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El cliente que no recibió un correo... ¡y juró vengarse en los periódicos!

Personaje de anime preparándose para una campaña, reflexionando sobre un correo perdido mientras trabaja un viernes por la noche.
Atrapada en el trabajo un viernes por la noche, nuestra heroína Gabby se prepara para una emocionante campaña—¡solo otro día en que las cosas no salen como se planean! Disfruta de esta vibrante ilustración de anime que captura el humor de los momentos inesperados.

Si alguna vez has trabajado en atención al cliente—ya sea detrás de una barra, en una tienda, o, como en este caso, en la recepción de un hotel—sabes que los viernes por la noche pueden ser una verdadera caja de sorpresas. Y no siempre sorpresas agradables. Pero hay historias tan absurdas que terminan sacándonos una carcajada, como la que te voy a contar hoy: la del señor que creyó haber descubierto el agujero negro de las reservas porque “no recibió un correo electrónico”.

Un viernes de hotel, rol y llamadas insólitas

La noche pintaba para ser una más en la recepción. Nuestro protagonista, a quien llamaremos el Recepcionista, estaba en lo suyo: preparando personajes para una partida de rol (sí, esas campañas épicas llenas de dragones, venganzas familiares y dados que deciden el destino). Todo parecía tranquilo, hasta que suena el teléfono. No era el ascensor (quien haya trabajado en hotelería sabe que los ascensores tienen vida propia), sino un señor mayor que llamaremos Don Despistado.

—“Necesito el número del hotel que está sobre la carretera cerca de tal lugar”, dice Don Despistado.

El Recepcionista, con el alma ya a media asta: “Señor, ese hotel somos nosotros. ¿En qué le puedo ayudar?”

—“Ah, perfecto. Quiero cancelar mi reservación para esta tarde.”

Hasta aquí, todo normal. Procesan la cancelación, pero Don Despistado pregunta la temida frase: “¿Me van a cobrar por eso?”

Y aquí empiezan los fuegos artificiales.

La batalla épica: “¡Nunca me dijeron que había política de cancelación!”

El Recepcionista le explica, con paciencia de santo, que existe una política de cancelación de 48 horas y que, como era para ese mismo día, sí se le cobraría. Pero Don Despistado, como muchos clientes que creen que las reglas son opcionales, responde indignado: “¡La chica que me atendió dijo que no había política y no me iban a cobrar!”

Aquí podríamos hacer una pausa y preguntarnos: ¿cuántos hemos escuchado algún familiar decir “en el súper me dijeron que había descuento” o “yo lo vi en la televisión”? Sí, la creatividad para evitar cargos es universal.

Don Despistado, no contento, exige hablar con un gerente, amenaza con llamar a la central, y se despide con promesas de volver.

Pero la historia no termina ahí...

El gran argumento: “¡Si no hay correo, no hay reservación!”

Veinte minutos después, suena de nuevo el teléfono. Don Despistado, con voz triunfal, lanza su as bajo la manga: “¡Nunca recibí un correo! Así que no tenía reservación oficial. No pueden cobrarme.”

En ese momento, el Recepcionista debió sentir que el cerebro se le reiniciaba como computadora vieja. Le explica, otra vez, que sí existe la reservación, que tienen sus datos y su tarjeta, y que el sistema ya hizo el cargo. Pero Don Despistado insiste en su lógica: “No hay correo, no hay reservación”.

Aquí es donde los comentarios de la comunidad de Reddit se lucen. Una persona bromeó: “¿Y acaso envió un sobre con su dirección y estampilla para que le mandaran la confirmación como en los viejos tiempos?” Otro propuso que para el reembolso necesitaba presentar dos cajas de cereal de Grape-Nuts, firmadas por el gerente, y pasar el miércoles a las 12:15, justo cuando lleguen los validadores de cajas de cereal. ¡En serio, el humor de la comunidad es oro molido!

Y es que, como bien comentó otra persona: “No recibir un correo no es excusa. ¡Uno debe revisar hasta la carpeta de spam antes de reclamar!” En Latinoamérica, más de uno podría decir: “Eso suena al típico pretexto chilango para no pagar la tanda”.

Entre dragones, periódicos y clientes creativos

Para rematar, Don Despistado amenaza con llamar a los periódicos. “¡Esto saldrá en portada!”, dice, como si el mundo entero estuviera esperando la noticia de un hotel que cobró según su política. Más de uno en los comentarios recordó escenas de telenovelas donde el villano amenaza con “ir a la Profeco” (la oficina de defensa del consumidor en México) o hacer una denuncia pública por el drama más mínimo.

Mientras tanto, nuestro Recepcionista solo puede reírse y pensar en su campaña de rol, donde los dragones y los héroes al menos siguen las reglas… o las rompen con estilo, no con excusas baratas.

Como dato curioso, el Recepcionista aclaró en los comentarios que Don Despistado nunca dio su correo al hacer la reservación. ¡Por eso nunca le llegó nada! Pero claro, el sentido común es el menos común de los sentidos.

Cierre: Una lección para clientes y hoteleros

La moraleja aquí es clara: si vas a reservar, pregunta por la política de cancelación, lee los términos y, si tienes dudas, pide todo por escrito. Y si no te llega un correo, mejor llama antes de asumir que no existe la reservación. Como dicen en mi pueblo: “Cuentas claras, amistades largas”.

Y para los que atienden al público… ¡ánimo! Siempre habrá historias para contar, y si tienes una buena anécdota, compártela aquí abajo. ¿Te han tocado clientes que intentan inventar reglas? ¿Qué excusa es la más creativa que has escuchado? ¡Cuéntanos y hagamos juntos el libro de las excusas imposibles!

Porque en la recepción, como en la vida, nunca sabes si te toca dragón o Don Despistado.


Publicación Original en Reddit: I didn't get an email.