¿Debería dar propina al botones? La historia de un viajero confundido en Las Vegas
¿Alguna vez te has sentido perdido en un lugar elegante, sin saber si debes dar propina o no? Imagina que viajas a Las Vegas por primera vez, llegas a un hotel de lujo del Strip y, sin darte cuenta, terminas ofendiendo al botones (bell hop) solo por falta de experiencia. Así le pasó a un usuario de Reddit, quien compartió su aventura con una mezcla de culpa, humor y mucha sinceridad. Si alguna vez te has preguntado si las propinas son obligatorias o si simplemente estás regalando dinero, esta historia es para ti.
Las Vegas: Donde hasta el aire condicionado parece pedir propina
En Latinoamérica, solemos tener una relación algo ambigua con las propinas. En algunos países, dejar unos pesos al mesero es casi un acto de cortesía, pero en otros, es opcional o incluso motivo de discusión familiar: “¡No le dejes tanto, es su trabajo!”. Pero en Estados Unidos, especialmente en lugares como Las Vegas, la cosa es diferente. Allí, hasta el botones espera su “agradecimiento en efectivo” por llevarte las maletas.
El protagonista de nuestra historia, un joven inexperto en hoteles de lujo, llegó a Las Vegas para una expo, dejó su equipaje en el mostrador de equipaje y se fue directo al evento. Horas después, cuando le llevaron sus maletas al cuarto, no dio propina porque... ¡nunca carga efectivo! El botones, indignado, soltó un “¡Increíble!” en voz alta y se fue refunfuñando.
Propinas: la cultura, el mito, la confusión
¿Te ha pasado que entras a un restaurante nuevo y dudas si dejar propina? Ahora imagina esa sensación multiplicada por diez en un hotel cinco estrellas de Las Vegas. Varios comentaristas en Reddit opinaron sobre el asunto, y las diferencias culturales salieron a relucir. Uno de los usuarios más populares en la discusión comentó: “La propina nunca es un hecho. Ese tipo fue grosero”. En América Latina, solemos pensar igual: la propina es un extra, un premio por buen servicio, no una obligación.
Pero, como bien dijo otro usuario, en Las Vegas “esperan que saques la cartera hasta para sonreírte”. Es parte del show, del ambiente de derroche y “buena onda” que caracteriza a la ciudad. Allá, no dar propina puede ser visto casi como una ofensa personal, aunque uno no lo haga de mala fe.
Incluso hubo quien comparó la situación con pedir ayuda para cargar bolsas en el supermercado o la tienda de materiales: “Yo siempre les doy una lana”. Pero otro respondió con humor: “Eso ya suena a que les estás pagando por el trabajo, no a una propina”. ¡Y qué razón tiene! En muchos países, el sueldo se supone que cubre el servicio básico, y la propina es solo por atención especial. Pero en Estados Unidos, especialmente en la industria de la hospitalidad, el sistema depende de las propinas como parte esencial del ingreso.
¿Y si no traigo efectivo? El dilema moderno
La mayoría de nosotros ya vivimos con tarjeta y apps de pago. ¿Quién carga billetes hoy en día? Nuestro viajero comenta que desearía que hubiera forma de dar propina con tarjeta o app, porque se sintió terrible no poder recompensar el servicio del botones. Uno de los comentaristas le sugirió: “Todavía puedes buscarlo y darle la propina después”. Incluso, un trabajador de hotel compartió: “A veces la gente regresa al día siguiente y me da 20 dólares diciendo ‘perdón, ayer no tenía efectivo’”. ¡Eso sí es ser buena onda!
Pero también hubo mensajes de alivio: “No te sientas mal, yo trabajé de mesero y nunca lo vi como obligación. Ese botones solo tenía un mal día”. Otro añadió: “Los buenos botones mantienen la actitud, haya o no propina. Al final todo se nivela”. Una lección para no tomarse las cosas tan a pecho y recordar que, a veces, la amabilidad es más importante que unos cuantos dólares o pesos.
¿Y qué hacemos los latinos cuando viajamos?
Si viajas a Estados Unidos, especialmente a ciudades como Las Vegas, Miami o Nueva York, prepárate para el “tipping culture”: no solo es esperado, sino que a veces es necesario para recibir buen servicio. Pero tampoco te sientas mal si te equivocas: mucha gente local tampoco está de acuerdo con el sistema, y algunos trabajadores entienden que los turistas pueden no estar familiarizados.
En Latinoamérica, la propina suele ser solo un detalle opcional, y nunca falta el compadre que dice: “No le des tanto, si no es tu primo”. Pero si visitas un hotel de lujo en el extranjero, mejor lleva unos billetes chicos en la cartera. Y si te pasa como al protagonista y no tienes efectivo, ¡no te tortures! Puedes explicarlo con una sonrisa, o incluso regresar más tarde a agradecer.
Conclusión: ¿Propina sí o no? Depende de dónde estés… y de tu bolsillo
Al final, lo importante es tener empatía y buen trato. Si tienes dudas, observa cómo actúan los demás o pregunta sin pena: “¿Aquí se acostumbra dar propina?”. Y si alguna vez te pasa lo del viajero de Las Vegas, recuerda que todos aprendemos en el camino. Como dijo un comentarista: “No es tu problema, es el de él”.
¿Tú qué opinas? ¿Te han pasado historias chuscas con las propinas viajando? Cuéntanos en los comentarios y comparte tus anécdotas. ¡Así aprendemos juntos y, de paso, nos echamos unas risas!
¡Hasta la próxima, viajeros curiosos!
Publicación Original en Reddit: I may have unintentionally stiffed the bell hop