El día que Kevin intentó 'rellenar' el dispensador de agua y casi inunda la oficina
En toda oficina latinoamericana hay personajes inolvidables: la señora del café, el que siempre llega tarde, el que nunca trae suppers, y claro, el que siempre la riega… Hoy les traigo la historia de Kevin, un compañero que llevó el concepto de “ponerle ganas” a otro nivel, protagonizando una de esas anécdotas que se cuentan en la sobremesa, con carcajadas y un poco de incredulidad.
¿Quién no ha tenido un “Kevin” en su trabajo? Ese colega que, aunque tiene buena intención, parece que vive en otro planeta. Pues prepárense, porque lo que hizo este Kevin con el dispensador de agua supera cualquier historia de la tía chismosa.
El dispensador de agua: ese enigma moderno
Vamos a ponerle contexto para quienes no están familiarizados con esos dispensadores de agua grandotes, esos que siempre aparecen en oficinas, consultorios y hasta en peluquerías. En Latinoamérica, solemos tener el clásico garrafón de agua que uno voltea y coloca sobre el aparato. Pero, hay quienes, como Kevin, ven el dispensador y piensan que es una cafetera gigante, y ahí es donde empieza la comedia.
Un día cualquiera, nuestro protagonista notó que el agua se había terminado. Hasta ahí, todo bien. Pero en vez de reponer el garrafón vacío por uno nuevo, decidió que el problema era que la “máquina” necesitaba agua directamente. ¿Qué hizo? La desenchufó, la cargó (¡con todo y fuerza de voluntad!) y se la llevó al fregadero. Sí, así como lo leen: el dispensador completo directo al grifo.
Cuando la lógica de Kevin desafía las leyes de la física
Aquí es donde la magia sucede. Kevin abrió la tapa del dispensador y empezó a llenarlo como si fuera una olla de frijoles. Al poco tiempo, el agua comenzó a salir por todos lados, haciendo un verdadero charco en el piso. Imagínense la escena: el piso mojado, los compañeros mirando incrédulos, y Kevin preguntando, confundido, si “alguien tiene un tapón más grande para el hoyo”.
Eso sí, hay que reconocerle a Kevin su creatividad y entusiasmo. Como diría cualquier abuelita: “El que no sabe es como el que no ve”. ¡Pero qué ganas de ayudar! Su lógica era tan inquebrantable como un bolero de Luis Miguel: si falta agua, ¡hay que ponerle agua a la máquina!
No faltó quien, como el usuario jay212127 en el foro, dijera: “Clásico Kevin”. Y es que todos hemos conocido a alguien así, que con la mejor intención termina armando un relajo.
El humor de oficina: entre el facepalm y la solidaridad
En cualquier oficina latinoamericana, esta historia habría terminado con carcajadas, memes en el grupo de WhatsApp y, por supuesto, con Kevin convirtiéndose en leyenda local. ¿Quién no ha presenciado un episodio donde la buena intención acaba en desastre? Desde impresoras atascadas por poner hojas de colores hasta microondas explotados por calentar huevos, todos tenemos historias para contar.
La anécdota de Kevin nos recuerda que el trabajo en equipo implica paciencia y, sobre todo, sentido del humor. Porque sí, reírse de uno mismo (y de los Kevin del mundo) es parte de sobrevivir al estrés laboral. Además, seguro que después de esto, nadie en esa oficina volverá a ver el dispensador de agua de la misma manera.
¿Y tú, tienes un Kevin en tu vida?
En muchos países de Latinoamérica, llamamos “Kevin” al típico compañero que, aunque tiene buenas intenciones, termina haciendo las cosas al revés. En redes sociales, este tipo de historias se comparten con el hashtag #TodosSomosKevin, porque al final, todos la hemos regado alguna vez.
Así que la próxima vez que veas a alguien luchando con el microondas, la cafetera o el dispensador de agua, recuerda la historia de Kevin y piensa: “Hoy por ti, mañana por mí”. Y si eres tú el protagonista del desastre, no te preocupes, ¡al menos tendrás una buena historia para contar en la próxima reunión!
¿Te ha pasado algo parecido en tu chamba? ¿Conoces a un Kevin? ¡Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y únete a la conversación! Porque en el fondo, todos llevamos un pequeño Kevin dentro.
Publicación Original en Reddit: [Work] Kevin tried to refill the water cooler.