El día que un huésped buscó a Susie… ¡y terminó en el hotel equivocado!
Trabajar en la recepción de un hotel puede ser como una caja de sorpresas: nunca sabes quién va a cruzar la puerta y mucho menos qué historia te va a contar. Algunos llegan cansados de un viaje, otros con prisas porque se les escapó el autobús… y otros, bueno, llegan con un drama digno de telenovela de las ocho. Hoy les traigo una de esas historias que parecen inventadas, pero que pasaron tal cual. ¿Listos para escuchar sobre el huésped que llegó buscando a Susie (sin apellido), con el corazón roto y una historia que ni Juan Gabriel se habría atrevido a escribir?
El huésped misterioso: cuando el corazón manda… y la cabeza se queda en casa
Todo empezó una tarde tranquila en la recepción. De repente, entra un señor mayor, con el aspecto desaliñado de quien acaba de bajarse del camión después de tres días de viaje. Se acerca y, sin saludar ni nada, suelta la pregunta: “¿Está Susie aquí?”. Yo, con mi mejor cara de “aquí no pasa nada raro”, le pregunto si tiene apellido. Nada. El hombre apenas y recuerda cómo se llama la susodicha.
En esos momentos, más de uno en Latinoamérica pensaría: “¡Este viene buscando a la amante y ni se acuerda cómo se llama!”. Y sí, la intuición no falló. El señor, al ver que yo no cooperaba mucho, empezó a contarme su culebrón: que Susie era su novia después de que su “vieja” lo dejara porque le llegó un mensaje con la foto de otra mujer (según él, de “las bubis” de Susie). ¡Válgame Dios! Ya me sentía como Doña Florinda escuchando los chismes del barrio.
De amores, mensajes y confusiones de hotel
Mientras trataba de explicarle que no podía darle información de los huéspedes (ni aunque tuviera el apellido, porque aquí en Latinoamérica la privacidad es ley en los hoteles), el señor insistía. Decía que tenía que ver a Susie porque ella le había dejado un mensaje para verse ahí. Y para rematar, ¡ni siquiera sabía en qué hotel estaba! De hecho, hasta me puso un buzón de voz de la famosa Susie… y resultó que mencionaba otro hotel completamente diferente.
No pude evitar soltar una risa nerviosa y decirle: “Señor, ese es otro hotel. Aquí no tenemos a ninguna Susie”. Seguro pensó que yo estaba ocultando algo, pero ¿cómo ayudarle si ni nombre completo tenía? En ese momento recordé el comentario de un usuario en la comunidad de Reddit que decía: “Señor, esto no es una fonda, es un hotel”, y no pude dejar de imaginarme al protagonista de nuestra historia pidiendo unos tacos mientras esperaba a Susie.
El chisme no termina: ¿Buscando el amor… o cayendo en una trampa?
Lo más curioso es que en los comentarios de la publicación, varios usuarios bromearon con que el pobre señor tal vez estaba siendo víctima de un engaño por internet. Y es que, con tantas historias de estafas, no faltó quien pensara: “Seguro lo están chamaqueando para sacarle dinero”. Incluso alguien sugirió llamar al otro hotel para saber si Susie realmente existía, como si estuviéramos en una novela de misterio.
Por otro lado, un veterano recepcionista comentó que, si esta era la historia más rara que había vivido el autor, entonces apenas estaba empezando. Y tiene razón: los hoteles en Latinoamérica son como pequeños pueblos, llenos de historias, secretos y uno que otro huésped con el corazón en la mano… y la cabeza en las nubes.
Reflexión: lo que uno vive en la recepción, se queda en la recepción (o se cuenta en internet)
Ser recepcionista en un hotel es ser confidente, psicólogo improvisado y hasta detective. Historias como la de “el señor que buscaba a Susie” nos recuerdan que, aunque el trabajo puede ser rutinario, siempre hay espacio para un buen chisme, una anécdota graciosa o una pequeña lección sobre la importancia de saber a dónde vas (¡y con quién!).
Así que, la próxima vez que pases por la recepción de un hotel, saluda, platica y, si tienes una historia igual de loca, cuéntasela al recepcionista. Quién sabe, a lo mejor termina aquí, en un blog, haciéndonos reír a todos.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Eres de los que ha buscado a alguien en el lugar equivocado? Cuéntanos tu historia en los comentarios. ¡Que no se te quede el chisme guardado!
Publicación Original en Reddit: My strangest experience so far at the front desk