El huésped escandalizado: “¿Permiten perros en este hotel? ¡Jamás lo había oído!”
Trabajar en recepción de hotel en Latinoamérica es como subirse a una montaña rusa sin cinturón de seguridad: nunca sabes si la próxima vuelta será de carcajadas, drama o sorpresa. Pero hay días en que la vida te regala joyas dignas de novela, como la historia de hoy, donde un simple “permitimos mascotas” sacó chispas y risas.
¿Alguna vez has escuchado a alguien indignarse porque un hotel acepta perros? Pues prepárate, porque la llamada que recibió nuestro protagonista fue tan surrealista que parece sacada de una telenovela… pero fue muy real.
El drama perruno: “¡Nunca en mi vida he oído de un hotel que acepte perros!”
Imagínate: apenas contesta la recepción, el recepcionista alcanza a decir el nombre del hotel y ¡pum! Un señor de voz gruesa, que más bien parecía abuelo cascarrabias de película, lo interrumpe a todo pulmón:
—“¡Nunca en mi vida he oído de un hotel que acepte perros!”
El recepcionista, entre perplejo y divertido, solo atina a activar su modo robot: tono neutro, voz calmada y cero expresión, como quien repite el menú en el Oxxo por décima vez en el turno nocturno.
El huesped, que venía más cargado que el camión de la basura, soltó toda su furia:
—“¡Quiero asegurarme de NUNCA quedarme en una habitación donde haya estado un perro! ¡Jamás! ¡Asegúrate de eso! ¡Ugh, y aún así tengo que ir porque es el funeral!”
Mientras el recepcionista apenas podía creer lo que escuchaba, solo respondió con cortesía milimétrica:
—“Con gusto le ayudo, ¿me proporciona su número de reservación o su apellido?”
Entre risas, caballos y un toque de sarcasmo
Ahora, el hotel tenía cinco habitaciones pet friendly, claramente etiquetadas al reservar. Pero este huésped, una vez que le aseguraron que su cuarto estaba lejos de cualquier huella de pata, no paró de quejarse. “Eso ya es otra cosa”, masculló, para luego seguir despotricando como si estuviera en la radio AM.
Y aquí viene el toque de humor involuntario que solo un huésped molesto puede dar:
—“Al menos dime que no tienen un abrevadero para caballos en el lobby…”
El recepcionista, digno de un Oscar por actuación, le regaló la risa más falsa del mes: “Ja, ja, ja… qué gracioso, señor”. Esa carcajada forzada se notó hasta en la línea telefónica, como cuando tu tía te cuenta un chiste que no entiendes en la comida familiar.
En Reddit, los comentarios no tardaron en explotar de risa. Un usuario bromeó: “No, el abrevadero para caballos está afuera… pero tenemos un mostrador para los burros”. Otros se imaginaban al pobre señor llegando justo el día en que hay exposición canina: “¿Se imagina que baje y vea 173 perros ladrando, jugando y oliendo todo? ¡Sería el apocalipsis para él!”
Mascotas, cultura y el eterno debate hotelero
En Latinoamérica, la relación con las mascotas ha cambiado mucho. Antes, el perro era el “guardián” del patio, pero hoy muchos son parte de la familia y viajan con sus dueños. Por eso, cada vez más hoteles ofrecen habitaciones pet friendly, aunque eso no quita que se presenten situaciones peculiares.
Algunos lectores contaron anécdotas donde hasta gatos residentes reciben a los huéspedes (¡y piden cariños en la habitación!). Otros recordaron que, aunque haya habitaciones “sin mascotas”, es casi imposible garantizar que jamás haya entrado un perro o incluso un caballo miniatura (que, por cierto, en algunos países son animales de servicio reconocidos).
Un comentario que se ganó la ovación fue: “Mi hotel acepta perros, gatos, loros y una vez ¡casi logran meter un pony!” Y otro, con humor ácido, sentenció: “El problema no son los perros, ¡son los dueños que hacen berrinche peor que un Chihuahua!”
Incluso se tocó el tema de las alergias: hay quienes sí requieren habitaciones sin rastros de pelaje. Pero como bien dijo uno, “puedo no estar de acuerdo con los perros en el hotel, pero no voy a gritarle al pobre recepcionista; solo pido amablemente una habitación lejos de ellos”.
¿Y tú, de qué lado de la correa estás?
La próxima vez que vayas a reservar hotel, fíjate si es pet friendly… y piensa si te molestaría tener un vecino de cuarto peludo. Y si eres de los que creen que los perros solo deben estar afuera, recuerda: los tiempos cambian y las mascotas también merecen vacaciones.
¿Tienes una historia loca de hotel y mascotas? ¿Te tocó el huésped que se escandalizó por ver un gato? Cuéntanos en los comentarios, ¡en este blog todos caben, con o sin correa!
Porque al final, como dice el dicho: “Más vale perro amigo, que cliente gruñón”.
¿Te animarías a hospedarte en un hotel lleno de mascotas, o eres de los que prefieren solo humanos? ¡Déjanos tu opinión y sigamos la charla!
Publicación Original en Reddit: You allow pets!? How dare you