Cuando reiniciar el switch es cuestión de vida o muerte (digital)
¿Alguna vez te has sentido como el único adulto en la sala cuando todo se está cayendo a pedazos? Así se sintió el protagonista de esta historia real, quien, ante la caída de una clínica entera, tuvo que decidir entre esperar órdenes... o lanzarse al ruedo y reiniciar un switch de red, con pacientes y doctores esperando del otro lado. Porque en Latinoamérica, sabemos que a veces la tecnología también se enferma, y hay que “sobarle tantito” para ver si revive.
El caos llega sin avisar: Cuando la clínica se apaga
Imagina llegar a trabajar y descubrir que la mitad de tus computadoras y teléfonos están muertos. Eso le pasó a una clínica grande: médicos, asistentes y pacientes atrapados en un limbo digital, sin acceso a expedientes ni posibilidad de imprimir recetas. Aquí no era solo que “se fue el internet”, sino que la red local también estaba tiesa. Como bien comentó un usuario: “¡No es solo la red, es todo el sistema! Sin acceso a nada, los médicos solo pueden platicar con los pacientes, y nadie quiere pagar por eso”.
Y no, aquí no aplica el clásico “usa papel y lápiz” como en algunas clínicas alemanas, donde según otro usuario, un apagón los obligó a regresar al siglo pasado, llenando hojas de papel a mano. Pero en este caso, la presión era de verdad: pacientes esperando, médicos frustrados y un sistema de salud que depende de la tecnología para funcionar.
Diagnóstico: ¿El cable, el switch o el karma?
El héroe de la historia, encargado del soporte nivel 2/3, se puso a investigar con las pocas herramientas que tenía. Descubrió que varios terminales Dell Wyse (esas cajitas minimalistas que dependen totalmente de la red) estaban fuera. Revisó logs, vio que el switch seguía “vivo” pero sin dar energía PoE a los dispositivos conectados. Aquí en Latinoamérica, todos sabemos que si el teléfono IP no prende, ni el café sale bien.
El verdadero clavo fue un error misterioso: “power Tstart error detected”. Buscando en foros (¡bendito internet!), se enteró que otros ya habían visto ese problemita, y la receta era simple: reiniciar el switch. Pero ojo, en su organización solo podían hacerlo si el equipo estaba totalmente “muerto”. Aquí no era el caso: el switch aún respondía, aunque a medias.
Mientras tanto, los ingenieros de red estaban ocupados resolviendo un problema mayor y los jefes... pues, como suele pasar, “en junta”. Nuestro técnico, entre la espada y la pared, tenía que decidir: ¿esperar la bendición de un jefe, o tomar el toro por los cuernos?
La decisión que nadie quiere tomar (pero alguien tiene que hacerlo)
Con el tiempo corriendo y el teléfono a punto de explotar de tantas llamadas, decidió hacer lo que muchos de nosotros solo haríamos con una buena dosis de café y valor: reiniciar el switch. Como buen latino, registró el cambio de emergencia, llamó a la gerente de la clínica y la guió (al puro estilo “tía con WhatsApp”) para que desconectara y volviera a conectar el aparato.
¿Final feliz? Pues no tan rápido. El switch no volvió a la vida y de pronto, hasta las computadoras que sí funcionaban antes, dejaron de hacerlo. Aquí el pánico era real. Pero, como buen soporte, se puso el overol y ayudó a la gerente a reconectar físicamente los equipos al único switch que sí estaba funcionando, guiándola paso a paso, cable por cable, como si armara un altar de Día de Muertos.
Una lección que resuena mucho en nuestra cultura: cuando no hay recursos, hay ingenio y solidaridad. La gerente, que jamás había tocado un patch panel, terminó conectando varias estaciones en menos de 10 minutos. ¡Eso es trabajo en equipo!
Lecciones de la comunidad: Entre el susto y el aprendizaje
Los comentarios de la comunidad no se hicieron esperar. Uno de los más votados resaltó lo importante que es que nunca estén todos los jefes “desaparecidos” al mismo tiempo. ¡Eso sí es una lección de oro para cualquier organización en Latinoamérica! Otro destacó que tener fotos actualizadas del rack y suficiente capacidad de puertos no es suerte, es gestión técnica de calidad.
Muchos se sintieron identificados: “A veces solo queda reiniciar y esperar lo mejor”, dijo un usuario, mientras otro confesó haber hecho lo mismo sin remordimientos. Y claro, no faltó quien recordó que la imagen del departamento de TI está en juego cada vez que toca tomar decisiones bajo presión, aunque luego te pregunten “¿por qué hiciste eso?” (con tono de mamá regañona).
El propio protagonista admitió que aprendió una gran lección: no siempre lo que parece de bajo riesgo sale como uno espera. Tras esto, la empresa mejoró sus políticas, documentó mejor los procesos y nunca más dejó a todos los gerentes fuera al mismo tiempo. Porque como bien decimos acá: “El que no escucha, siente”.
Cierre: ¿Y tú, te animarías a reiniciar el switch?
Esta historia no solo nos deja risas (y uno que otro escalofrío), sino un recordatorio de que en TI, como en la vida, a veces hay que actuar aunque no todo esté bajo control. ¿Te ha tocado tomar decisiones arriesgadas en tu chamba? ¿Has tenido que guiar a alguien por teléfono para que “desconecte y vuelva a conectar”? Cuéntanos en los comentarios tu experiencia, porque en esta jungla digital, todos tenemos una anécdota que contar.
¡Hasta la próxima, comunidad! Y recuerda: si el switch no revive, al menos que no te falte café.
Publicación Original en Reddit: The Switch Needed a Reboot