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El giro inesperado en la recepción: ¿y si el bar vendiera…?

Bar en la azotea con vista, equipado con TV para partidos de fútbol americano universitario, frente a un atardecer cinematográfico.
Disfruta del ambiente vibrante de nuestro bar en la azotea, donde puedes ver el partido de fútbol americano universitario mientras admiras vistas impresionantes. Sumérgete en esta experiencia cinematográfica mientras saboreas tu bebida favorita y celebras el día del partido con amigos.

En los hoteles, uno piensa que ya lo ha visto todo: desde huéspedes que piden almohadas extra hasta aquellos que llegan buscando el amor de su vida en el lobby. Pero la realidad siempre supera la ficción y, a veces, una simple llamada telefónica puede convertirse en toda una anécdota digna de contar en la próxima reunión familiar. Prepárate para reírte con esta historia que demuestra que, en la recepción, cualquier cosa puede pasar.

Una llamada común… hasta que no lo fue

Imagina que llegas al turno de noche en la recepción de un hotel, listo para otra jornada tranquila. Suena el teléfono y, con esa voz profesional que uno desarrolla después de tantos “buenas noches, recepción, ¿en qué le puedo ayudar?”, respondes la llamada. Del otro lado, una persona interesada en el bar de la azotea: ¿Tiene televisor? ¿Van a poner el partido universitario del sábado? Todo normal, como cualquier noche en cualquier hotel de Ciudad de México, Buenos Aires o Bogotá.

Le das la información, le explicas cómo reservar por internet y crees que la llamada va a terminar ahí. Pero entonces, el cliente suelta la bomba: “¿Y venden marihuana en el bar?”

Aquí es donde, como decimos en Latinoamérica, “se me fue el alma a los pies”. El silencio se apodera de la línea mientras el cerebro trata de procesar si escuchó bien o si es una broma de tus compañeros.

—¿Perdón? ¿Puede repetir?

Y el cliente, como quien pregunta si hay enchufes disponibles: “Sí, sí, ¿venden marihuana? O sea, mota, cannabis…”

—Nnnnooo, señor.

“¿Y coca?”, insiste, como si pidiera una empanada extra.

Aquí ya no sabes si se refiere a la bebida, al refresco, o de plano está preguntando por algo mucho más comprometedor. Con el corazón latiendo y tratando de mantener la compostura, contestas:

—No, señor, tampoco.

La llamada termina, pero lo que queda es una anécdota que merece ser contada.

Entre la incredulidad y las risas: lo que piensa la comunidad

Lo más divertido de esta historia es cómo reaccionó la comunidad de Reddit. Muchos lectores no pudieron evitar bromear sobre la confusión entre “Coca” (la bebida) y “coca” (el polvo prohibido). Uno de los comentarios con más votos, adaptado a nuestro español, dice: “Hubiera estado bueno que le respondieras: ‘No vendemos Coca-Cola, sólo Pepsi… ¿eso le sirve?’” Y es que, en Latinoamérica, la eterna batalla entre Coca y Pepsi es casi tan seria como la de Messi vs. Cristiano.

Otro usuario aportó su toque de humor: “Todos sabemos que el que vende drogas en el hotel es el del estacionamiento, no el del bar.” Esta frase nos trae a la mente esas historias urbanas en las que el “cuate” del valet parking siempre tiene un as bajo la manga.

Por supuesto, también hubo quien se preguntó si en el lugar era legal la marihuana. Porque, aunque en algunos países de la región el tema se está abriendo, todavía no llegamos al punto de que la vendan junto a la cerveza y las papas fritas en el bar del hotel. Un usuario comentó: “Aquí la marihuana es legal, pero necesitas licencia especial para venderla. Es como el tabaco, pero más restringido.” Una realidad que aplica en pocos lugares de América Latina, pero que demuestra que las leyes pueden ser tan enredadas como una telenovela de las nueve.

La cultura de bar… pero no tanto

En nuestros países, los bares de hotel son lugares para relajarse, ver el partido, tomarse una chela fría y, si tienes suerte, ligar un poco. Pero, ¿imaginas que alguien llegue preguntando por marihuana o coca como si pidiera nachos? Eso solo pasa en las películas… o en el turno nocturno de recepción.

Uno de los comentaristas incluso sugirió: “Deberías haberle preguntado: ‘¿De cuál marca prefiere?’” Porque si algo caracteriza al latinoamericano es ese sentido del humor que saca incluso en las situaciones más absurdas.

Y es que, aunque todos conocemos historias de bares “de barrio” donde el mesero tiene cigarros escondidos bajo la barra para los clientes de confianza, lo de vender sustancias ilegales ya es otra historia. Como relató otro usuario, hace años había un bar en su ciudad que vendía cigarrillos “debajo del mostrador”, pero sólo para los clientes de siempre. Y todo por evitar que uno de los parroquianos cruzara la avenida de noche para comprar cigarros y terminara en una tragedia.

¿Qué aprendimos de este giro inesperado?

Esta anécdota nos recuerda que trabajar en atención al cliente es como estar en una serie de comedia sin cortes comerciales. Nunca sabes si el próximo cliente te va a pedir una toalla extra, una almohada, o… una bolsita de “mota”.

Así que, la próxima vez que vayas a un bar de hotel en Latinoamérica y el mesero te pregunte: “¿Desea algo más?”, ten por seguro que, al menos por ahora, lo más fuerte que te van a ofrecer será un tequila o un mezcal.

¿Y tú? ¿Alguna vez te han hecho una pregunta tan insólita en tu trabajo? Cuéntanos tu historia en los comentarios. ¡Las mejores anécdotas merecen ser compartidas y reídas una y otra vez!


Publicación Original en Reddit: The Sudden Left Turn