El vecino Kevin construye un “palacio de pollos”: la disco que ningún gallo pidió
¿Alguna vez has tenido un vecino tan peculiar que termina convirtiéndose en la leyenda del barrio? Pues déjame contarte la historia de Kevin, el vecino que decidió construir un “palacio de pollos” que más bien parece una discoteca… ¡pero para gallos! Sí, leíste bien. No es una broma de esas que se cuentan en las reuniones familiares, sino la realidad de un vecindario donde la fiesta ya no es solo los sábados por la noche, sino que ahora también la viven los plumíferos.
Imagínate despertar un domingo y escuchar no solo el clásico kikirikí, sino también luces, música y toda la parafernalia de una fiesta al estilo antro… pero con gallinas como protagonistas. Esta es la historia que está haciendo reír (y llorar) a todos en Reddit y, sinceramente, también podría pasar en cualquier barrio latinoamericano donde los vecinos nunca dejan de sorprender.
Un palacio digno de un gallo… ¿o una jaqueca?
Resulta que Kevin, conocido ya en la comunidad como el “vecino creativo”, decidió que sus gallos y gallinas merecían algo más que un simple gallinero. ¿Por qué conformarse con lo básico cuando puedes construirles un verdadero palacio? Pero ojo, no hablamos de un gallinero limpio y bien hecho, sino de una estructura que parece sacada de una película de fiestas clandestinas: luces, música, y quién sabe cuántos detalles más.
Como bien comentó alguien en el hilo de Reddit: “Nada lo detiene de poner bocinas que suenen a depredadores”. Imagínate el susto para los pobres animales (y los vecinos). Por suerte, hasta ahora solo se ha limitado a la “fiesta” y no a asustar a sus aves con sonidos de zorros o mapaches. Aunque, con ese grado de creatividad, nunca se sabe.
Otro usuario, con mucho humor, se preguntaba: “¿Desde cuándo los pollos necesitan estimulación?”. Y no falta razón, porque si bien las mascotas necesitan cierto entretenimiento, ¿de verdad era necesario montarles un antro de 24 horas? Aquí en Latinoamérica, donde muchos crecimos viendo gallinas en el patio de la abuela, sabemos que con un poco de maíz y sombra, los pollos son felices. Pero bueno, a Kevin le gusta ir un paso más allá.
Los olores, el ruido y el inevitable drama vecinal
Ahora, no todo es diversión y luces de neón. Los vecinos ya empiezan a notar los efectos secundarios de tener la “disco de los gallos” a la vuelta de la esquina. Uno de los comentarios más votados en Reddit lo resume a la perfección: “Entiendo por qué no puede abrir su ventana si él no limpia el gallinero”. Si alguna vez has pasado cerca de un corral, sabes que el aroma no es precisamente Chanel Nº5. De hecho, hasta se comenta por ahí que en la antigua Indochina francesa usaban el olor de los gallineros como método de tortura. ¡Imagínate!
Y es que, si ya de por sí el canto de los gallos puede ser motivo de pleito en muchos barrios (¿quién no ha tenido un vecino que se queja del kikirikí a las cinco de la mañana?), ahora agrégale música, luces y el inconfundible aroma de decenas de aves sin una limpieza adecuada. En serio, ni el mejor ambientador puede con eso.
No faltó quien, entre risas, comparó la situación con uno de esos episodios de caricaturas donde todo se sale de control. ¿Recuerdas a Calamardo cuando Bob Esponja hace una rave de medusas en su casa? Pues algo así se imaginan varios en Reddit, solo que aquí el protagonista es un gallo fiestero en vez de una esponja marina.
¿Estímulo animal o locura humana? Reflexiones de la comunidad
La discusión en Reddit se puso buena. Algunos defendieron la idea de que los animales, como cualquier ser vivo, necesitan estímulos para no aburrirse. “Ok, sí necesitan entretenimiento, pero basta con ponerles un xilófono o campanas para que piquen, no hace falta una rave 24/7”, decía una usuaria que claramente sabe de gallinas.
Otros, más escépticos, reflexionaban sobre el fenómeno de los “vecinos Kevin” que siempre llevan las cosas a otro nivel. Aquí en Latinoamérica, seguro todos conocemos a ese vecino: el que pone el karaoke a todo volumen los domingos, el que cría patos en la azotea o el que colecciona cachivaches en el patio. ¡Pero una discoteca para gallinas sí es nuevo hasta para nosotros!
Por ahí también surgió la duda: “¿Esto será real o puro cuento de internet?”. Y aunque algunos sospechan que hay un poco de exageración, otros aseguran que han visto cosas peores. Al final, como decimos aquí: “Cada loco con su tema”.
¿Qué harías tú si tu vecino montara una disco para gallinas?
La historia de Kevin y su “palacio de pollos” nos deja varias lecciones: la creatividad no tiene límites, la convivencia vecinal puede ser todo un reto, y siempre habrá alguien con una historia más absurda que la tuya.
Ahora te toca a ti: ¿Qué harías si tu vecino decide convertir su patio en el próximo antro para gallinas? ¿Te sumarías a la fiesta, te taparías la nariz y los oídos, o llamarías a la autoridad municipal? Cuéntanos tu opinión, comparte tu anécdota de vecinos peculiares y, sobre todo, recuerda que en este mundo siempre hay espacio para una buena historia de barrio.
¿Tienes un vecino tan original como Kevin? ¡Déjalo en los comentarios y sigamos riendo juntos!
Publicación Original en Reddit: Kevin Neighbor is building a “chicken palace” that’s basically a nightclub for roosters