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Cuando tu perro es más vengativo que tu ex: La historia de una mini “jefa de la mafia”

¿Quién dijo que los perros son todo amor y lealtad? Si crees que solo los humanos sabemos ser rencorosos, prepárate porque lo que te voy a contar parece sacado de una telenovela mexicana… ¡pero con protagonistas de cuatro patas! Hoy te traigo la historia de una pequeña min pin (mezcla de pinscher miniatura y coonhound) que, con apenas 10 kilos, le enseñó a su compañera doberman de 30 kilos quién manda en la casa.

No te engañes por el tamaño: aquí la chiquita no solo tiene actitud, tiene agenda. Y lo mejor: lo hizo todo bajo la atenta mirada de su dueña, dejando claro que, en cuestiones de territorio… los perros chicos pueden ser más “mafiosos” que el mismísimo Don Corleone.

La escena: un drama digno de “La Rosa de Guadalupe”

Imagina la escena: noche tranquila, dos perras, cada una con su huesito. La doberman, como buena comelona, se acaba su snack en segundos. La min pin, más cautelosa, se queda en el cuarto con su premio, mientras la doberman se va a la sala, tal vez a buscar otro tesoro.

Pero cuando la grandota regresa, la min pin se planta en la puerta como si fuera la portera de la disco más exclusiva de la ciudad: “Aquí no entras, guapa… mi hueso, mis reglas”. Ni la doberman se atrevió a cruzar la línea invisible. Y cuando la dueña intervino para calmar las aguas, la pequeña decidió que era hora de impartir justicia a su manera.

Más allá del “territorio”: la venganza servida… ¡calientita!

Aquí viene lo mejor: con su hueso en la boca, la min pin pasó junto a los juguetes favoritos de la doberman –esos que seguro cuestan más que un peluche de feria–, se detuvo, miró por encima del hombro y, sin perder contacto visual, ¡se agachó y orinó sobre ellos! Pero eso no fue suficiente: caminó, cual diva despechada, y fue dejando su “firma” por toda la sala… incluyendo un par de zapatos de la dueña, todo mientras la miraba como diciendo “esto va por ti, por la doberman y por todos los que se atrevan a desafiarme”.

¿Quién necesita telenovelas cuando tienes a una perra con más drama que Teresa?

La comunidad opina: ¿venganza o instinto perruno?

Esta historia, compartida originalmente por u/pani_ania en Reddit, desató una avalancha de comentarios. Y es que, en Latinoamérica, todos tenemos ese primo, vecina o compañero de trabajo que no olvida una ofensa… pero ¿un perro? Uno de los comentarios más populares la llamó “la jefa de la mafia min pin”, y otro bromeó: “Bonitos juguetes tienes ahí… sería una pena si… les cayera una ‘lluviecita’”.

Muchos lectores se sintieron identificados, contando anécdotas de sus propios perros vengativos: desde el min pin que orinó la puerta del vecino chihuahua gritón, hasta el border collie que desenterró un rosal solo para dejarlo en la entrada como trofeo. Y no faltaron los que dijeron “por eso prefiero los gatos”, aunque otros respondieron que los felinos también tienen lo suyo y hasta compartieron historias de gatos que orinan en almohadas, ropa o incluso platos de comida solo para marcar territorio.

Pero entre las risas, hubo quien puso el dedo en la llaga: ¿es esto venganza o simplemente “resource guarding”, ese instinto de proteger lo que consideran suyo? Algunos expertos en comportamiento animal señalaron que el comportamiento de la min pin podría ser señal de ansiedad y no solo de ser “rencorosa”, recomendando entrenar con puertas para bebés, separar a las perras en situaciones de alta tensión y, sobre todo, aprender a leer el lenguaje corporal de nuestros peludos.

Perros chicos, actitud de barrio: ¿quién manda en tu casa?

No es la primera vez que una min pin demuestra quién es la verdadera jefa de la manada. Como bien dijo otro usuario: “Perro chiquito, gran actitud”. Y la dueña original confirmó que, aunque su doberman es el doble de grande, la min pin siempre espera que la otra coma primero, como si le diera permiso. Cosas de jerarquía canina.

En Latinoamérica, solemos decir “más vale perro chiquito con ganas que elefante dormido”. Y esta historia lo confirma: nunca subestimes a los pequeños, porque el tamaño no lo es todo. Lo importante es la actitud… y, en este caso, ¡la puntería!

¿Y tú, qué harías?

¿Tienes mascotas “vengativas” o historias divertidas de perros que se creen dueños del barrio? ¿Prefieres los perros o eres del “team gatos”? Déjame tus anécdotas en los comentarios, comparte la historia con tus amigos amantes de los animales y recuerda: en el mundo de las mascotas, nadie está a salvo… ni tus zapatos favoritos.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Qué harías si tu perro se pone en modo “Don Venganza”? ¡Cuéntame abajo! Y si te gustó, no olvides compartirlo: ¡acá todos amamos el chisme perruno!


Publicación Original en Reddit: My dog is petty af