The Office, decidió dejarlo y buscar una vida mejor. A veces, hasta una comedia puede abrirte los ojos y recordarte que mereces felicidad.
En otros comentarios, la comunidad discutió cómo la sobreprotección de los padres puede convertir a los hijos en adultos incapaces de valerse por sí mismos, y que llega un punto en el que uno debe hacerse responsable de su propia vida, aunque cueste.
Cierre: Todos llevamos un Kevin dentro (o cerca)
Quizás no todos hemos estado casados con un Kevin, pero seguro hemos conocido a alguno. Aquellas personas despistadas, ingenuas o simplemente ajenas a cómo funciona el mundo real. Lo importante, como reflexionan muchos en la comunidad, es aprender a poner límites, valorarnos y, por qué no, reírnos de las situaciones absurdas que la vida nos pone enfrente.
¿Tienes una anécdota con un “Kevin” en tu vida? ¿Algún familiar, amigo o compañero de trabajo que parece que vive en su propio mundo? ¡Cuéntanos en los comentarios! Porque si algo nos une en Latinoamérica, además de la comida y la música, es la capacidad de reírnos hasta de nuestros propios enredos.
¡Nos leemos en la próxima historia digna de telenovela!
Publicación Original en Reddit: I was married to Kevin.