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El misterioso “Alguien” del hotel: historias de mentiras en la recepción

Hombre discutiendo en la recepción de un hotel, resaltando la deshonestidad en interacciones diarias.
En esta ilustración cinematográfica, se vive un momento tenso en la recepción del hotel, donde un huésped cuestiona la política de depósito incidental, reflejando las complejidades de la honestidad y el engaño en la vida cotidiana.

¿Quién no conoce a ese típico “vividor de hotel” que llega a recepción con una sonrisa, la maleta medio rota y un argumento bajo la manga? Si alguna vez has trabajado cara a cara con el público —ya sea en hotelería, restaurantes o hasta en la tiendita de la esquina— sabes que tarde o temprano te vas a topar con esa clase de persona que, por alguna razón misteriosa, no puede dejar de mentir. Hoy te traigo una de esas historias que no solo te sacarán una carcajada, sino que te harán recordar a más de algún cliente vivillo que juraba que “alguien” le prometió la luna y las estrellas.

El inicio del show: la llegada del huésped “especial”

Era un día como cualquier otro en la recepción del hotel. Todo iba tranquilo hasta que llegó ese señor con cara de “yo no rompo un plato” y una reserva hecha por una página de terceros. Hasta ahí, todo normal. Pero como buen guion de telenovela, la trama se complica cuando se le explica la política del depósito por incidentes.

—“A mí no me corresponde el depósito, yo llamé ayer al hotel y me dijeron que no era necesario. ¡Ya pagué todo!”, afirma con seguridad de político en campaña.

La recepcionista, con la paciencia de una abuela y la astucia de Sherlock Holmes, revisa las notas del sistema. Nada. Ni rastro de la supuesta conversación.

—“¿Con quién habló usted?”, pregunta.

—“Era una mujer”, responde él.

Aquí viene el clásico plot twist: la única mujer que trabajó ayer fue la propia recepcionista, y no recuerda ni por error esa charla. Entonces, nuestro protagonista cambia de versión:

—“Bueno, creo que era un hombre. Un gerente.”

Pero el gerente es una mujer… y estuvo de descanso toda la semana. Al verse acorralado, el huésped suelta la infalible: “No sé, alguien me dijo.”

¡Ay, ese mítico “alguien”! El hada madrina de los hoteles que regala upgrades, borra depósitos y hace magia con las normas.

El “Alguien” universal: de hoteles a cualquier negocio

Esta anécdota se viralizó en Reddit, donde cientos de recepcionistas y empleados compartieron sus propias peripecias con el famoso “alguien”. Como bien decía un usuario (traducido y adaptado): “Yo soy el gerente, pero cada semana me dicen que ‘mi gerente’ aprobó lo que sea. ¡La gente piensa que todos somos tontos y que ellos son los genios que van a saltarse las reglas!”

Otro hasta relató que un huésped le pidió al dueño del hotel hablar con “su jefe”, por una multa de fumar en la habitación. Lo irónico: ese “señor de mantenimiento” con el que discutía… ¡era el mismísimo dueño! Imaginen su cara cuando le dijeron la verdad. En Latinoamérica esto sería el equivalente a pedir hablar con “el patrón” y resulta que el “chalán” es el mero mero.

Y ni hablar de los que aseguran conocer al dueño:

—“¿Quieres que llame al dueño?”

—“¡Claro, lo conozco bien!”

—“¡Perfecto, yo también! Me va a encantar su llamada…”

El ingenio latino no se queda atrás. Un usuario mexicano bromeó que cuando alguien pregunta si el peaje del puente es gratis, él responde: “Sí, el 30 de febrero es gratis”. ¡Pum! No falla, risas garantizadas.

¿Por qué mienten tanto? El arte de la mentira hotelera

No es casualidad que casi todos los que trabajan en atención al cliente hayan escuchado frases como: “Me dijeron que podía pagar al final”, “Nunca me han cobrado depósito”, “Siempre me dan el check-in temprano sin costo” o el clásico “Es la primera vez que me pasa”.

Una recepcionista contó que cuando empezó, sí investigaba cada queja y revisaba a fondo. Con el tiempo, aprendió que el 99% de las historias son puro cuento —y el otro 1% es culpa de una confusión con la plataforma de reservas.

Otro comentó que, ante la insistencia de los huéspedes, simplemente pregunta: “¿Ah sí? ¿Quién te lo dijo? ¿A qué hora? ¿Desde qué número llamaste? Voy a checar la grabación…” Y mágicamente, la historia cambia, se pone nervioso el cliente y se acaba el teatro. En Latinoamérica eso sería como decir: “A ver, dime el nombre y número, que aquí todo se apunta en la libreta.”

Y no falta el que, al verse descubierto, cambia la táctica: “No, pues me dijeron, pero ya ni sé quién”. Al final, como en una buena novela, todos se lavan las manos y el “Alguien” misterioso desaparece en el aire.

Un fenómeno universal (y muy latinoamericano)

Mentir para conseguir algo extra o evitar una regla no es exclusivo de ningún país, pero hay que reconocer que en Latinoamérica tenemos nuestro propio folclore: el “compadre que conoce al jefe”, la “tía que siempre consigue descuentos” o el “vecino que sabe a quién hablar”. Y en los hoteles, esto se vuelve una comedia de enredos.

Como bien decían varios usuarios, la razón de estas mentiras es simple: alguna vez les funcionó. Y si no es así, seguro escucharon a alguien presumir que a él “sí le hicieron el paro”. Es la cultura de “el que no llora, no mama”, pero a veces se les olvida que el personal también tiene memoria… ¡y sentido del humor!

Algunos empleados incluso inventan respuestas absurdas para seguirles el juego: “Ah, sí, eso era la semana pasada, esta semana sí se cobra todo”. O el clásico: “Eso lo hacía el gerente anterior, pero lo corrieron por andar regalando habitaciones”.

Conclusión: Todos conocemos a un “alguien”

La moraleja es clara: si trabajas de cara al público, prepárate para escuchar historias tan fantásticas como las de Pedro Infante en sus películas. Y si eres de los que alguna vez usó la carta del “alguien me dijo”, mejor ponte las pilas, porque tarde o temprano te descubrirán.

¿Y tú? ¿Tienes alguna anécdota de clientes mentirosos? ¿Eras tú ese “alguien” en tu trabajo? Cuéntanos en los comentarios, ¡porque todos tenemos una historia de “alguien” que nos hizo el día (o nos sacó canas verdes)!

¡Hasta la próxima, y que nunca te falte sentido del humor para lidiar con los “alguienes” de la vida!


Publicación Original en Reddit: Why they lie so much