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Cuando tu departamento se encoge por venganza: la pequeña gran jugada contra el casero distraído

Interior de un departamento pequeño y desordenado, mostrando la lucha por vivir en espacios reducidos.
Esta imagen fotorealista retrata la realidad de vivir en un departamento pequeño, ilustrando los retos del espacio limitado y la frustración de tratar con un arrendador poco receptivo.

¿Alguna vez has sentido que tu departamento se hace más pequeño cada día, pero no por culpa del espacio, sino por el fastidio que te da el casero? Bueno, hoy te traigo una historia que demuestra que, a veces, la venganza más dulce es la más simple… y la más pequeña.

¿Sabes ese tipo de casero que solo existe cuando le vas a pagar la renta? ¿El que promete arreglar las cosas, pero si quieres que llegue a tiempo, mejor siéntate porque vas a esperar sentado? Pues esta es la historia de cómo un inquilino cansado decidió jugarle una broma tan sutil como ingeniosa a su arrendador, logrando que su departamento pareciera el camarote de un barco… ¡pero sin mar y con menos espacio!

Caseros fantasmas y promesas que se las lleva el viento

En casi toda Latinoamérica, lidiar con caseros puede ser como jugar a la lotería: a veces te toca uno decente, otras veces te sale uno que desaparece más rápido que el aguinaldo en diciembre. Así le pasó al protagonista de esta historia (que en realidad es amigo del usuario u/regular6drunk7, quien contó todo en Reddit). El pobre vivía en un departamento donde el casero solo respondía cuando le convenía, y si lo hacía, era más por cumplir que por resolver. Imagina pasar un mes entero sin calefacción en pleno invierno, solo para escuchar el clásico: “Mañana lo vemos, joven”.

Así que, cansado de vivir con el mismo frío que en la cima del Nevado de Toluca y de las promesas rotas, el amigo decidió mudarse. Pero antes de irse, el casero —que ahora sí apareció, porque necesitaba fotos para anunciar el departamento— le pidió permiso para que un fotógrafo entrara mientras él trabajaba.

La venganza es un plato que se sirve… apretado

Aquí es donde la creatividad latina sale a relucir. En lugar de dejar el departamento impecable para las fotos, el inquilino tuvo una idea digna de telenovela: mover todos los muebles de la sala hacia el centro del cuarto, unos 20 centímetros alejados de la pared (unos “ocho pulgadas”, como decían en Reddit, pero aquí lo traducimos al sistema métrico porque de pulgadas solo hablamos cuando vemos tutoriales gringos en YouTube).

¿El resultado? El departamento, que ya era pequeño, ahora parecía la típica sala de casa de abuela donde tienes que pasar de ladito para no tirar el florero. En las fotos, daba la impresión de que ahí no cabía ni la mascota.

La comunidad de Reddit se volvió loca con la historia. Un usuario comentó, riéndose: “Concentró toda la masa en el centro, aumentando la gravedad del asunto. El casero era demasiado denso para darse cuenta” (adaptación libre de CoderJoe1). Otro se echó un chascarrillo diciendo que el departamento simplemente “estaba teniendo un ‘cólico’ mensual y por eso estaba tan apretado”—lo cual, si lo piensas, tiene todo el sentido del mundo.

Y como bien señalaron, la jugada fue tan sutil que el casero ni cuenta se dio. Incluso otro usuario, Pandoratastic, comentó que, al final, esto fue casi un favor para los futuros inquilinos, porque nadie se animó a rentar ese “zapatito”, y así se salvaron de pasar corajes con el mismo casero.

El arte de la venganza pequeña (pero efectiva)

En nuestra cultura, nos encanta el ingenio. Desde los memes hasta los dichos populares, sabemos que a veces, “el que ríe al último, ríe mejor”. Aquí la venganza fue lo más leve y elegante: nada de destruir paredes, poner falsas divisiones ni arruinar el departamento. Solo moviendo los muebles lo suficiente para que la foto matara cualquier entusiasmo de los interesados.

Algunos usuarios hasta bromearon con ideas más extremas, como poner un muro falso o, como en la legendaria serie “Black Books”, mover las paredes para crear otro departamento. Pero, como bien dijo el propio autor del post, la clave está en la palabra “petty” (pequeña, insignificante): lo justo para que el casero se quedara con el ojo cuadrado y el departamento vacío.

Por cierto, otro tema que salió en los comentarios fue la importancia de tomar fotos con muebles. Un usuario preguntó por qué no esperaron a que se fuera el inquilino, y el autor aclaró que los departamentos se ven mucho mejor amueblados, porque ayudan a imaginar el espacio (aunque en este caso, la imaginación quedó aplastada entre el sillón y la mesa de centro).

Reflexión final: ¿Venganza o acto de servicio público?

Al final, lo curioso de esta historia es que la venganza no solo fue divertida, sino que también le hizo un favor a los futuros inquilinos. Como comentaron varios usuarios, nadie quiere meterse en un lugar donde apenas puedes moverte. Es como esos anuncios de departamentos donde la cama toca la estufa y el refri está en el baño: uno ve la realidad en las fotos y mejor se ahorra la vuelta.

Así que, si alguna vez te toca un casero así de flojo, recuerda que no se necesita romper nada para devolverle el favor. A veces, solo hace falta un poco de creatividad y el toque justo de picardía latina.

¿Tú qué hubieras hecho en su lugar? ¿Tienes alguna historia de venganza pequeña pero sabrosa contra un casero o jefe flojo? ¡Cuéntanos en los comentarios! Porque en esta vida, si no nos reímos de los problemas, terminamos aplastados como mueble en sala chica.


Publicación Original en Reddit: Apartment just got smaller