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Cuando tu mejor amiga y tu novio creen que pueden pasarse de vivos… y terminan embarrados

Ilustración de anime de una chica y su novio, mostrando un momento dramático en su relación.
¡Sumérgete en la montaña rusa emocional de la amistad y el amor en nuestro último blog! Esta vibrante ilustración de anime captura la esencia de un instante lleno de tensión y sorpresas entre los mejores amigos, revelando secretos y giros inesperados en su camino juntos. ¡No te pierdas la historia completa!

Todos hemos tenido esa “mejor amiga” que jura que puede con todo, o ese novio que piensa que las puede hacer sin que nadie se entere. Pero, ¿qué pasa cuando ambos cruzan la línea y se topan con la verdadera creatividad latina para la venganza? Hoy te traigo una historia que parece sacada de un episodio de La Rosa de Guadalupe, pero con más risas, un poco de drama y, sí, hasta popó de perro. Prepárate, porque esto se pone bueno.

El triángulo amoroso menos esperado: cuando la confianza se va al caño

Imagina que te mudas a otra ciudad por chamba, lejos de todos tus amigos y conocidos. Ahí, entre el ajetreo de la vida laboral, conoces a Amanda, tu nueva “mejor amiga”. El tipo de amiga que se convierte en tu confidente, la que te cuida a tu hijo cuando tienes que trabajar y hasta la que se lleva bien con tu novio. Todo pintaba para una amistad de telenovela… hasta que las cosas se torcieron.

Mientras tú estabas en el cine viendo la peli del Batman con tu amigo de toda la vida, Alan, te llega un “streak” de Amanda en Snapchat (para quien no sepa, son esas fotos rápidas que se mandan diario para mantener la racha, y sí, hay gente que se clava con eso). Pero aquí viene lo raro: en el fondo de la foto, reconoces el cuarto de tu novio, Jack. Alarmas encendidas.

Le marcas a Amanda, directo al buzón. A Jack sí te contesta, pero la llamada dura lo que un suspiro. Así que, cual protagonista de novela, sales corriendo del cine (sí, ni acabaste la película) lista para enfrentar a quien sea necesario.

Venganza estilo latino: creatividad, humor negro y dignidad intacta

Cuando llegas a la casa de Jack, el carro de Amanda está ahí, pero ella ya había huido. Resulta que, en su prisa, dejó las llaves adentro y tuvo que pedir aventón. Nadie quiso ayudarla y acabó durmiendo afuera de una gasolinera. O sea, karma instantáneo, como diría cualquier tía.

Pero eso no fue suficiente. Aquí es donde la creatividad latina sale a relucir: Jack tenía un perro viejísimo, de esos que ya no controlan ni las ganas ni el lugar de hacer sus necesidades. Así que, en un acto digno de las mejores “pequeñas venganzas” (y sí, así llaman estos relatos en Reddit), le pediste a Jack que recogiera TODA la popó de su perrito y juntos la embarraron en el carro de Amanda: manijas, ventanas, todo. Mientras Jack casi vomitaba del asco, tú te despediste con elegancia: “Gracias, estamos terminados. Mañana te dejo a nuestro hijo a las 3”.

Al día siguiente, Amanda subió a Facebook un post llorando, y no faltó el clásico comentario: “¡Qué show tan cagado!” (literal y figurado). Como decimos en el barrio, “el que la hace, la paga”.

El salseo en redes: entre risas, críticas y solidaridad

La comunidad de Reddit no tardó en opinar. Hubo quien aplaudió la venganza (“Tu ‘mejor amiga’ no era ninguna amiga, bien merecido lo tenía”), quien se carcajeó (“Esto es un verdadero desmadre”), y hasta quien se preocupó por el perro (“Pobre animalito, ya déjenlo descansar”). Pero el consenso fue claro: fue una lección perfecta de “no te metas con quien no debes”.

Algunos criticaron que se usara el carro como lienzo de venganza (“¿Y ahora qué va a pensar cada vez que huela su carro?”), otros se sorprendieron de la creatividad (“Esto solo pasa en Reddit… o en el barrio”). Y por supuesto, no faltó quien preguntó por detalles escabrosos: “¿Cuatro montones de popó? ¿Nadie limpiaba esa cocina?”. Pero la dueña de la historia aclaró que todo estaba bajo control y que el niño nunca estuvo en contacto con el desastre.

También hubo críticas de quienes pensaron que todo era demasiado dramático o hasta inventado (“Esto parece guion de serie”), pero la autora respondió con ese humor sarcástico tan nuestro: “¡Es una venganza pequeña, no Shakespeare!”.

Reflexión final: el arte de la venganza chiquita… pero matona

Esta historia es el claro ejemplo de que en la vida, la justicia poética existe. Y aunque no siempre la solución sea tan escatológica, sí es cierto que la creatividad y las agallas pueden ser las mejores aliadas cuando alguien se pasa de listo.

Así que, la próxima vez que sientas que la vida te está jugando chueco, recuerda: no hay venganza pequeña, solo oportunidades para dejar claro que contigo no se juega. Y si puedes hacerlo con un toque de humor (y sin romper la ley, por favor), ¡mejor!

¿Tú qué hubieras hecho en esta situación? ¿Has tenido una “venganza chiquita” que te dejó satisfecho/a? Cuéntanos en los comentarios, porque en esta comunidad, las historias de barrio y justicia poética nunca sobran.

¿Listos para la próxima anécdota digna de compartir con los amigos en la sobremesa? ¡Síguenos para más historias reales, épicas y con sabor latino!


Publicación Original en Reddit: Bestie thought she could get away with it