¡Cuidado con las reservas fantasma! Así operan los estafadores de hoteles en internet
¿Alguna vez soñaste con hospedarte en un hotel de lujo, con jacuzzi, carrito de golf y cenas incluidas, solo para llegar y descubrir que te dieron gato por liebre? Pues, aunque suene a una mala telenovela, esto le pasa a muchas personas en Latinoamérica y el mundo por culpa de estafadores que se aprovechan de los descuidados en internet. Hoy te cuento una historia que, más que increíble, parece sacada de un episodio de “La Rosa de Guadalupe”, pero en versión hotelera.
El engaño empieza con un clic: ¿por qué caemos en la trampa?
Imagínate: buscas un hotel en Google, ves un enlace patrocinado (de esos que aparecen antes que todo lo demás), le das clic y te sale un número para reservar. Llamas pensando que hablas con el hotel directo, pero en realidad del otro lado está un “vivo” que se hace pasar por empleado, te promete el paraíso y te cobra una “modesta” comisión adicional. Pero, ¡ojo! En tu estado de cuenta aparece una empresa de Utah y, para rematar, te llenan de promesas: jacuzzi, cenas incluidas (aunque el hotel ni restaurante tiene), habitación con chimenea, y hasta carrito de golf para recorrer el pueblo.
La cosa no termina ahí. Como en la historia original de Reddit, una pareja joven, quizás en su primera aventura reservando hotel, cayó redondita. El supuesto empleado, un latinoamericano (aunque en el hotel nadie habla español), les insistió que reservar directo era mejor que usar las páginas conocidas. Les aseguró una suite King con chimenea, pero al llegar solo había una habitación doble normal. “Aquí tiene su confirmación por mensaje de texto”, dijo el cliente; pero el hotel ni sistema de mensajes tiene.
Como bien comenta uno de los trabajadores en la comunidad: “Nosotros quedamos como los malos, porque el huésped llega pensando que le prometimos el cielo y la tierra, cuando en realidad ni gimnasio tenemos, ni suites, ni nada de eso”. Y claro, ¿quién termina recibiendo el regaño? El recepcionista, como siempre.
¿Por qué estas páginas siguen existiendo? El limbo legal de la estafa
Muchos nos preguntamos: ¿cómo es posible que estos estafadores sigan operando tan campantes? Hay quien dice que “es legal, pero apenas”. Usan letras pequeñitas donde aclaran que no son el hotel oficial, pero basta que llames al número y ya caíste en su red. Como quien dice, “el que avisa no traiciona”, pero aquí el aviso es tan mínimo que ni con lupa se ve.
Un usuario lo resumió perfecto: “Extraño cuando la barra de direcciones era solo eso, una barra de direcciones y no un buscador disfrazado”. ¡Cuánta razón! Hoy los anuncios pagados son la carnada perfecta, sobre todo para quienes no son tan techies. Eliminarlos no erradicaría la estafa, pero sí le quitaría fuerza.
¿Y si reclamas a la tarjeta? Algunos han logrado recuperar algo, otros no. Los estafadores suelen grabar la llamada y te hacen aceptar los cargos al final, como si fuera un contrato. Así evitan devoluciones y te dejan con el coraje de haber pagado de más por una habitación normalita.
El impacto real: cuando lo digital afecta la experiencia humana
Quizá lo más triste de todo es que estos fraudes manchan la experiencia del viajero y la reputación del hotel. Como mencionó otra persona en el foro: “Esto arruina la estancia del huésped desde el inicio, y aunque no es culpa nuestra, termina reflejándose en nosotros”. ¿Resultado? Reclamos, frustraciones y, a veces, malas reseñas que ni las abuelas perdonan.
En Latinoamérica, donde la calidez del servicio es sagrada y la confianza se gana a pulso, este tipo de engaños nos pega doble. Es como cuando pides tacos de pastor y te sirven soya: no solo te quedas con el antojo, sino que te sientes traicionado.
Consejos para no caer: que no te vean la cara de turista despistado
- Siempre verifica la página oficial del hotel. Busca la dirección web real, no te fíes solo de los primeros resultados patrocinados.
- Desconfía de las promesas exageradas. Si te ofrecen más de lo que parece lógico (o si ni restaurante tiene el hotel), sospecha.
- Pregunta y confirma. Llama al teléfono oficial (buscado en la web del hotel o en sus redes sociales).
- No te presiones por cerrar la reserva rápido. Quien mete prisa, algo esconde.
- Considera usar un bloqueador de anuncios. Como decía un usuario: “Por cosas como estas, uso adblocker”.
Y si ya te pasó, no te quedes callado. Levanta tu queja con las autoridades locales (PROFECO en México, SERNAC en Chile, INDECOPI en Perú, etc.), reporta el anuncio en Google y comparte tu experiencia para que no le pase a otros.
Conclusión: Unidos contra los vivales digitales
La próxima vez que busques hotel, acuérdate de esta historia y no te dejes llevar por promesas de cuentos de hadas. La mejor recomendación: reserva siempre por los canales oficiales y, si tienes dudas, pregunta directo al hotel. Así evitamos que los estafadores sigan “paseando en carrito de golf” a costa de la buena fe de la gente.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Tienes algún consejo extra? ¡Compártelo en los comentarios y hagamos comunidad para que a nadie le vean la cara de turista distraído!
Publicación Original en Reddit: The scamming reservation website