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El misterio de los espaguetis infinitos (y los tacos multiplicados): Dos Kevins, una lógica que no cuadra

Imagen cinematográfica de dos Kevins, un papá y un amigo, compartiendo un momento humorístico.
En esta captura cinematográfica, vemos a Papá Kevin y Amigo Kevin disfrutando de un momento divertido, mostrando la inesperada alegría de encontrar a dos Kevins en un solo día. Sus expresiones juguetonas reflejan a la perfección la esencia peculiar de mi experiencia con los dos Kevins.

¿Alguna vez has pensado que podrías ganarle a la industria alimentaria con un simple truco casero? Imagínate que, de un momento a otro, te das cuenta que partiendo los espaguetis a la mitad ¡obtienes el doble de pasta! Suena absurdo, ¿verdad? Pues prepárate para reírte (o llorar) con la historia de dos personajes –llamémoslos Kevin Papá y Kevin Amigo– que cayeron en esta trampa lógica. Porque sí, a veces la realidad supera cualquier meme de WhatsApp.

Esta anécdota, que nació en Reddit y rápidamente se hizo viral, no solo nos dejó carcajadas sino que también nos hizo mirar con otros ojos esos pequeños “trucos” de la vida cotidiana. Y para sorpresa de muchos, este fenómeno no es exclusivo de los espaguetis… en México y toda Latinoamérica tenemos nuestro propio “Kevin” con los tacos. ¿Listos para descubrir cómo la lógica se nos va de las manos cuando hay comida de por medio?

Espaguetis partidos: ¿magia o engaño?

Todo comenzó una noche cualquiera, después de que los papás de nuestro narrador (ambos universitarios, para que quede claro que el papel no garantiza lógica) recién se habían casado. Mamá estaba cocinando espaguetis y, como hacen muchos, partió la pasta por la mitad antes de meterla al agua. Nada del otro mundo… hasta que Kevin Papá, muy serio, expresó su preocupación porque ahora tendrían el doble de espaguetis.

No es broma. Él realmente pensaba que partir la pasta duplicaba la cantidad. Imaginen la cara de mamá: entre incrédula y pensando si fue buena idea casarse. Pero la historia no termina ahí. Años después, el narrador, entre amigos, cuenta la anécdota esperando risas y bromas sobre su papá. Pero uno de sus amigos –Kevin Amigo– se ofende. Resulta que él llevaba toda su vida adulta creyendo que partiendo la pasta “le ganaba” a las empresas y obtenía el doble de producto. Cuando le explicaron la realidad, se quedó salado… y hasta hoy le molesta que le hayan roto la ilusión.

El fenómeno latino: de los espaguetis a los tacos

Aquí es donde la historia se vuelve aún más sabrosa para nosotros en Latinoamérica. Un comentarista mexicano en Reddit lo explicó perfecto: en muchas taquerías te dan dos tortillas por taco, supuestamente para que no se rompa y aguante todo el relleno. Pero hay quienes, creyéndose más listos, separan el contenido en las dos tortillas y… ¡zas! Tienen dos tacos en vez de uno. Creen que le ganaron al sistema.

¿Les suena familiar? Todos conocemos a alguien que hace esto en una taquería, y hasta hay establecimientos que han puesto letreros prohibiendo dividir los tacos. Como dijo otro usuario: “La lógica está mal, pero al menos comes más despacio y te llenas igual”. Y claro, otros le encuentran propósito: “Yo como el primer taco encima de la segunda tortilla para que lo que se caiga forme el siguiente taco”. Aquí la creatividad no tiene límites, y si hay comida de por medio, menos.

Cuando la lógica infantil se apodera de los adultos

Una de las reflexiones más graciosas de los comentarios fue la explicación casi científica del por qué hay quienes caen en este tipo de razonamientos. Un usuario comentó que la “permanencia de objeto” y la “conservación de la masa” son conceptos que los niños aprenden entre los 7 y 8 años. Si le sirves agua a un niño en un vaso largo y delgado, pensará que hay más agua que en un vaso bajo y ancho, aunque sea la misma cantidad.

Así que, según los expertos del foro, Kevin Papá y Kevin Amigo se quedaron un poquito cortos en esa lección. Otro usuario lo llevó al extremo: “Si sigues partiendo las mitades, ¡espaguetis infinitos! ¡Toma eso, industria de la pasta!”. Y para rematar, alguien contó cómo calma a su hijo pequeño partiéndole la galleta en dos para que piense que tiene más. En fin, parece que todos fuimos Kevin alguna vez… pero algunos no superan la etapa.

Risas, enojos y la magia de reírnos de nosotros mismos

Lo mejor de esta historia es la reacción de Kevin Amigo, que hasta la fecha sigue molesto porque le “arruinaron” el truco del siglo. Como bien dijeron en los comentarios: “Es una lástima que no sepa reírse de sí mismo, porque es demasiado gracioso”. Y es que, seamos honestos, todos hemos tenido un momento “Kevin” en la vida. Lo importante es aprender a reírnos, compartir la anécdota y seguir inventando formas de sentir que le ganamos al sistema, aunque sea solo por diversión.

En conclusión, ya sea partiendo espaguetis, dividiendo tacos o creyendo que apretando la ropa en la maleta pesa menos, todos tenemos un poco de Kevin por dentro. Y si no, seguro conoces a uno en tu familia o grupo de amigos.

¿Y tú? ¿Has caído alguna vez en uno de estos “trucos” de comida? ¿Eres de los que separa la tortilla o has visto a alguien intentarlo con cara de que descubrió América? ¡Cuéntanos tu historia y sigamos riéndonos juntos de las pequeñas locuras cotidianas!


Publicación Original en Reddit: Kevin times 2