El día que “formateamos” la clínica de los papás del jefe por accidente
¿Te imaginas empezar tu primer trabajo en tecnología y, sin querer, dejar sin internet la clínica de los papás del jefe? Pues sí, eso le pasó a un aprendiz que, entre nervios y risas, nos comparte en Reddit una de esas historias que uno nunca olvida y que te enseñan más que cualquier diploma.
La historia tiene todos los ingredientes de una buena anécdota de oficina: tecnología, errores humanos, nombres confusos y, por supuesto, ese susto que te hace sudar frío cuando te das cuenta de lo que hiciste. ¿Te ha pasado algo así? Sigue leyendo que aquí hay lección para rato.
Cuando el “demo” se volvió pesadilla
Todo comenzó como cualquier día normal en la oficina de una empresa que administra redes para consultorios médicos. Usan equipos Unifi para todo, y resulta que uno de sus clientes más “cercanos” es nada menos que la clínica de los papás del CEO, justo al lado de la oficina.
Un compañero, siguiendo las instrucciones, debía preparar un rack de servidores de demostración: conectar la laptop al Unifi Dream Machine (UDM) por cable, apagar el wifi (por si las dudas), cargar una copia de respaldo y agregarlo a la administración. Fácil, ¿no? Pero ya sabemos que en tecnología, lo “fácil” siempre guarda sorpresas.
Después de restaurar la supuesta copia, desconectaron el cable y buscaron la interfaz web del UDM en el portal de administración. Pero nada. No aparecía por ningún lado. Empezaron a moverle, intentando entender qué pasaba, hasta que, de pronto, la clínica vecina, la de los papás del jefe, se quedó sin red. Totalmente. Como si le hubieran quitado la batería al sistema.
El verdadero villano: los nombres (y la falta de organización)
Aquí es donde el cuento toma sabor latino: ¿Quién no ha confundido alguna vez los nombres de los archivos o dispositivos porque todos se llaman “copia”, “respaldo_1” o “servidor_final_final”? En este caso, el UDM de la clínica y el respaldo tenían exactamente el mismo nombre. Nadie lo notó antes de hacer la restauración… hasta que fue demasiado tarde.
Como bien comentó un usuario en Reddit: “No te castigues tanto, la culpa fue de quien les puso esos nombres”. Otro hizo reír a todos diciendo: “En tecnología hay tres tareas difíciles: nombrar cosas, contar cosas y mantener la documentación al día”. ¡Tal cual! ¿Quién no ha visto carpetas como “backup_final”, “backup_final2” o “backup_ahora_sí_último”?
Y es que, como en muchas oficinas en Latinoamérica, a veces el apuro y la confianza hacen que la organización quede en segundo plano. Pero cuando se trata de datos sensibles, como los de una clínica, la cosa se pone seria.
Lecciones aprendidas (a la mala, pero aprendidas)
Después del susto y de las caras largas del jefe (que, seguro, pensó en cambiar de proveedor), la empresa decidió hacer cambios importantes. Ahora usan una cuenta de Unifi separada para pruebas y demostraciones, que no tiene acceso ni a la red de la empresa ni a la de la clínica. Porque, como dijo otro usuario: “El primer error fue conectar redes de empresas diferentes, sobre todo si una maneja información médica sensible.”
Además, la historia sirvió para recordar a todos que, en tecnología, los errores se pagan caros… pero también son oportunidades de aprendizaje. Como dijo alguien en los comentarios: “Te aseguro que no eres el primero ni el último al que le pasa algo así.” Y es cierto: todos los que trabajamos en sistemas tenemos una anécdota de terror para compartir, aunque pocas tan épicas como esta.
Por ahí otro colega recordó una historia parecida: “Me pasó cuando apagué el servidor equivocado y detuve todo el ambiente productivo del cliente, pensando que era solo el de pruebas.” Nos pasa hasta en las mejores familias, ¿no?
Humor, humildad y mucha organización: el combo ganador
Al final del día, lo más importante es reconocer el error, aprender y, con suerte, reírse un poco después del susto. En Latinoamérica, solemos decir que “al mal paso, darle prisa”, pero también que “el que no arriesga, no gana”. Y en tecnología, como en la vida, nadie nace sabiendo.
Por eso, si trabajas en sistemas, no subestimes nunca el poder de un buen nombre, una documentación clara y, sobre todo, separar bien las cuentas y accesos. Así evitarás “brickear” (dejar inservible) el sistema… ¡y el susto de tu vida!
¿Y tú? ¿Te ha pasado algo parecido o conoces a alguien que haya cometido un error tecnológico épico? Cuéntanos en los comentarios, que aquí nadie juzga. ¡Al contrario! Compartir estas historias nos ayuda a todos a ser mejores (y a pasar un buen rato riéndonos de nuestras propias metidas de pata).
Publicación Original en Reddit: That time we accidentally bricked the CEO’s parents’ clinic network