El Kevin despistado: cuando confesar una infidelidad sale peor que el pecado
¿Alguna vez has escuchado una historia tan absurda que parece sacada de una telenovela mexicana, pero con menos glamour y más pena ajena? Prepárate, porque la anécdota de “Kevin el despistado” es justo eso: un hombre tan perdido en el amor (y en la vida) que ni siquiera logra ser infiel sin hacer el ridículo. Esta historia, contada por su propio hijo en Reddit, nos recuerda que a veces la realidad supera a la ficción... y que la torpeza no tiene límites.
¿Quién es Kevin y por qué no es tu típico infiel?
Empecemos por aclarar el árbol genealógico, porque hasta los propios usuarios de Reddit se perdieron. Kevin es el papá de quien cuenta la historia. Lleva como veinte años con su pareja, a quien cariñosamente llaman “la no-madrastra”, porque aunque llevan juntos media vida, nunca llegó a ser oficialmente la madrastra (¡clásico de familias modernas!). La mamá del narrador, lejos de dramas, hasta se volvió amiga de la “no-madrastra” después de cuatro años de relación. Aquí ya empezamos a ver el drama digno de cualquier sobremesa de domingo.
Ahora, el punto clave: año 13 de la historia. Para ponerlo fácil: después de trece años de relación con la no-madrastra, Kevin mete la pata... y no una pata cualquiera, sino ¡las dos!
El desastre de la confesión: cuando la sinceridad no es virtud
Imagínate el escenario: es año nuevo, la mamá invita a la no-madrastra a una noche de chicas, y Kevin, que debía contestar el teléfono, brilla por su ausencia. Un mes después, Kevin, con cara de tragedia griega, sienta a su hijo para una charla seria. Aquí es donde uno esperaría una confesión digna de una película de Pedro Infante: arrepentido, maduro, humilde... pero Kevin es Kevin.
“Compa, te tengo que decir algo. Engañé a la no-madrastra. Sé que lo que hice estuvo mal y no debí hacerlo”, dice, haciendo una pausa tan larga que hasta en Reddit comentaron que parecía que sus dos neuronas estaban peleándose por qué decir. Pero no, la tercera neurona se le cruzó y remató: “pero el sexo estuvo buenííísimo”.
No hay palabras. Ni para el hijo, ni para la no-madrastra, que salió corriendo llorando y azotó la puerta como si fuera escena de “La Rosa de Guadalupe”. Y Kevin, lejos de entender el drama, se queda con cara de “¿y ahora qué dije?”, como si confesar fuera igual a ser perdonado, así nomás, con la varita mágica de la honestidad.
En palabras de los usuarios de Reddit, uno bromeó: “Si esta historia la hubiera escrito la inteligencia artificial, tendría más sentido”, y la verdad, ¡no le falta razón! Otro preguntaba: “¿Qué es una no-madrastra?”, reflejando la confusión que esta familia genera hasta en internet.
Cuando la historia se repite… y el Facebook arde
Como buena telenovela, nada termina en el primer escándalo. Dos años después, en el año 15 de la relación, Kevin vuelve a tropezar con la misma piedra (literalmente). La no-madrastra, ya cansada, desahoga su dolor en Facebook con un post nocturno de esos que todos hemos visto: “¿Cómo pudo hacerlo otra vez? ¿Por qué sigo con él?”. Al amanecer, el post desaparece, pero el daño ya está hecho.
El hijo, mostrando más madurez que el propio Kevin, le escribe por privado: “Sé que estás herida, sé que Kevin es un patán y mereces algo mejor”. Pero, como pasa muchas veces, la no-madrastra prefiere el silencio. Qué difícil es salir de esas relaciones tóxicas, ¿verdad?
Lo que nos enseña Kevin (y lo que no deberías hacer nunca)
La historia de Kevin desató cientos de comentarios. Algunos se reían, otros no entendían nada, y otros, como buen mexicano o latino, buscaban la moraleja. La más popular fue: “No hay peor ciego que el que no quiere ver… ni peor infiel que el que no entiende el daño que hace”.
Y es cierto, en nuestra cultura donde la familia y el respeto son fundamentales, ver a un adulto actuar peor que un adolescente enamorado saca carcajadas, pero también deja una reflexión. La honestidad está bien, pero la empatía, el respeto y la inteligencia emocional no deben faltar nunca. Como diría tu tía en la sobremesa: “¡Ese hombre necesita una buena ‘sacudida’ de la vida!”
¿Tú qué piensas?
¿Alguna vez has conocido a un “Kevin” en tu familia o círculo de amigos? ¿Qué harías si te toca ser el hijo en medio de un drama así? Cuéntanos en los comentarios, comparte esta historia con ese amigo que siempre mete la pata y, sobre todo, recuerda: la vida es corta para aguantar a un Kevin.
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Publicación Original en Reddit: Kevin is a Clueless cheater