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El ex que te rechazó… ¿ahora te sigue hasta en LinkedIn? Una historia de “venganza” (o no tanto) digital

Joven reflexionando sobre relaciones pasadas mientras mira su teléfono, con una expresión pensativa.
En una escena fotorrealista, un joven contempla sus experiencias románticas pasadas, especialmente un amor adolescente agridulce. Mientras navega por redes sociales, recuerda las emociones complejas que persisten mucho después de encuentros breves. Esta imagen captura la esencia de la nostalgia y las conexiones inesperadas que moldean nuestras vidas.

¿Quién no ha sentido alguna vez ese cosquilleo de curiosidad por saber qué fue de aquel crush del pasado? Esos amores fugaces que, aunque duraron lo que dura un suspiro, nos dejan pensando “¿y si…?”. Hoy te traigo una historia que parece sacada de una telenovela, pero en versión siglo XXI: una chica que fue rechazada por su crush de la adolescencia y, años después, jura que él la sigue de cerca… al menos, digitalmente.

¿Te imaginas que cada vez que actualizas tu perfil de LinkedIn, esa persona especial (o no tanto) también actualiza el suyo? ¿Coincidencia, destino, o pura imaginación? Aquí te cuento el chisme, con todo y los comentarios de la comunidad digital, que como buen público latino, no se quedó callado.

De amores adolescentes a coincidencias digitales

Nuestra protagonista y su interés amoroso solo compartieron unos días juntos. De esos que parecen eternos, llenos de signos y señales, pero que en la práctica no pasaron de ser una anécdota más en el álbum de la vida. El chico tenía novia, así que cortó toda comunicación, y la historia terminó… o eso pensaban.

Pero, como diría la abuela: “Donde hubo fuego, cenizas quedan”, o al menos, rastros en redes sociales. Años después, ella empezó a notar detalles un tanto inquietantes: cuando se conocieron, llevaba un collar de la Virgen María; poco después, él empezó a usar uno igualito. Luego, él creó una playlist en Spotify llena de canciones que, curiosamente, hacían referencia a la ciudad natal de ella. Y la cereza del pastel: cada vez que ella actualizaba su LinkedIn, él también lo hacía poco después, ya sea cambiando su foto o agregando detalles nuevos.

¿Destino, karma, o simple paranoia? Aquí es donde la historia se pone buena.

La “venganza” más sutil (¿o un espejismo?)

La autora del relato, orgullosa de su “pequeña venganza”, explicaba: “Él me rechazó, pero ahora, cinco años después, soy yo quien lo tiene orbitando a mi alrededor”. Pero la audiencia de Reddit, lejos de aplaudir la astucia, le dio una cucharada de realidad al más puro estilo latino: “¿Dónde está la venganza? Si apenas y se conocen, seguro todo es coincidencia. Mejor vive tu vida y suelta el pasado”, le soltó uno de los comentaristas más votados, con ese tono directo que tanto nos caracteriza.

Otra voz, con humor ácido, remató: “Ambos se están stalkeando. Esto parece más una historia de novela juvenil que una venganza. Mejor búsquense terapia”. Y es que, entre memes y consejos no pedidos, la comunidad dejó claro que la verdadera “venganza” sería dejar de mirar atrás y empezar a escribir un nuevo capítulo.

Incluso hubo quien advirtió: “Si tienes LinkedIn Premium, puedes ver quién visita tu perfil… Así que probablemente él también sabe que tú lo vigilas”. ¡Santo Dios! En estos tiempos quien acecha, también es acechado. Y como decimos en el barrio, “el que busca, encuentra”.

Redes sociales: ¿puente, espejo o pozo sin fondo?

Aquí es donde realmente la historia conecta con todos nosotros. ¿Quién no ha caído alguna vez en la tentación de buscar a un ex, un crush, o incluso a ese compañero de la secundaria con el que jamás hablaste, solo para ver en qué anda? Las redes sociales, como LinkedIn, Facebook o Spotify, nos dan esa ilusión de cercanía, aunque en realidad estemos a kilómetros y años de distancia.

Pero también nos pueden atrapar en un ciclo de comparaciones y obsesiones. Como decía un comentarista, “vivir en el pasado solo te roba el presente”. La moraleja aquí es clara: si te la pasas mirando hacia atrás, te pierdes de todo lo que está pasando ahora. Así que, si tu ex actualiza su foto de perfil después de ti, ¡que le vaya bonito! Pero no dejes que eso defina tu día.

“Stalking” digital: ¿quién no lo ha hecho?

Seamos honestos: en Latinoamérica, el chisme corre por las venas. Ver qué publica tu ex, tu vecina o hasta el compadre del primo no es pecado, es costumbre. Pero hay una línea entre la curiosidad y la obsesión. Como bien dijeron algunos foristas, si ya te encuentras más pendiente de la vida virtual de alguien que de la tuya, es momento de apagar el celular y salir a tomar un café (o un mate, o una agüita fresca, según el país).

Quizás nuestra protagonista no consiguió la venganza épica que buscaba, pero sí nos dejó una lección muy latina: la vida real está aquí y ahora, y lo digital puede ser tan solo un espejismo. Así que mejor, en vez de stalkear a tu ex, busca nuevas historias, ríete del pasado y, si te pican las ganas, actualiza tu LinkedIn… pero por ti, no por nadie más.

¿Y tú, qué opinas?

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Has sentido que alguien te “acecha” digitalmente o, al revés, tú has caído en la tentación de mirar qué fue de aquel viejo amor? Cuéntamelo en los comentarios, y no olvides compartir este post con ese amigo/a que siempre tiene el ojo puesto en las redes de los demás. Después de todo, como decimos en Latinoamérica: “El que no chismea, no progresa”.

¡Hasta la próxima, y recuerda vivir más allá de la pantalla!


Publicación Original en Reddit: A guy I liked as a teenager rejected me. But five years later, he seems to update his social media (particularly his LinkedIn) whenever I do