El contratista que pagó $20,000 en monedas: ¿genialidad o berrinche épico?
¿Alguna vez has soñado con vengarte de una multa injusta? ¿Te imaginas llegar a la ventanilla y, en vez de billetes, entregar cubetas y cubetas de monedas? Pues no es ficción, es historia real: un contratista en Maine, Estados Unidos, decidió pagar la friolera de $20,000 dólares en multas por violar normas ambientales… ¡usando monedas! Literalmente, llenó una piscina inflable con monedas y se las llevó al banco. ¿Genio del berrinche o simplemente un “troll” profesional?
Este caso se volvió viral en Reddit, donde los usuarios no tardaron en opinar, debatir y hasta reírse de lo absurdo y, a la vez, ingenioso de la situación. Pero como en cualquier historia, aquí no todo es blanco o negro. ¿Fue un acto de justicia poética o solo un capricho que arruinó la semana a varios empleados inocentes?
Cuando la “obediencia maliciosa” se convierte en arte
En Estados Unidos existe un término muy curioso: “malicious compliance”, que podríamos traducir como “obediencia maliciosa”. Es esa actitud de cumplir con la ley o el reglamento al pie de la letra, pero de forma tan exagerada o literal que la autoridad termina arrepintiéndose de haberlo exigido. En América Latina, decimos “sí, te hago caso… pero a mi manera”, o el clásico “te cumplo la ley, pero no la intención”.
Así fue el caso de este contratista en Palermo, Maine. Tras ser multado por construir sin respetar las regulaciones ambientales, decidió pagar su deuda con el municipio de la manera más engorrosa posible: más de 60 cubetas repletas de monedas. A tal grado que, según reportes, hizo falta una piscina inflable para transportar todas las monedas al banco. Los empleados tardaron varios días en contar todo el dinero. Imagínate la cara de la cajera cuando vio llegar semejante montón de cambio… seguro pensó que era una cámara escondida de “La rosa de Guadalupe”.
¿Venganza dulce o castigo para los de abajo?
En los comentarios de Reddit, el debate se puso candente. Un usuario comentó: “La única gente que sufrió fue el empleado de la alcaldía que tuvo que llevar las monedas al banco y los cajeros que pasaron días contándolas. Ninguno de ellos hizo las leyes de zonificación. El contratista fue el verdadero patán aquí”.
Y es que, seamos sinceros, en América Latina también nos encanta la picardía, pero rara vez pensamos en el pobre empleado que solo está cumpliendo con su chamba. ¿A quién le gustaría pasar horas contando monedas, cuando ni siquiera eres responsable de la multa? Como diría la tía: “Pelean los ricos y pagan los pobres”.
Por otro lado, hubo quien aplaudió el ingenio: “Bravo, jugada maestra”, escribió otro usuario. Incluso uno comparó la situación con un caso donde alguien pagó una infracción usando billetes doblados en origamis de cerditos y los entregó en una caja de donas a la policía. ¡Eso sí es creatividad y ganas de molestar!
¿Es legal pagar así? Diferencias culturales y leyes curiosas
Aquí entra la parte curiosa: en Estados Unidos, el dinero en efectivo es “legal tender”, es decir, la ley obliga a aceptarlo para saldar deudas, sin importar si son monedas o billetes. Sin embargo, en países como Canadá o Reino Unido existen límites muy claros: no puedes obligar a nadie a aceptar más de cierta cantidad en monedas. Imagínate intentar pagar el predial con centavos en México; seguro primero te lanzan a la fila de “atención especial” y después te hacen regresar con billetes.
Un usuario canadiense lo explicó perfecto: “En Canadá, no puedes pagar más de 40 dólares en monedas de dos dólares, o 25 dólares en monedas de uno. Si intentas pagar una multa grande en monedas, te pueden rechazar el pago y aún así debes la deuda”. En Austria te podrían poner otra multa por perder el tiempo del gobierno, ¡y alguien sugirió pagar esa segunda multa también en monedas!
En América Latina, aunque la ley dice que las monedas son de curso legal, en la práctica casi ningún banco aceptaría una montaña de centavos sin rechistar. Y si lo intentas en el supermercado, hasta te ganas una mala cara.
¿Quién gana en este tipo de batallas?
La discusión en Reddit fue intensa. Algunos decían que la empresa debió aceptar el pago sin rechistar, otros que era injusto para los empleados. Un usuario contó que en su ciudad, una persona intentó hacer lo mismo con una compañía eléctrica, pero llegó minutos antes del cierre y solo le aceptaron las monedas que pudieron contar antes de la hora límite. Al final, le cobraron otra multa por el resto no verificado. Como decimos aquí, “te salió el tiro por la culata”.
Otros vieron el lado filosófico: este tipo de acciones, aunque cómicas, no hacen que cambie la ley ni afectan a los verdaderos responsables, solo a quienes están al frente de la ventanilla. Es como cuando te peleas con el cajero del banco porque subieron las comisiones… él no tiene la culpa, pero es el que recibe todo el mal humor.
¿Y tú, qué habrías hecho?
En resumen, la historia del contratista que pagó $20,000 dólares en monedas es el ejemplo perfecto de cómo la “obediencia maliciosa” puede ser divertida, absurda y hasta injusta para algunos. Nos recuerda que, aunque a veces nos den ganas de vengarnos del sistema, los que sufren son los empleados de a pie. Pero también, que con un poco de ingenio, cualquiera puede darle un giro inesperado a las reglas.
¿Te atreverías a pagar una multa así? ¿O prefieres la paz y evitarte problemas? Cuéntame en los comentarios si tienes alguna historia de “obediencia maliciosa” a la mexicana, argentina, colombiana o de tu país. ¡Seguro hay anécdotas igual de sabrosas!
Nos leemos en la próxima, y recuerda: si vas a hacer berrinche, ¡que al menos sea con estilo y sin fastidiar a los demás!
Publicación Original en Reddit: Sweet, petty malicious compliance paying $20k in fines with mainly coins.