El drama del early check-in: ¿Por qué llegar temprano al hotel no siempre es buena idea?
¿Alguna vez llegaste a un hotel a las 8 de la mañana con la esperanza de tener tu habitación lista, solo para recibir una sonrisa apretada y la típica frase: “Aún no está disponible, señor”? Si tu respuesta es sí, bienvenido al club de los viajeros madrugadores. Pero antes de soltar el “¡no puede ser!” y poner cara de pocos amigos en la recepción, hoy te cuento por qué el famoso early check-in es una moneda al aire… y a veces, una prueba de paciencia digna de santo.
¿Por qué tanto drama con el early check-in?
En Latinoamérica, como en el resto del mundo, el check-in temprano es casi un milagro: todos lo pedimos, pocos lo consiguen y, según los recepcionistas, muchos lo exigen como si fuera un derecho constitucional. Pero, ¿qué pasa detrás del mostrador? Pues, ni el recepcionista ni el gerente ni el pobre camarista tienen una varita mágica para hacer aparecer habitaciones listas a las 8 de la mañana, sobre todo si el hotel estuvo lleno la noche anterior.
Como bien lo dijo una recepcionista en Reddit: “¡Si no tenemos la habitación lista, entonces toca esperar! ¿Por qué pensaría el huésped que le mentimos?”. Y es que, en serio, ¿qué ganaría el personal del hotel con decirte que no hay habitaciones disponibles si sí las hay? ¡Nadie quiere tener a un huésped cansado y malhumorado dando vueltas por el lobby!
Además, muchos huéspedes no entienden la dinámica: si el check-out es a las 11, y tú llegas a las 8, ¿de dónde crees que mágicamente saldrá tu suite con vista al mar? Como comentó un usuario: “Haz las cuentas, compadre: nadie ha salido aún y los camaristas apenas están arrancando el día”.
La paciencia es una virtud… ¡y puede tener recompensas!
Lo curioso es que, según quienes trabajan en recepción, los huéspedes que llegan con buena actitud y simplemente piden guardar sus maletas suelen tener más suerte. “Hay veces que justo tenemos una habitación disponible y, por ser amables, les damos el cuarto antes de tiempo”, confesó una agente. Incluso algunos viajeros contaron que, por no exigir y solo pedir guardar el equipaje, terminaron recibiendo un upgrade gratis. Imagínate: llegas solo esperando un guardarropa y terminas en una habitación con mejor vista que la que reservaste. Así que, ya sabes, la humildad abre puertas… ¡y habitaciones!
En la conversación, muchos viajeros frecuentes coincidieron en que el early check-in es un “plus”, no un derecho. Uno mencionó: “Si llego temprano y me dicen que no, no pasa nada. Me voy a desayunar y regreso a la hora que corresponde”. Otro confesó: “Cuando viajo a Europa y pido early check-in, lo hago como quien pide un favor, no como quien exige. Si me dicen que no, ni modo”.
Y ojo, que la empatía también juega: otro usuario recordó cómo, después de ver a una pareja armar un escándalo por no tener su habitación lista, él solo pidió dejar sus maletas y terminó recibiendo una habitación lista antes de tiempo. Karma instantáneo, diría cualquiera.
El otro lado de la moneda: la odisea de los empleados
Ahora, del lado del mostrador, la historia es otra. “A veces siento que algunos huéspedes pierden sus modales en cuanto pisan el hotel”, compartió una recepcionista. “He visto gente regresar cada 30 minutos a preguntar si su habitación ya está lista, como si eso acelerara la limpieza”. Y ni hablar de las historias de terror: habitaciones que parecen zona de guerra después de una noche, huéspedes que insisten en entrar a cuartos aún ocupados, o el clásico “pero en la app puse la hora de llegada” (¡eso solo es una referencia, no una promesa, por favor!).
Un camarista añadió: “Hay gente que deja la habitación tan sucia que nos lleva horas ponerla en condiciones”. Y claro, si el personal de limpieza está a las carreras, ¿cómo esperan que a las 9:00 ya esté todo impecable para el siguiente huésped?
Incluso algunos trabajadores bromearon sobre ofrecer habitaciones “con restos de la fiesta anterior” a los impacientes, solo para ver si realmente quieren entrar tan temprano. Mejor reír que llorar, ¿no?
Tips de oro para viajeros latinoamericanos
Así que, si tienes un vuelo llegada a las primeras horas del día y tu plan es ir directo al hotel, aquí van unos consejos que te pueden salvar de un mal rato (y hasta de un coraje):
- Pregunta amablemente y sin exigir. Si hay habitaciones listas, te las ofrecerán sin dudar.
- Aprovecha para desayunar, conocer el barrio o dar una vuelta. Los mejores tacos o arepas suelen encontrarse temprano en la mañana.
- Guarda tus maletas y explora. Muchos hoteles ofrecen guardarropa gratis y, de paso, puedes pedir recomendaciones de lugares cercanos.
- Recuerda: el early check-in es cortesía, no obligación. Si te lo ofrecen, agradece; si no, paciencia.
Y, como bien dijo un viajero: “Si quieres el cuarto que reservaste (esa suite con balcón y vista al mar), tendrás que esperar a que esté lista. Si te urge más descansar, pregunta si hay otra habitación disponible”. A veces, la flexibilidad es tu mejor aliada.
Conclusión: El arte de esperar… y sonreír
La próxima vez que llegues temprano a un hotel, recuerda que del otro lado del mostrador también hay personas haciendo malabares para que todos estén cómodos. Un poco de empatía, una sonrisa y paciencia pueden convertir una espera en una buena historia de viaje. ¿Tienes anécdotas de early check-in, de esas que te hicieron reír o querer llorar? ¡Cuéntanos en los comentarios! Así, entre todos, hacemos la espera más llevadera… y quién sabe, tal vez el universo te premie con una habitación lista antes de tiempo.
¡Buen viaje y, sobre todo, buena vibra en la recepción!
Publicación Original en Reddit: Early Check In…