El viaje exprés de Kevin a España: cuando el despecho cruza el Atlántico
Dicen que por amor (o por despecho) uno es capaz de cualquier locura. Pero lo que hizo Kevin, el protagonista de nuestra historia de hoy, lleva la frase “irse al otro lado del mundo” a otro nivel. Imagínate a ese compañero de oficina que nunca sale de su zona de confort, y de la nada, aparece el lunes más ojeroso que nunca… ¡y porque literalmente cruzó el océano por un fin de semana!
¿Quién no ha hecho alguna locura por una expareja? Pero lo de Kevin es digno de telenovela y, por supuesto, de un post viral en Reddit. Ponte cómodo y prepárate para reír (o llorar) con la historia del “Kevin que viajó a Europa por despecho”.
Cuando el amor termina… y empiezan las ocurrencias
Kevin era uno de esos empleados que “heredas” en la oficina, no porque sean los más brillantes, sino porque simplemente estaban ahí antes de que llegaras. Su jefa (la esposa del autor original del post) apenas y lo conocía, pero pronto descubriría que Kevin no era un tipo común y corriente.
La historia comienza con la clásica ruptura: Kevin y su novia estaban comprometidos, pero de la noche a la mañana ella decidió que ya no más. ¿La razón? Según ella, Kevin nunca había viajado, y eso era una señal de que no tenía ambiciones o ganas de descubrir el mundo. En Latinoamérica, todos conocemos al menos una historia así: la pareja que termina porque “no eres lo suficientemente aventurero”, “no quieres salir del rancho” o simplemente “te falta mundo”.
¿Y qué hace Kevin? En vez de quedarse en casa escuchando baladas tristes de José José o Luis Miguel, decide que va a demostrarle a su ex (y a sí mismo) que sí puede ser un trotamundos… aunque sea por 48 horas.
El viaje relámpago: de la oficina al aeropuerto
Un viernes cualquiera, Kevin le pide a su jefa salir temprano. Ella, sin sospechar la magnitud de la aventura, acepta sin problema. Lo que nadie imaginaba es que Kevin iba directo al aeropuerto, listo para abordar un vuelo de más de diez horas desde la costa oeste de Estados Unidos hasta España.
Llegar a Europa desde Latinoamérica o Estados Unidos no es cualquier cosa. Requiere planeación, dinero, y sobre todo, paciencia para las filas de migración. Pero Kevin se lanzó como si fuera una ida rápida al Oxxo. Llegó a España el sábado, y el domingo ya estaba volando de regreso, todo para poder presentarse el lunes temprano en la oficina… aunque, claro, con cara de zombie y el jet lag de su vida.
Un usuario en Reddit, adaptando su comentario a nuestro contexto, lo resumió perfecto: “Eso fue un movimiento a lo Kevin, espero que por lo menos se haya echado unas tapas y un buen vino”. Y es que, si uno va a hacer el ridículo, al menos que sea con estilo.
¿Héroe o víctima del despecho? Opiniones de la comunidad
La historia de Kevin generó una avalancha de comentarios en Reddit, y no es para menos. Por un lado, hubo quienes aplaudieron su valentía (o su terquedad): “Al menos lo intentó y buscó superarse, solo le faltaron unos días más o un destino diferente”, mencionó otro usuario. ¡En Latinoamérica le hubiéramos dicho que mejor se fuera un par de semanas y aprovechara el viaje!
Otros lo vieron como un acto de rebeldía monumental contra la ex: “Esto es un tremendo 'me vale' a la exnovia”, opinó alguien más. Y sí, hay quienes por despecho se cortan el cabello, otros se tatúan, Kevin prefirió cruzar el charco.
También surgieron dudas divertidas: “¿Un Kevin con pasaporte vigente? Eso sí es una sorpresa”. En países como México, renovar el pasaporte puede ser toda una odisea, así que solo por eso ya merece reconocimiento.
Por supuesto, hubo quien recordó que antes existía el Concorde, el avión supersónico que hacía el viaje a Europa en la mitad del tiempo (aunque a precios de millonario). Hoy, los vuelos son largos, caros y agotadores. Así que el mérito de Kevin es doble: gastó una fortuna solo para tachar “viajar a Europa” de su lista y poder decirle a todos: “¡Ya viajé!”.
¿Y si Kevin fuera latino?
Imagina esta historia adaptada a nuestro contexto: el ‘Kevin’ mexicano, colombiano o argentino, vendiendo su PlayStation o pidiendo prestado hasta para el Uber al aeropuerto, solo para llegar a Madrid, comerse una tortilla española y postear en Instagram: “Disfrutando del viejo continente”. Todo, para luego regresar y contar la travesía entre risas y bostezos, sabiendo que ni la ex lo va a felicitar.
Lo cierto es que, aunque muchos lo tachen de ridículo, todos en algún momento hemos hecho locuras por amor, orgullo o simplemente para callar bocas. Quizás no volamos a otro continente, pero sí hemos hecho viajes exprés, cambios de look extremos o decisiones impulsivas solo para sentirnos vivos (o vengados).
Conclusión: ¿Vale la pena cruzar el mundo por despecho?
La historia de Kevin nos deja una lección: a veces, la mejor forma de cerrar un ciclo es hacer algo tan absurdo, que hasta uno mismo termina riéndose de la experiencia. Puede que no haya recuperado a su novia, pero seguro ganó una anécdota para asar la carne los domingos.
¿Y tú? ¿Has hecho alguna locura parecida por amor o despecho? Cuéntanos en los comentarios cuál ha sido tu mayor “viaje de Kevin”. ¡Queremos saber que no estamos solos en esto!
Al final del día, la vida es demasiado corta para no tener historias absurdas que contar. Y si son tan épicas como la de Kevin, mejor aún.
Publicación Original en Reddit: Kevin Goes to Europe