Cuando tu roomie prefiere a sus perros… ¡y a sus telenovelas! La venganza pasivo-agresiva de los audífonos
Vivir con roomies es como jugar a la ruleta rusa: nunca sabes si te va a tocar alguien que se convierta en tu mejor amigo, o si terminarás contando los días para mudarte. Pero lo que le pasó a Quadrilaterally, una joven de 31 años, merece un premio a la paciencia… y a la creatividad para sobrevivir al caos.
Imagina compartir tu depa con una señora de 61 años, dos perritos que creen que el tapete es el baño y un soundtrack constante de televisión prendida 21 horas al día. Ahora súmale el clásico drama de “eres antisocial porque usas audífonos y no quieres oírme hablar de mis hijas y mis problemas”. ¿Qué harías tú?
Convivir… o sobrevivir: el arte de la tolerancia
La convivencia es terreno minado en Latinoamérica. Aquí, compartir casa es común, ya sea por la economía, la familia extendida o simplemente porque “mejor juntos que solos”. Pero, como bien dicen nuestras abuelas: “El casado, casa quiere”… ¡y el roomie también!
Quadrilaterally describe una situación digna de novela: ella calladita, limpia, amable, tratando de no molestar. Hasta la invitaron a mudarse con ellos porque “es buena onda”. Todo iba bien, hasta que se atrevió a señalar que los perros de Agnes (la roomie mayor) trataban el departamento como baño público.
¿La respuesta? Agnes, que tiene tiempo de sobra y poca paciencia, se ofendió y de la nada empezó a quejarse de lo “antisocial” que es Quadrilaterally por usar audífonos. Como si fuera un pecado mortal querer escuchar tu podcast favorito o escaparte del ruido eterno de la tele.
Cuando la pasivo-agresividad se vuelve regla de oro
La joya de la historia es la reacción de Quadrilaterally. Cansada de quejarse por los audífonos, decidió cumplir la “regla” al pie de la letra: “¿No quieres que use audífonos? ¡Perfecto! Ahora mi música va por bocinas”. Y claro, Agnes explotó como si le hubieran dado una cachetada con guante blanco.
En el post original, Quadrilaterally comparte el mensaje furioso de Agnes: “¿Qué pretendes lograr con esto?” y la compara con sus hijas, como si fuera una adolescente rebelde. Pero la protagonista solo bajó el volumen y siguió con su vida. Porque, como bien dice: “No es mi responsabilidad entretenerte, por incómodo que te resulte”.
Uno de los comentarios más populares en Reddit lo resume a la perfección: “Brother, yo ya me habría mudado. Roomie mayor, desempleada y con más tiempo que dinero o cerebro, no es la mejor combinación”. Y la respuesta de Quadrilaterally es épica: “Ya estoy buscando, gracias”. ¡No hay mal que dure cien años!
Opiniones y consejos de la comunidad: ¡No estás solo!
En los comentarios, muchos comparten historias igual de surrealistas. Desde el que prefiere vivir en una bodega antes de aguantar dos teles prendidas 21 horas al día, hasta quien sugiere que la señora invite a sus amigas a platicar para no recargar toda su necesidad de compañía en una sola persona.
Varios se identifican con la soledad de los adultos mayores, pero dejan claro: “Tu departamento no es un club social, es tu refugio”. Y como bien apunta otro usuario, nada justifica dejar que los perros usen la sala como baño. “Eso no solo es asqueroso, ¡es un riesgo para la salud!”
Quadrilaterally revela que Agnes hasta la bloqueó por correo electrónico. ¿Bloquear a tu roomie por mail? Eso ni en las telenovelas de TV Azteca. Los comentarios se burlan: “¿Te bloqueó solo en redes, o también en la vida real? ¿Tuviste que enterarte por correo porque ni cuenta te diste?”. La ironía no podía faltar.
Incluso dan consejos legales y de convivencia: “Avisa al casero cuando te vayas, porque seguro Agnes va a culparte por el estado del lugar. Y guarda pruebas del desorden de los perros por si las dudas”.
Reflexión final: ¿Qué harías tú en su lugar?
Vivir con extraños siempre trae sorpresas, pero hay límites. El respeto es básico, y nadie está obligado a ser el payaso o terapeuta del otro. Como diría cualquier tía en una reunión familiar: “Cada quien su espacio, cada quien su rollo”.
Quadrilaterally decidió buscar su paz en otro lado. Y muchos en la comunidad la aplauden: “Ojalá encuentres un lugar limpio y tranquilo, donde puedas hacer de tu casa tu santuario”.
¿Y tú? ¿Has tenido roomies insoportables o historias dignas de compartir? ¿Hasta dónde aguantarías el caos antes de poner tus límites (o tus bocinas)? ¡Cuéntanos tu experiencia! Porque en Latinoamérica, si algo nos sobra, son anécdotas de convivencia.
¿Te animarías a la venganza pasivo-agresiva o prefieres el diálogo directo? ¡Te leemos en los comentarios!
Publicación Original en Reddit: It's Speakers for You, Roomie. Called me Anti-Social for Wearing Headphones, After I Complained About Her Two Dogs Using the Apartment as a Bathroom