El misterio del desvío de llamadas: cuando tu propio teléfono te sabotea
¿Quién no ha tenido un día en el que la tecnología parece tener vida propia y decide jugarte una broma de mal gusto? Seguro has escuchado historias de terror sobre computadoras rebeldes, impresoras que solo funcionan cuando les hablas bonito, o celulares que se convierten en tu peor enemigo justo cuando más los necesitas. Bueno, prepárate, porque la historia de hoy es digna de un episodio de “La Rosa de Guadalupe”, pero versión soporte técnico.
Imagina esto: trabajas tranquilo, pensando que todo está bajo control, cuando de pronto tu celular deja de recibir esas llamadas tan importantes que, obvio, nunca faltan cuando más ocupado estás. Y no, no es el típico “modo avión activado por accidente” ni que te quedaste sin saldo. Lo que pasó aquí fue, de verdad, un caso para Sherlock Holmes… si Sherlock hubiera trabajado en un call center.
Cuando el soporte técnico se vuelve detective
La historia comienza con un usuario que, como muchos en América Latina, vive pegado al celular para no perder ninguna llamada, ni del trabajo ni de la tía que siempre llama a la hora de la comida. Este usuario tenía todo bien planeado: desviaba todas sus llamadas de la línea fija a su celular, una costumbre tan común como pedirle a tu mamá que te guarde el último tamal.
Pero un día, ¡pum!, el truco dejó de funcionar. Su celular mostraba la notificación de “llamada transferida”, pero el sonido del timbre nunca llegaba. Así que, como buen guerrero de la oficina, llamó al departamento de soporte técnico. Y aquí es donde empieza el verdadero show.
El encargado de soporte, con más paciencia que el santo Job, revisó todo: el portal de telefonía IP, la configuración de desvío, la SIM, el APN… hasta probó el chip en otro teléfono y, para su sorpresa, ahí sí funcionaba. Es decir, el problema no era la línea, ni el operador, ni el universo confabulando en su contra… ¡era el propio teléfono del usuario!
El villano menos esperado: la lista negra
Ya cuando el técnico estaba a punto de rendirse y entregar un teléfono nuevo, se le ocurrió revisar algo que muchos pasamos por alto: la lista de números bloqueados. Porque sí, en estos tiempos, todos hemos bloqueado algún número sospechoso, ya sea del banco ofreciéndote otro crédito o del “príncipe nigeriano” que quiere regalarte millones.
¿Y qué creen que encontraron? Más de 100 números bloqueados, entre ellos, ¡el propio número de su línea fija! Así como lo lees. El usuario, en su afán de protegerse de estafas y llamadas molestas, terminó haciéndose la vida imposible bloqueando su propio trabajo. Una jugada digna de aplauso… o de meme.
Como diría cualquier mamá mexicana: “Eso te pasa por andar picando donde no sabes”. Bastó con desbloquear el número y, magia, las llamadas volvieron a entrar como si nada hubiera pasado. El usuario, entre risa nerviosa y pena, prometió tener más cuidado la próxima vez.
No eres tú, es tu lista de bloqueos
Esta historia es más común de lo que imaginas. Uno de los comentarios más populares en la comunidad mencionaba cómo un usuario bloqueó sin querer los servidores DNS de su propio proveedor de internet, y después se preguntaba por qué no tenía conexión (¡clásico caso de “no hice nada, solo se descompuso solo”!). Otro compartía que, por usar listas de bloqueo de IP, terminó bloqueando el internet de toda la oficina y tuvo que disculparse con su proveedor.
Y es que, en Latinoamérica, muchos de nosotros somos “todólogos”: arreglamos el microondas, le damos mantenimiento al carro, y cuando el internet falla, somos nuestros propios técnicos. Pero a veces, ese exceso de confianza nos mete en cada problema… Como ese colega que bloqueó su propio correo urgente, o el que puso el teléfono en modo “No molestar” y luego se quejaba de que nadie lo llamaba.
Una lección que repiten los expertos de soporte: antes de echarle la culpa al sistema o al operador, revisa tus propias configuraciones. Porque, como decimos por acá, “el peor enemigo está en casa”.
Consejos para no morir en el intento (ni bloquear tu vida)
- Revisa tu lista de bloqueos: Antes de levantar una queja en soporte, asegúrate de que no bloqueaste sin querer a quien sí te interesa.
- No le tengas miedo a preguntar: Si no entiendes para qué sirve una opción, mejor pregunta antes de “picarle a todo”.
- Haz respaldos frecuentes: Por si acaso tienes que resetear tu teléfono o cambiar de equipo, así no pierdes tus fotos, contactos y ese video de la última carne asada.
- Relájate y ríete de tus errores: Todos hemos cometido una burrada tecnológica. Lo importante es aprender y, de paso, tener una buena anécdota para la próxima reunión familiar.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Alguna vez bloqueaste a la persona equivocada o tu propio número? Cuéntanos tu historia en los comentarios, porque aquí todos hemos sido el protagonista de una “tragedia tecnológica” alguna vez. Y recuerda: en cuestión de tecnología, a veces el enemigo eres tú mismo… o tu dedo travieso.
¿Tienes una historia digna de aparecer aquí? ¡Compártela! Prometemos no juzgarte (mucho).
Publicación Original en Reddit: Call transfer issue