El Kevin de la Tierra Plana ataca de nuevo: cuando el sentido común no es suficiente en la oficina
¿Alguna vez has trabajado con alguien que parece vivir en su propio planeta, como si las reglas básicas de convivencia laboral fueran opcionales? Si pensaste en un nombre, seguro tienes a tu propio “Kevin”. Hoy te traigo una historia real, de esas que hacen que uno se pregunte si la paciencia tiene límites o si solo se trata de una broma de la vida.
La anécdota viene desde Reddit, donde un usuario harto decidió compartir la eterna odisea de lidiar con su Kevin particular: un compañero tan despistado —y tan convencido de que la Tierra es plana— que hasta lo más básico, como avisar que se ausentará meses del trabajo, parece ciencia ficción para él. Lo más increíble es que esta historia, aunque suene exagerada, es el pan de cada día en oficinas de todo el mundo. Y sí, también en Latinoamérica.
El “Kevin” latino: ¿despiste o falta de ganas?
En Latinoamérica, todos conocemos al típico compañero que nunca lee los correos, se entera tarde de los cambios y, cuando hay que cubrir su turno, desaparece como si fuera Houdini. Pero el Kevin de esta historia se lleva el premio: no solo olvidó avisar que estaría meses fuera por una cirugía, sino que ¡ya lo había hecho antes! Dos años atrás cometió el mismo error y, después de un regaño épico de su jefe y otro supervisor, prometió mejorar. Pero como buen Kevin, todo le entró por un oído y le salió por el otro.
Cuando finalmente anunció su ausencia, lo hizo apenas cuatro días antes de irse, dejando a todos con la boca abierta y a los jefes haciendo malabares para cubrir su puesto. En palabras del autor original: “Ahora estamos corriendo para llenar sus lugares mientras trato de asegurarme de tener suficiente personal en otros horarios. A diferencia de la vez pasada, ahora sí expresé mi disgusto. Tuve que cancelar planes familiares por su culpa”.
¿Te suena familiar? En nuestros trabajos, siempre hay alguien que piensa que avisar a tiempo es opcional; como dice el dicho mexicano: “A Dios rogando y con el mazo dando”, pero Kevin ni reza ni da el mazo.
¿Por qué no lo despiden? El misterio del “Kevin intocable”
Muchos lectores en Reddit no podían creer que Kevin siguiera trabajando ahí. Uno lo expresó perfecto: “A estas alturas, me pregunto por qué no buscan reemplazar a Kevin”. Otro fue más lejos y dudó de si la empresa siquiera tenía recursos humanos: “Si tuvieran un área de RH, el permiso médico se tramitaría ahí”.
Aquí en Latinoamérica, sabemos que la burocracia es la reina y que muchas veces los jefes prefieren evitarse problemas antes que despedir a alguien, especialmente si hay sindicatos o si el proceso es más largo que una telenovela de Televisa. Además, siempre está el clásico “pobrecito, es buena persona pero distraído”.
Pero la realidad es que, como también señalaron varios foristas, Kevin ni siquiera comprende el impacto de sus actos. Alguien explicó un concepto interesante: la “Teoría de la Mente”, esa habilidad de entender que los demás no saben lo mismo que tú. Según este comentario, hay personas que, como Kevin, creen que si ellos lo saben, ¡todos lo saben! Como quien piensa que por haberlo soñado, ya lo compartió con el grupo de WhatsApp familiar.
El humor del equipo: “Engáñame una vez, la culpa es de Kevin…”
No faltaron las bromas y los memes en los comentarios. Uno tradujo el famoso dicho “Engáñame una vez, la culpa es tuya, engáñame dos, la culpa es mía” en versión Kevin, y otro resumió el sentimiento colectivo: “¡Carajo, Kevin!”. Alguien compartió que tuvo que hacer un manual de procedimientos solo para el Kevin de su trabajo, con instrucciones tan detalladas que cualquier otro pensaría que era broma.
En Latinoamérica, es común que la oficina se vuelva un microcosmos de chistes y apodos. Si tu compañero es así de despistado, seguro ya tiene sobrenombres como “El Fantasma”, “El Desaparecido” o “El Rey del pretexto”.
¿Qué hacer con un Kevin en tu vida laboral?
Hay quienes recomendaron que, si Kevin se ausenta el tiempo suficiente, al regresar le den otro puesto o, de plano, lo inviten a jubilarse anticipadamente. Otros sugirieron soluciones más radicales, como “administrarlo fuera del departamento” (o sea, moverlo a un área donde no cause problemas).
Pero lo cierto es que, en muchos lugares de trabajo, un Kevin es casi inevitable. Y aunque a veces desespera, también nos da historias que contar y motivos para reír… aunque sea para no llorar.
Conclusión: ¿Tienes tu propio Kevin?
Al final, la historia de Kevin es un recordatorio de que la convivencia laboral pone a prueba no solo la paciencia, sino también la creatividad para resolver problemas insólitos. Si en tu oficina hay alguien así, cuéntanos tu anécdota en los comentarios. ¿Cómo lidiaste con tu Kevin? ¿Sobreviviste a la experiencia? ¡Tus historias pueden ser la próxima sensación en este blog!
¿Y tú, cuántos Kevins has conocido en tu vida? ¡Comparte tu experiencia y hagamos catarsis juntos!
Publicación Original en Reddit: Oops Kevin Did It Again