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El día que le rompí el corazón a la reina del salón (y me llevé la mejor venganza de mi vida)

Ilustración 3D en caricatura de un niño reflexionando sobre un desamor escolar con una chica bonita.
Esta vibrante ilustración 3D en caricatura captura la tormenta emocional de un niño recordando un doloroso incidente escolar con una bella chica. Sumérgete en la historia del amor no correspondido y el desamor inesperado mientras exploras las complejidades de las relaciones juveniles.

¿Quién no ha sentido alguna vez la picazón del orgullo herido en la escuela? Esa mezcla de rabia y tristeza cuando te hacen quedar mal frente a todos, justo cuando menos lo esperas. Pues hoy te traigo una historia de esas que parecen sacadas de una novela juvenil, pero que ocurrió en la vida real: la épica venganza, pequeña pero sabrosa, de un estudiante común contra la diva del salón. ¿Listo para sumergirte en este cuento de matemáticas, rivalidad y un toque de karma?

Cuando la belleza no es sinónimo de bondad

Todo comenzó en esos años de secundaria, donde los rumores corren más rápido que el Wi-Fi de la escuela y cualquier novedad es tema de conversación por semanas. Entra en escena “Av”, la chica nueva: guapísima, simpática y, como decimos en México, “partía plaza” por donde pasaba. Todos los chicos caían rendidos a sus pies… menos nuestro protagonista, quien ya sabía que estaba fuera de su liga y prefería no hacerse ilusiones.

Pero la vida da vueltas y, por azares del destino (o del bajo rendimiento en matemáticas), ambos terminaron en el mismo curso de regularización—lo que en inglés llaman “tutoring” pero que en muchos países latinos conocemos como “clases particulares” o “refuerzo”. Aquí ya empezamos a ver diferencias culturales: mientras algunos en Reddit debatían si “tuition” es matrícula o tutoría, en Latinoamérica la mayoría hemos pasado por esas clases extra para no reprobar.

Una burla, una cachetada… y el orgullo por los suelos

La amistad floreció entre cálculos y ecuaciones, hasta que todo se fue al traste en una clase. Llega el momento del examen, nuestro protagonista resuelve el problema, el profe lo felicita, y de pronto… el comentario venenoso de Av: “¡Bien hecho, lo resolviste igualito que en la clase particular!”. El salón explota en risas, menos el maestro, que decide “darle una lección” a punta de borradorazos y palmadas. Sí, aunque para algunos comentaristas en Reddit esto suene a cuento de terror (“¿en serio te pegó el maestro solo por ser aplicado?”), en muchos países de Latinoamérica (y, según los comentarios, en India también), hasta hace no mucho era tristemente habitual que los maestros usaran la chancla, la regla o el borrador para “corregir”.

El golpe físico duele, pero la humillación ante la clase es peor. Y como diría cualquier tía: “Donde duele, es porque importa”. El protagonista, herido en cuerpo y alma, se vuelve el hazmerreír del grupo, y la amistad con Av se rompe como un vaso de vidrio.

El reto: orgullo, lágrimas y una dosis de karma

Pero aquí es donde la historia da el giro. Cuando nuestro héroe le reclama a Av por su actitud, ella, con toda la arrogancia del mundo, le suelta: “No mereces ni estar en mi clase, vas a ser un fracaso seguro”. ¡Toma la cachetada al ego! Pero como buen latino, sabe que al orgullo no se le da la espalda. Así que lanza el reto: “A ver quién saca mejor nota en el examen final”. Ella, claro, se burla aún más.

Y llega el gran día. El maestro anuncia los resultados: él, 418 de 500. Ella, 416. Por apenas dos puntos, el chico que era el chiste del salón le gana a la reina de la burla. Y ahí, en ese momento, sucede la venganza más dulce y sutil: ella, derrotada, le ofrece la mano y un tímido “felicidades”. Él, digno como el Chapulín Colorado, responde con una sonrisa y un “Gracias, Namaste”, juntando las manos como quien despide a una leyenda. No hubo insultos, ni gritos, solo la elegante satisfacción de haberle ganado a quien menos esperaba.

¿Venganza o simple justicia poética? Lo que opina la comunidad

Ahora, si nos lanzamos a la sección de comentarios de Reddit, la cosa se pone buena. Muchos usuarios, como en una sobremesa de domingo, no se aguantaron las ganas de opinar. Uno comenta: “¿Dónde está la venganza aquí?”, otro dice con sarcasmo: “¿De verdad el maestro te pegó solo por intentar demasiado?” (y en el fondo, muchos en Latinoamérica sabemos que sí, tristemente pasa). Y no faltó quien se riera del término “tuition”, que en inglés es la colegiatura, pero en India y otros países se usa para referirse a clases particulares—¡vaya enredo lingüístico!

Y aunque algunos opinaron que “aquí no hubo un corazón roto ni venganza”, lo cierto es que para muchos de nosotros, ganarle aunque sea por un pelo al que siempre nos humilló, se siente como una victoria digna de mariachis y serenata. Como diría tu abuela: “El que ríe al último, ríe mejor”.

Reflexión final: todos tenemos derecho a una pequeña revancha

La vida escolar está llena de historias así: de injusticias, bromas pesadas, pero también de segundas oportunidades y pequeñas victorias. Romperle el corazón a la reina del salón, aunque solo sea por dos puntos en un examen, puede ser el consuelo perfecto para el alma herida. Y, como nos recuerda esta anécdota, a veces la mejor respuesta es la más elegante y tranquila.

¿Tú también tienes una historia de venganza escolar chiquita pero sabrosa? Cuéntanos en los comentarios, que aquí sí nos gusta escuchar hasta el chisme más mínimo. Porque en la escuela, como en la vida, nunca sabes cuándo el de abajo te va a dar la sorpresa.

¡Hasta la próxima, y que el karma siempre juegue de tu lado!


Publicación Original en Reddit: The day when I broke a Girl's heart… Before considering me as a psychopath or a Sadist, please consider the situation I was in...