El arte de la venganza pequeña: Cuando no te lavas las manos en el gimnasio, te toca esperar
¿Alguna vez has salido del baño del gimnasio, listo para seguir con tu rutina, y de repente te encuentras bloqueado por alguien que parece estar secándose las manos como si preparara una cirugía a corazón abierto? Bueno, quizá te lo merecías. Hoy te traigo una historia tan divertida como asquerosa que expone una verdad incómoda: la mitad de los hombres no se lavan las manos después de ir al baño… ¡y un buen número tampoco después de hacer del dos!
Entre sudor, fierros y… bacterias
Los gimnasios en Latinoamérica son templos de la salud, pero también pueden ser auténticos laboratorios de bacterias. El relato original, compartido por un usuario gringo en Reddit, nos hace reír y al mismo tiempo pensar: después de terminar su rutina, fue al baño, se lavó las manos cuidadosamente y, de pronto, vio a otro hombre que usó el urinario y se dirigía directo a la salida… ¡sin siquiera pasar cerca del lavabo! El destino (y el diseño del baño) quiso que el camino fuera bloqueado por nuestro protagonista, quien decidió tomarse su tiempo secando las manos, moviéndose con precisión quirúrgica y dejando claro al “pecador” que, si no te lavas las manos, tendrás que esperar.
Y sí, aunque en México, Colombia, Argentina o Chile nos encanta el chisme y la “miradita” incómoda, en realidad este tipo de situaciones ocurren en cualquier parte del mundo. Como bien decía una comentarista: “¡Qué asco! Y luego andan tocando todos los aparatos del gym.” ¿Te imaginas en plena sentadilla, agarrando una barra que pasó por esas manos?
¿Por qué no nos lavamos las manos? Excusas y realidades
Lo peor no es solo el acto, sino las excusas que la gente inventa. Uno de los comentarios más populares resume la mentalidad de muchos: “Mi papá siempre me enseñó a no orinarme en las manos, así que no necesito lavármelas.” ¡Por favor! Eso es como decir que no lavas los platos porque solo tomaste agua en ellos.
Por otro lado, una voz sensata de la comunidad recuerda que, aunque la orina “fresca” no es tan peligrosa como las heces, igual las manos tocan partes del cuerpo donde las bacterias abundan. Además, en el gym todos tocamos las mismas mancuernas, máquinas y hasta las pesas rusas, así que el riesgo de contagio es real. Como diría cualquier abuela latinoamericana: “Más vale prevenir que lamentar.”
Y sí, también hay quien dice que el secador de manos es peor que no lavarse, porque puede esparcir más gérmenes. Pero bueno, entre uno y otro, ¡mejor papelito y a la basura!
El club de los obsesivos (y los valientes)
No falta el que lleva toallitas desinfectantes, gel antibacterial, y hasta limpia la máquina antes y después de usarla. Uno de los comentaristas cuenta que, después del COVID, nunca volvió a confiar en los demás y ahora limpia todo antes de usarlo. Otro confiesa que siempre usa una servilleta para abrir la puerta del baño: “No voy a tocar la misma manija que el animalito que no se lava”.
Y claro, están los valientes: quienes, al ver a alguien salir del baño sin lavarse, lo señalan sin pena frente a sus amigos o familiares. Como la persona que gritó en pleno bar: “¡Oye, el de la camisa azul, no se lavó las manos después de ir al baño!” A veces, la vergüenza pública es la mejor manera de educar.
¿Y las mujeres? Spoiler: tampoco se salvan
No creas que esto es solo cosa de hombres. Varias usuarias confiesan que han visto a otras mujeres salir del cubículo sin lavarse las manos, incluso después de “una faena mayor”. Así que, aunque el estereotipo dice que las mujeres son más limpias, la realidad es que la flojera y el descuido no discriminan género.
Al final, como decía un usuario, “los humanos somos unos cochinos”. Y aunque nos burlemos de los “gringos”, en Latinoamérica tampoco somos santos: ¿quién no ha visto a alguien salir del sanitario en la oficina, la escuela o el centro comercial y ni pasa por el lavamanos?
Reflexión final: Hazlo por ti y por los demás
Si quieres evitar pesadillas como la de encontrar a “Don Mano Sucia” usando los mismos dados en el casino, o tocando tu plato en el restaurante, no te queda más que ser parte del cambio. Lávate las manos, usa papel para abrir la puerta y no temas señalar (con elegancia) a quien no lo hace.
Recuerda, lavarse las manos solo toma 20 segundos, pero puede evitarte una semana de malestar estomacal, un resfriado, o algo peor. Como diría tu tía: “No seas cochino, lávate las manos”.
¿Y tú? ¿Te has topado con algún “Don Mano Sucia” en el gym, la oficina o el antro? ¿Te animarías a hacerle la pequeña venganza de bloquearle el paso? ¡Cuéntanos tu historia en los comentarios y comparte para que más gente deje de esparcir bacterias por todos lados!
Publicación Original en Reddit: Not wash your hands after peeing? You’ll have to wait to leave.