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El jefe que negó una computadora nueva… ¡solo a una persona del equipo!

Mark rechazando una solicitud de nueva PC en el departamento de tecnología, ilustrando las dinámicas de oficina y los desafíos en la toma de decisiones.
En esta representación cinematográfica, Mark se mantiene firme ante la solicitud de una nueva PC, capturando los momentos tensos de la política de oficina y la toma de decisiones que muchos viven en entornos tecnológicos.

¿Alguna vez te has topado con ese jefe que parece disfrutar tener el control solo para hacerlo sentir a los demás? Pues prepárate para una historia que parece sacada de una telenovela de oficina, pero que sucedió realmente en una empresa tecnológica. Imagina esto: toda tu área está emocionada porque por fin van a cambiar esas computadoras viejas que parecían consolas de videojuegos de los noventa… hasta que llega el jefe y, como si fuera el mismísimo villano de la novela, dice: “A ti no”. Sí, así de directo y frío.

En el mundo laboral de Latinoamérica, donde a veces el jefe se siente como el dueño del balón en una cascarita de barrio, estas cosas no solo nos indignan, sino que también nos hacen reír, llorar y hasta filosofar. Pero vayamos al grano…

El gran cambio… para casi todos

Corría el año 2010, esa época en la que Windows Vista era el chiste de todos y por fin llegaba Windows 7 como el salvador de oficinas. La empresa en cuestión decidió modernizarse y cambiar las computadoras de un departamento entero, cinco personas en total. Todo iba viento en popa: cotización aprobada, equipos comprados, entrega coordinada y el técnico listo para instalar. Una rutina que cualquier “soporte técnico” conoce de memoria.

Pero, como diría cualquier abuelita, “no todo lo que brilla es oro”. Mientras el técnico estaba en plena faena, llega Mark (nombre cambiado para proteger al villano), el jefe, y al pasar frente al escritorio de “Sarah” —que ya esperaba su flamante PC—, suelta la bomba: “Para ella no hay computadora nueva”. La pobre Sarah, con cara de meme de perrito triste, solo alcanza a balbucear: “¿Pero no era para todos?” Y Mark, sin despeinarse, responde: “Hoy no. Empaqueta eso y vuelve a ponerle la vieja”.

El momento incómodo digno de TikTok

En ese instante, el silencio en la oficina fue tal que se podía escuchar el zumbido de los ventiladores de las PCs viejas. Todos voltearon a ver la escena, como si fuera la final de la Copa América y estuviera por caer el gol decisivo. El técnico, avergonzado, solo pudo disculparse con Sarah, aclarando que en la cotización aprobada sí estaba su computadora.

Sarah, como cualquier persona a la que le cortan las alas de golpe, salió del lugar sin decir una palabra. El técnico, sintiéndose como el mensajero al que nadie quiere, tuvo que reconectar la vieja PC para evitar más dramas. Sarah no volvió ese día después de la comida, y nadie sabe exactamente cuánto tiempo aguantó trabajando con Mark. Eso sí, la computadora nueva llegó… pero mucho después.

¿Poder, ego o simple mala onda?

Lo más divertido (y triste) de esta historia es que en Reddit, donde se compartió, la comunidad no tardó en hacer lo suyo. Un usuario resumió el sentir general: “¿Qué le pasa a este Mark?” Otro, con ese humor ácido tan de internet, dijo que era una mezcla de ego y mala vibra, como ese jefe que no solo no te cae bien, sino que además disfruta hacértelo saber.

Algunos especularon que Mark tenía algún motivo oculto, como que la computadora de Sarah tenía un programa viejísimo, o que tal vez era una cuestión personal (¡hasta aventaron teorías de romance fallido en la fiesta de fin de año!). Pero el propio autor aclaró que Mark ni sabía qué usaba cada quien, solo le importaba que todos tuvieran correo y el programa principal, lo demás le valía gorro.

Y cómo no reírse con el comentario que adaptó un famoso meme: “No upgrade para ti”, como si Mark fuera el chef gruñón de la tele. Otros, más serios, reflexionaron sobre lo absurdo que es ahorrar en computadoras, cuando realmente lo caro son los sueldos y el tiempo perdido de empleados esperando a que sus PCs funcionen.

Reflexiones de sobremesa con café y pan dulce

Este tipo de historias nos recuerdan que, aunque la tecnología avanza, los dramas de oficina nunca pasan de moda. En Latinoamérica, donde el jefe muchas veces es el que decide quién recibe aguinaldo extra o a quién le toca quedarse hasta tarde “porque sí”, la mezquindad disfrazada de autoridad es pan de cada día.

¿Y qué podemos aprender? Como bien dijo un usuario en el foro, a veces lo mejor es agachar la cabeza y buscar otra chamba, porque discutir con jefes así es como pelearse con la suegra: ¡no vas a ganar! Pero también nos invita a pensar que un buen ambiente laboral, donde todos reciben trato justo, hace la diferencia entre una empresa donde la gente quiere quedarse y otra donde la rotación es más alta que los precios de la gasolina.

Al final, no sabemos si Sarah encontró un lugar mejor o si Mark aprendió la lección. Lo que sí sabemos es que, en cada oficina, hay un Mark y una Sarah… y muchas historias listas para ser contadas.

¿Te ha pasado algo similar?

¿En tu trabajo alguna vez te han aplicado una “Markeada”? ¿Te han negado un beneficio solo porque sí? Cuéntanos tu historia en los comentarios, que aquí nos encanta el chisme… y, sobre todo, aprender de los errores ajenos para no repetirlos. ¿Y tú, eres más de Mark o de Sarah?

¡Nos leemos en la próxima historia de oficina!


Publicación Original en Reddit: Mark denies new PC for just one person in department