El verdadero poder de leer: cómo un simple mensaje te convierte en mago del soporte técnico
¿Alguna vez te han mirado como si tuvieras poderes sobrenaturales solo por arreglar una impresora? Si trabajas en soporte técnico o eres el clásico “sobrino experto en computadoras” de tu familia, seguro te ha pasado. Hoy te traigo una historia que podría pasar en cualquier oficina de Latinoamérica, donde el enemigo número uno no es la tecnología… sino el miedo (y la flojera) a leer.
Porque a veces, basta con saber leer (¡literalmente!) para que te vean como el Harry Potter del mundo digital, aunque tu varita mágica sea solo tu sentido común.
El hechizo más poderoso: leer instrucciones
La anécdota es simple pero reveladora. Un técnico fue a hacer una reparación rutinaria a un cliente. Todo bien, nada fuera de lo común. Al terminar, lo mandan a la oficina para firmar el papeleo. Al entrar, se topa con el clásico compañero luchando contra una multifuncional (de esas que son impresora, escáner, copiadora y fax, todo en uno, pero que para muchos parecen un monstruo salido de una novela de Gabriel García Márquez).
El pobre hombre estaba peleando con la máquina, murmurando como si estuviera haciendo una limpia. En la pantalla brillaba un mensaje clarísimo: “Abra la puerta A y retire el papel atascado”, acompañado de una animación digna de caricatura. Pero nuestro héroe, con el simple superpoder de… leer, le dice tranquilamente: “Oye, ¿y si pruebas abrir la puerta A?”. El otro lo mira como si hubiera invocado a la Virgen de Guadalupe, abre la puerta, saca el papel arrugado y ¡milagro!, la impresora revive y saca 30 hojas de golpe.
“¡Eres un mago!”, le dice el usuario, asombrado. Y ahí es cuando uno piensa: ¿de verdad la tecnología es tan compleja… o somos nosotros los que la complicamos?
¿Por qué nos asusta tanto la tecnología?
No es solo cosa de este usuario. Como dice un comentario en el foro: “Mientras se trate de dispositivos electrónicos, el cerebro de la gente se apaga automáticamente”. Es como cuando tu tía te dice “yo no soy de computadoras”, y tú sabes que solo tiene que dar tres clics, pero prefiere pedirte ayuda… o aprovechar para tomarse un cafecito más largo.
Otro usuario lo resume así: “Si la gente cree que no puede entender algo, no lo hará, sin importar cómo se lo expliques”. Y sí, parece que muchas veces el miedo a “romper algo” o a quedar como tontos nos paraliza. Nos olvidamos de que las máquinas, sobre todo hoy, están diseñadas para guiarnos paso a paso (¡hasta con dibujitos!).
En Latinoamérica, además, hay una combinación de respeto y desconfianza hacia la tecnología. Muchos crecimos viendo a los “expertos” como seres de otro planeta. Pero la mayoría de los problemas se resuelven con lógica y, sobre todo, con la humildad de leer lo que aparece en pantalla.
El arte de cobrar por saber dónde hacer clic
En la comunidad, varios técnicos comparten historias de cómo ganan la vida solucionando cosas que a veces son tan sencillas como poner papel en la bandeja o seguir una animación. Como dice un usuario: “Mi trabajo se resume en: tres clics, un dólar cada uno = tres dólares. Saber DÓNDE hacer clic = 297 dólares”.
Otro relata cómo, en secundaria, cobraba extra por configurar cuentas de videojuegos porque sus compañeros preferían pagarle antes que aprender. En el fondo, esto muestra que parte del problema no es la dificultad, sino la comodidad (o la pereza, seamos honestos).
Y, claro, la leyenda de que “no soy bueno para esto” se usa como escudo para no intentarlo. Un usuario lo dice con gracia: “No te enojes conmigo, es que no soy de tecnología”. ¡Pero sí gana el doble que el técnico! En Latinoamérica, ¿quién no ha escuchado frases como “es que las máquinas me odian” o “esas cosas modernas no son para mí”?
¿Idiotas a prueba de máquinas o máquinas a prueba de idiotas?
La lucha eterna entre hacer productos “a prueba de tontos” y los usuarios que siempre encuentran maneras nuevas de equivocarse es mundial. Como señala un forista: “Las empresas hacen todo para que sus productos sean a prueba de idiotas, pero la sociedad siempre saca idiotas más tontos”. Otro agrega: “No digas a prueba de tontos, di resistentes, porque si no el universo lo toma como reto”.
En México, Chile o Argentina, todos hemos visto a alguien peleando con la fotocopiadora, como si fuera una piñata que no suelta dulces. No importa cuántos manuales, letreros o animaciones pongas, siempre habrá quien diga: “Esto está embrujado”. Y sí, a veces parece que las impresoras solo funcionan si sacrificas una gallina (o al menos, así lo bromean en el foro).
Un usuario lo resume con humor: “Arreglaste la impresora SIN sacrificar una cabra. ¿Qué clase de magia negra es esa?”. Otro responde: “La más oscura y perversa de todas: ¡prestar atención!”
Leer: el superpoder menos valorado
Al final, la moraleja es simple. En un reino de ciegos, el tuerto es rey… y en una oficina llena de gente que no lee, el que sí lo hace es mago, brujo, o peor: el que termina haciendo todo. No hace falta ser ingeniero de la NASA para resolver la mayoría de los problemas cotidianos con la tecnología. Solo hace falta perderle el miedo, leer (¡aunque sea los dibujitos!) y atreverse a intentarlo.
Como decimos en muchos países: “No hay peor lucha que la que no se hace”. Así que la próxima vez que tu computadora, impresora o cafetera inteligente te diga qué hacer, ¡hazle caso! Puede que descubras que tienes más magia de la que pensabas.
¿Y tú? ¿Eres el mago de tu oficina o familia? ¿Tienes alguna anécdota de “soporte técnico mágico” que quieras compartir? ¡Déjala en los comentarios y sigamos riendo juntos de las maravillas (y terrores) de la tecnología!
Publicación Original en Reddit: Being able to read makes me a tech support wizard!