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El día que la venganza olió peor que la traición: La revancha de un estudiante contra su profe injusto

Todos hemos tenido ese maestro o maestra que, por alguna razón, nos agarró de bajada. Ya sea por una mala pasada del destino, o porque simplemente la vida escolar está llena de injusticias, tarde o temprano nos toca ser los “chivos expiatorios”. Pero, ¿qué pasa cuando la justicia tarda en llegar… o no llega nunca? Bueno, en esta historia real, la venganza se sirvió fría… y apestosa.

Cuando la vida te culpa sin razón (y sin pruebas)

Corría el año 1990. Nada de cámaras de seguridad, ni celulares con cámara, ni redes sociales para quejarte y volverte viral. Un estudiante de último año, conocido en Reddit como u/Turbulentcrayon, nos cuenta cómo todo iba perfecto con un “profe nuevo” hasta que, un día, el extinguidor de incendios decidió “desahogarse” misteriosamente (con un pequeño empujoncito del compañero de atrás, pero nadie supo quién fue). ¿El resultado? El profe, sin dudarlo, lo acusó a él. Palabras van, palabras vienen, y directo a la dirección.

Imagínate la escena: llamado a la oficina, papás enterados, la reputación por los suelos y ni siquiera la oportunidad de dar tu versión… ¡culpable hasta que se demuestre lo contrario! Y, como suele pasar en nuestras escuelas, el profe jamás ofreció disculpas, aunque después el verdadero culpable confesó con otro maestro. ¿Te suena familiar? A más de uno nos han hecho pasar ese trago amargo.

Una venganza digna de película… o de meme

Después de cuatro días de injusticia y silencio, nuestro protagonista decidió que no podía dejar las cosas así. Aquí viene lo bueno: ¿qué harías tú para vengarte de un profe que te dejó morir solo? Bueno, él fue más allá de dejarle un recadito o esconderle los plumones. Compró orina de zorro rojo (sí, así como lo lees, ese líquido asqueroso que usan los cazadores en Estados Unidos para disfrazar su olor) y, con toda la paciencia del mundo, esperó al fin de semana. Se coló al salón cuando no había nadie, y vació dos botellitas de 90 ml cada una dentro del aire acondicionado, dejando que “marinara” todo el fin de semana.

¿El resultado? Según cuentan los que conocen ese olor, es lo más desagradable que te puedes imaginar. Uno de los comentaristas de Reddit lo resume así: “La orina de zorro es uno de los peores olores del universo y es casi imposible de quitar. Le gana por mucho al olor de caja de gato.” Imagínate llegar el lunes y que todo el ala de la escuela huela como si hubieran enterrado ahí una jauría de zorros muertos. Nadie sospechó de él, y el profe nunca recibió su ansiada disculpa… pero sí recibió un castigo olfativo que aún debe recordar.

Entre la risa, el escepticismo y la solidaridad: Así reaccionó la comunidad

No faltó quien se echara unas buenas carcajadas al leer la historia, mientras otros dudaban de la veracidad: “¿De verdad lograste meterte un fin de semana sin que nadie te viera? Antes, aunque no había cámaras, sí había alarmas”, comentó un usuario, recordando que hasta en los 70 ya existía tecnología básica de seguridad. Otros se burlaron del nivel de redacción de nuestro protagonista, diciendo que seguro era la clase de inglés la que le había hecho la vida imposible (“Al menos no eres una IA. Pero apuesto a que reprobaste inglés”, bromeó uno).

Sin embargo, lo más sabroso de la discusión fue cuando empezaron a comparar olores. “La orina de zorro es como mezclar tierra húmeda con todo lo que apesta en la vida. Ni el olor a espárragos de la pipí humana se le acerca”, escribió otro, dejando claro que la venganza fue, literalmente, brutal para las narices de toda la escuela.

La moraleja: No subestimes el poder de un adolescente despechado

¿Fue exagerada la venganza? Tal vez. ¿Fue creativa? Definitivamente. ¿Se lo merecía el profe? Aquí cada quien tendrá su opinión, pero lo cierto es que esta anécdota refleja algo muy latinoamericano: cuando la autoridad abusa, la creatividad popular se activa —ya sea con memes, bromas, o, en este caso, experimentos de química olfativa.

Y, como dicen por ahí, “el que ríe al último, ríe mejor”… aunque en esta historia, el que olió al último, probablemente lloró. Así que ya sabes, la próxima vez que quieras pasarte de listo con un alumno —o si eres el que sufre la injusticia—, recuerda que la venganza, además de ser dulce, a veces puede ser simplemente… ¡apestosa!

Y tú, ¿qué hubieras hecho?

Cuéntanos en los comentarios: ¿alguna vez te acusaron injustamente en la escuela? ¿Qué travesuras o venganzas recuerdas de tus tiempos de estudiante? Comparte tu historia, ríete un rato y, sobre todo, no intentes esto en casa (ni en la escuela).

¿Te gustó la anécdota? ¡Síguenos para más historias que huelen a pura vida… y a pura travesura!


Publicación Original en Reddit: HS Teacher Pissed Me off