Saltar a contenido

El círculo sin fin del servicio al cliente: ¿Cumplimiento malicioso o pesadilla laboral?

Un cliente participando en prácticas de economía circular, mostrando el concepto de cumplimiento malicioso en un estilo fotorrealista.
Esta imagen fotorrealista ilustra el concepto de clientes circulares, destacando las sutilezas del cumplimiento malicioso en prácticas sostenibles. Descubre cómo los clientes navegan el equilibrio entre el cumplimiento y la innovación en la economía circular.

¿Alguna vez te has sentido atrapado en una llamada de atención al cliente que parece no terminar nunca? Como cuando preguntas por una solución y la persona del otro lado solo te responde como disco rayado: “¿Hay algo más en lo que pueda ayudarle?” Una y otra vez, como si estuvieran en modo automático. Si esto te suena familiar, prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, sentirte identificado con la historia que te traigo hoy, directamente del legendario sub de Reddit r/CSnightmares.

Porque sí, detrás de cada “¿le puedo ayudar en algo más?” también hay un humano, a veces tan frustrado como tú, cumpliendo con políticas absurdas que ni en la telenovela más dramática de Televisa se atreverían a inventar.

El bucle eterno: cuando la atención al cliente es como el Día de la Marmota

La historia original, compartida por u/Silver_Wonder_7104, nos lleva a un call center donde la política interna era tan rígida que parecía escrita por el mismísimo diablo de los trámites burocráticos. La regla: no podías cerrar la llamada hasta preguntar, una y otra vez, si había “algo más en lo que pudiera ayudar” al cliente. No importaba si ya habías resuelto el problema o si la persona al teléfono ya estaba tan fastidiada como tú. Había que seguir… y seguir… y seguir.

¿Te imaginas? Es como cuando en la tiendita de la esquina te preguntan si quieres recargar saldo, comprar cigarros, o llevarte una promo de Sabritas, aunque solo hayas entrado por una Coca-Cola. Pero aquí, multiplicado por diez y con la amenaza de que, si no lo haces, el supervisor te cae como el SAT en quincena.

Clientes circulares: cuando el cliente y el agente se enredan en la misma cuerda

La mejor parte de la historia son los “clientes circulares”. Así bautizó Silver_Wonder_7104 a esas personas que, al igual que el agente, entraban en el mismo juego: repetir, repetir y repetir. Como bien comentó un usuario en Reddit, u/mmilanese (traducido y adaptado): “A veces me toca un agente de servicio tan ‘en piloto automático’ que solo repite el guion. En esos casos, yo también me pongo en modo robot y repito lo mismo como niño terco, hasta que alguno de los dos se rinda”.

Y lo más curioso es que, ¡funciona! A veces el cliente obtiene lo que quiere solo por insistir, y el agente termina cediendo, resignado a la fuerza del loop infinito. Es un juego de resistencia digno de una piñata: el que aguanta más, gana.

¿Y el sentido común? Bien, gracias

Muchos se preguntarán: ¿no hay manera de salirse de ese círculo? ¿No se puede usar un poco de sentido común? Algunos usuarios sugirieron opciones sensatas, como transferir la llamada a un supervisor (ese clásico “¿quiere hablar con mi encargado?” que todos conocemos en Latinoamérica). Otros, como u/Metalsmith21, compartieron su truco: “Cuando ya se empieza a repetir la conversación, digo: ‘Como ya no tiene más dudas que pueda resolver, voy a terminar la llamada, que tenga buen día’”. ¿Y saben qué? ¡Nadie explotó! Ni el jefe, ni la empresa, ni el cliente.

Pero no todos los lugares permiten ese lujo. Como explicó el propio autor de la historia, la política interna era inflexible: “Debía seguir preguntando las veces que fueran necesarias, hasta que el cliente dijera que no tenía más dudas”. Imagina el nivel de burocracia. En palabras de u/ReluctantPhoenician: “Parece un lugar horrible para trabajar y para ser cliente. Me alegra que ya no tengas que lidiar con eso”.

Y aquí es donde muchos de nosotros levantamos la ceja y pensamos: “Esto me recuerda a las filas eternas del banco, cuando tienes que pasar por tres ventanillas para un solo trámite”. O al típico “vuelva mañana” del funcionario público. La burocracia, aunque cambien los países y los idiomas, es igual de absurda en todos lados.

Cumplimiento malicioso: cuando cumplir la regla es la mejor protesta

Lo más sabroso de la historia es que nuestro protagonista, harto pero con humor, decidió aplicar lo que en internet se conoce como “cumplimiento malicioso”: seguir la regla al pie de la letra, aunque sea ridícula, solo para demostrar lo absurdo de la política. Un acto de rebeldía silenciosa, muy al estilo latinoamericano: “¿Así quieres que lo haga? ¡Pues así lo haré, y verás lo inútil que es!”

Ese tipo de protesta pasiva es más común de lo que crees. A veces la mejor forma de evidenciar lo mal diseñadas que están las reglas es cumplirlas tan literalmente que todos los involucrados terminen hartos. Y como bien dice la sabiduría popular: “Donde manda capitán, no gobierna marinero”.

Reflexiones finales: ¿qué podemos aprender de este círculo vicioso?

Detrás de cada llamada que parece salida de un sketch de Les Luthiers, hay personas tratando de hacer lo mejor que pueden con lo que tienen. Si alguna vez te toca ser el cliente circular o el agente atrapado, recuerda: un poco de empatía, sentido del humor y, sobre todo, ganas de buscar soluciones pueden romper hasta el bucle más absurdo.

Y tú, ¿has vivido algo parecido? ¿Cuál es tu historia más surrealista de atención al cliente? Cuéntanos en los comentarios, porque todos tenemos una anécdota digna de telenovela o de meme para compartir. ¡Hasta la próxima, y que la burocracia no te atrape!


Publicación Original en Reddit: Circular customers - Malicious compliance?